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29 Abril 2005

Arriba, mi desenfocado reflejo en el espejo en mi última mañana en Canarias, después de dormir cuarenta y cinco minutos y poco antes de pillar un taxi que nos trasladó al aeropuerto de Gran Canaria, desde donde viajamos a Tenerife y de ahí, de nuevo a Madrid.
El termómetro de la gran jungla me ha recibido sobrepasando los treinta grados y aún no coordino demasiado bien mis pensamientos tras estos cuatro días cansados pero gratificantes. Cuesta resumirlos, aunque supongo que debo afirmar que los estrenos de "Vuelco" en Tenerife y Gran Canaria han sido un éxito.
Ahora se me agolpan los recuerdos: aeropuertos, entrevistas aquí y allá, plastas de maquillaje en la cara, mucha gente en ambas proyecciones, Nacho tocando la batería en el "Quasquías", Paloma firmando autógrafos por doquier y toneladas de elogios que he decidido acoger con reservas. Pinchad aquí y leeréis una muestra: una crítica que me ha hecho enorme ilusión.
La gente nos ha brindado abiertamente su generosidad, volcándose con nuestro vuelco y, alrededor, sólo hemos encontrado muestras de encanto y amabilidad. Nacho, Paloma y yo hemos sido arropados por el equipo tinerfeño de "Vuelco", con Ana y los cuatro fantásticos de El Cielo Digital a la cabeza.
El trabajo de Cristi, Calato, Teddy y Floro en la organización de la rueda de prensa y de los estrenos ha resultado impecable. Han cuidado con mimo cada detalle y, especialmente, nos han tratado a nosotros como reyes. Infinitas gracias a ellos desde aquí; también a David, a María Jesús y a todos los que nos acompañaron en algún momento.
Entre mis reencuentros, me alegré de volver a ver a Felipe, Jonay, Evita la mítica, Juanmi (¡y al fin conocí a Dayda!), Luis, Marta, Arminda, José Víctor, Virginia, Junior, Josito... Por descontado, pasé buenos ratos con Aarón (ánimo con "Phenomena", loco), con quien además compartí suplicio ante la cámara en una entrevista que nos hicieron a ambos en el Hotel Mencey para un programa de Televisión Canaria. Y tampoco me olvido del capullo de Nau, de Oriola, de mi madre, de mis tías Rosaura y Milagros...
Voy a intentar dormir. Tras este viaje, no sé bien si he ganado confianza con respecto al resultado final de "Vuelco", pero sí hay algo que tengo claro: creo un poco más en el ser humano.
FUNDIDO A NEGRO
24 Abril 2005

Pues eso, que inevitablemente se acercan dos días importantes para "Vuelco": su puesta de largo en Canarias, ante el público más amplio al que se ha enfrentado hasta el momento.
El estreno en Tenerife será el próximo miércoles, día 27 de abril, a las 20.30 horas en el Cine Víctor. Al día siguiente, el jueves 28, toca estreno en Gran Canaria, en los Multicines Monopol, también a las 20.30 horas.
Parece que el corto está despertando interés en una isla y en otra, y que el público nos acompañará en las dos proyecciones, en las que se verá también el "Cómo se hizo" que ha realizado Carlos. Contamos a nuestro favor con el poder de convocatoria de Televisión Canaria, coproductora de "Vuelco", y de las instituciones y entidades que nos han patrocinado: el Gobierno de Canarias, la Tenerife Film Commission, el Cabildo de Tenerife y SINPROMI. Vamos, que espero que no haya overbooking de entradas, y animo a asistir a todo el que quiera, con invitación o sin ella.
Nacho, Paloma y yo viajaremos a Tenerife el martes por la mañana. Televisión Canaria nos apoyará y promocionará en varios programas. Creo que apareceremos en uno que se llama "Buenos días, Canarias" y en otro que emiten por la noche: "El club de la serpiente", y el miércoles a las once de la mañana habrá una rueda de prensa en La gramola, el bar restaurante en el que también se celebrará el cóctel nocturno.
En fin, que espero no cagarla demasiado en mis distintas intervenciones, pero la experiencia me dice que lo mío no es precisamente hablar delante de una cámara y que volveré a hacer uso de ese gran consejo que me dieron una vez: "Si no puedes deslumbrar con tu brillantez, desconcierta con tus gilipolleces". Ja. Francamente, se me da muy bien seguir este consejo.
El jueves saltaremos de Tenerife a Gran Canaria para el estreno en los Multicines Monopol, y el viernes, regreso a Tenerife y, un rato después, de nuevo a Madrid. Serán cuatro día bastante cansados, me temo, pero hay que apechugar. Muchísimas gracias desde estas líneas a Cristina, que, con su habitual eficacia, se está encargando de gran parte de los agobiantes preparativos de este doble estreno.
De cómo hemos llegado hasta aquí
El estreno en Tenerife, la isla en la que se rodó, es un punto y aparte para "Vuelco" tras los casi siete meses que han transcurrido desde su rodaje. Han sido meses largos, repletos para mí de primeras veces, de autoflagelaciones y de mucho desasosiego.
Mi fase insegura se encuentra esta semana en su máximo apogeo. Sé que "Vuelco" ha gustado a quien lo ha visto, sé que la gente conecta con la desnuda sencillez de lo que cuenta, que el pequeño conflicto se comparte y emociona. Ése era el objetivo, y hasta ahora se ha cumplido, pero veremos qué ocurre el miércoles y el jueves. Cada proyección es una puerta abierta al abismo, y uno nunca termina de acostumbrarse a los saltos sin red.
No he estado solo, ni mucho menos, en estos siete meses entre el cielo y el infierno. He viajado de la mano de la experiencia de Ana y Mengue, generosos padres adoptivos de "Vuelco". Ana ha nacido para pelearse con el mundo, y "Vuelco" ha tenido la suerte de formar parte de su lucha durante estos últimos meses. Ella cree a rabiar en lo que hace, lo defiende a muerte. Su seguridad y su fe en el proyecto han resultado un pilar esencial para que yo no flaqueara en el camino. Mengue, por su parte, ha mimado con paciencia y esmero cada fotograma, poniendo todo su bagaje al servicio de un guión en el que también creyó desde aquel ya lejano día en el que se lo envié por correo electrónico.
Luego llegó, junto al soporte imprescindible que ha supuesto la labor de Píter en Madrid, el respaldo de la gente de El cielo digital: Floro, con su buen humor y sus manos mágicas; Cristina, la mujer de la procesión que va por dentro, siempre resolutiva y sonriente ante la adversidad; Calato, mi ojo en el visor de la cámara, con sus sabias sugerencias a la caza de la perfección; y Teddy, comprensivo cómplice y esforzado canalizador de mis dudas y balbuceos como director.
No me olvido del alma de "Vuelco", bifurcada en el entregado y ya eterno trabajo de Nacho y Paloma. Y tampoco del resto del equipo: Sergio, Tommixito, Nuria, Esther, Wensy, Rafa, Christian, Teresa, Patricia, Gustavo, Lucía, Israel, el mítico Jacobo, Marta, Loli, Carlos, Rous, Jonay y el impresentable de Nauzet (je). A las imágenes ya rodadas, han dado vida musical las inspiradoras notas del señor Alejandro Ventura, y otro Alejandro, Alejandro Gil, ha diseñado el genial cartel y la imagen publicitaria del corto. Por último, Leo ha sido el creador de la web.
Gracias a todos por el vuelco. Ahora sólo queda que se apague la luz de la sala... Ya se escucha el sonido del proyector. Aparece Nacho en bicicleta... Pedalea. Su voz en off dice que tiene miedo de que le fallen las rodillas, de tropezar y caer... Y yo, Nacho, yo también tengo miedo.
FUNDIDO A NEGRO
21 Abril 2005

La foto del día es esta vez una captura del cortometraje "Dos ventanas", en el que Toño muestra su lado más demoledoramente siniestro.
Impresiona la transformación si conoces de cerca a Toño, aunque desde hace tiempo él se rebela contra esa imagen "angelical" que la gente parece tener de su forma de ser. Últimamente hemos hablado a menudo, de muchas cosas, quizá de demasiadas cosas. A veces, mientras vuelvo a casa tras alguno de nuestros encuentros en el Burger o algún bareto decadente de Vallecas, me arrepiento de hablar tanto, pero confío en él. Es de esas personas que propician la confesión, y eso tiene mérito en situaciones en las que uno está engulliendo un whopper o ingiriendo un horrible café recalentado.
Toño, con el grupo de teatro Watabata, ha estrenado hoy un montaje de "Morir (o no)", de Sergi Belbel, en el Colegio Mayor Miguel Antonio Caro, donde la obra se representará de nuevo el sábado 23 de abril a las nueve de la noche y el domingo 24 a las ocho. Creo que iré a la función del domingo.
Llamé a Toño el martes y me transmitió su estado de nerviosismo. Me contó que la obra no está lo suficientemente ensayada, que teme por la coordinación de los cambios de decorado que los propios actores deben llevar a cabo entre escena y escena... No sé, espero que haya salido bien este primer contacto con el público.
Cualquier tiempo pasado fue ¿mejor?
El martes, por otro lado, noté a Toño un poco decepcionado con el mundo... o con nuestro pequeño mundo, cada día más viciado y disperso. Él se trasladó a vivir a Madrid el pasado mes de septiembre. Anteriormente eran habituales sus viajes puntuales desde Salamanca para grabar "En otra vida", para estar presente en cumpleaños, en estrenos de cortos y en otras fiestas de guardar. Supongo que Toño conoció la época gloriosa de nuestro grupo de amigos, en los primeros años en la capital, cuando nuestro vínculo parecía irradiar una inquebrantable unión, complicidad eterna y la certeza de que nos comeríamos a cachos la ciudad.
Ahora sólo quedan cenizas de aquello: una pandilla dividida y casi resquebrajada a bocajarro de un día para otro, sin que nadie haya movido un dedo para evitarlo. El concepto de amistad se ha desvirtuado; ha evolucionado, no sé si para bien o para mal. Novios, novias y nuevos amigos han irrumpido en escena reclamando su espacio. Las llamadas de algunas personas han desaparecido. Las de otros y otras se han desperdigado en el tiempo. Todos somos culpables. Todos tenemos unos céntimos para mandar un mísero mensaje de móvil. No sé si Madrid une o aleja. Pero, ya puestos, vale, echémosle la culpa a Madrid.
Toño afirma que necesita a la gente, que no comprende que determinados amigos o amigas no le devuelvan una llamada desde Navidad. Yo no pienso mucho en ello, ni soy demasiado consciente. Mantengo un contacto casi diario con Carlos, con Píter, con Rous... Me alegro de contar con Toño. De María sé más bien poco. Creo que no la veo desde mi fugaz visita a su cumpleaños, allá por noviembre. Hablamos a ratos por el Messenger. Está liada con su trabajo y, por lo que cuenta, feliz con Sergio, su chico. De Sobejano también hace un montón que no sé nada. Y luego están los y las que se han quedado en el camino... Antes tenían nombre.
Flamantes sustitutos
Dice Raúl en "Lluvia" que todo está destinado a cambiar, que a veces te parece que alguien permanecerá siempre a tu lado y de pronto desaparece. Y llegan los sustitutos y las sustitutas. Y surgen vínculos nuevos. Y el mundo se vuelve chispeante, novedoso, repleto de mil posibilidades. Y te reinventas, y vuelves a desear que algunos y algunas se queden para siempre. Pero quién sabe...
Hoy me asfixia un poco el aire que se respira en Madrid. Tengo ganas de viajar a Tenerife el martes y de ver a Aarón, a Jonay, al equipo tinerfeño de "Vuelco"...
La semana pasada me sacaron sangre y, según los resultados, mis niveles de ácido úrico y colesterol están un poco altos. "No comas marisco ni bebas alcohol", me ha ordenado mi médico de cabecera. Si al final voy a tener pinta de borracho y yo aquí sin saberlo.
Pues nada, brindemos con Coca-Cola Light por los viejos tiempos. También por los nuevos. Y, de paso, aniquilemos unos cuantos recuerdos.
FUNDIDO A NEGRO
19 Abril 2005

Hace casi tres años, mis padres me regalaron un muñeco de E.T. un tanto interactivo, perteneciente a la nueva avalancha de merchandising que irrumpió con el reestreno, por su vigésimo aniversario, de "E.T. el extraterrestre". No hablaré del trauma que me produjeron los añadidos que Spielberg incrustó a duras penas en esta obra maestra tan venerada por mí, pero sí de esta extraña criatura que desde entonces habita en mi cuarto irremediablemente.
Y es que esta cosa que veis en la foto no es E.T., es... otro ser. Este "juguete" es una creación de los artífices del furby; es, por tanto, un furby con forma de E.T. pero con el funcionamiento típico de un furby. No sé si sabéis que un furby "habla", "reacciona" al ruido, "aprende"...
En la caja del E.T. se podía leer en grande algo relacionado con cuatro fases de aprendizaje, pero tengo que reconocer que, en un primer vistazo y como siempre, me aburrió enormemente la lectura del manual de instrucciones y pasé de él. Sí leí por encima no sé qué de cómo "educar" a E.T. mediante un código consistente en tocar su mano derecha un determinado número de veces, indicándole así qué es correcto y qué no lo es. Sé que hice mal, pero, muy chulito yo, decidí confiar la educación de E.T. al libre albedrío del día a día... Hice muy mal.
La cuestión es que ahora daría cualquier cosa por recuperar ese manual... E.T. se despierta cuando agitas su cuerpo o lo colocas boca abajo. Hasta aquí todo bien, pero es entonces cuando comienza su comportamiento anárquico y maleducado. Habla en voz irritantemente alta, suelta frases inconexas (como "Let's plaaaay together" y, acto seguido, "Help, pleeeease"), tararea a ratos una extraña melodía, estornuda o estira su cuello de manera exagerada. Un desfase absoluto...
Por otro lado, os dije que este E.T. forma parte de mi existencia desde hace tres años, ¿no? Pues aquí viene lo mejor: jamás le he cambiado las pilas. Si es que lo estoy viendo, un día de éstos decidiré quitárselas y el bicho seguirá berreando cual Chucky Piqueras. Espeluznante.
Educando a E.T.
Recuerdo que, cuando vivía aquí, una esforzada Sumaya intentó enseñar a E.T. la diferencia entre el bien y el mal ("E.T., ¡ahora no!, no es momento de jugar", gritaba ella mientras veía la tercera edición de "Operación triunfo"), pero la chica pronto se cansó de los múltiples arranques de este ser tan contestón, histérico y confianzudo, dejándolo como una causa perdida. Ahora que lo pienso, no sé yo si Sumaya era la profesora más adecuada para enseñar distinciones entre lo correcto y lo incorrecto...
A mí, en el fondo, este E.T. me da pena. Lo veo tan salvaje, tan descocado, tan desorientado, tan inoportuno... A veces yo también soy un poco como él: salvaje, descocado, desorientado e inoportuno. Y, al fin y al cabo, Sumaya nos abandonó a los dos. Yo también fui su causa perdida.
En cualquier caso, no puedo dejar de reflexionar sobre el perjuicio que el reestreno de "E.T. el extraterrestre" ha generado en la figura del entrañable alienígena que llegó a la Tierra en 1982. Mi E.T. interactivo es minucia comparado con la foto que estáis a punto de ver:

No hay palabras... Ruth me envió esta foto por e-mail tras su navideño viaje a Perú. Fue tomada en la heladería de un perdido pueblo peruano que ella y César visitaron un día de diciembre. La imagen de este E.T. reconvertido en heladero amante de los cornetos me produce escalofríos.
La foto irradia humillación por los cuatro costados, no sólo por el inhóspito, desértico y desoladoramente solitario entorno que se intuye, sino porque fijaos en que el pobre E.T. ¡está encima de una carretilla! Y esa cara falsamente sonriente y feliz... Y ese parecido con la Pantera Rosa (y hasta con Willy Fog, si me apuráis). Y claro, en su chaqueta tiene que estar bordado su nombre, no sea que alguien no sepa quién diablos le está vendiendo el helado.
En fin, que no me queda más remedio que rogar desde estas líneas que permitamos a E.T. envejecer con dignidad, que no cuesta tanto mantener limpio su recuerdo y permitir que los niños de hoy en día conozcan a la misma y cautivadora criatura que cambió mi vida hace veintitrés años. Nada de réplicas interactivas que funcionan con pilas (o sin ellas), nada de reclamos heladeros. Él sólo quiere que seamos buenos (aunque Drew Barrymore no le hiciera ningún caso). Él estará siempre aquí mismo...
Que suene la música de John Williams. Que vuelva el nudo a mi garganta. Yo también sigo aquí mismo.
FUNDIDO A NEGRO
15 Abril 2005

Una nueva y flamante pareja: Carlos y la polaca Zuza. Esta tarde estuve en casa de Carlos y Píter, y conocí a la encantadora chica del este, que estará en Madrid hasta finales de mes.
Esta recientemente iniciada relación promete, pinta bien. Nació en unas vacaciones de Carlos en Berlín, a través de un amigo común, y se confirmó en un segundo viaje, tras muchas horas de Messenger. Ahora a ella le ha tocado viajar a España, mientras aprende progresivamente nuestro idioma y contagia a Carlos su adicción al té.
Zuza confirma el curioso interés de Carlos y Píter por las féminas extranjeras, europeas para ser más concretos, y su repetida tendencia al amor internacional. A la añorada "amistad especial" de Píter con la entrañable y holandesa Carolina se sumó el tropezón de Carlos con la díscola, imitadora de Kylie Minogue y alemana Josephine.
Pero Josephine es agua pasada, un loco recuerdo inmaduro frente a la serenidad inteligente que irradia Zuza. Con ella chapurreé un rato mi lamentable inglés, y la pobre sufrió cansinos visionados del making de "Vuelco", que Carlos y yo terminamos finalmente tras diversos y delirantes retoques.
Making a making
Odio ver imágenes de vídeo en las que aparezco. No lo soporto. Es algo irracional... Mi antifotogenia me mata, y esta aplastante paranoia ha provocado que, durante la realización y el montaje del making de "Vuelco", haya tocado los huevos a Carlos de manera exacerbada y hasta el infinito. Ser tan plasta es un don que me ha concedido la madre naturaleza.
No sólo me dediqué a sustituir sin mucho criterio distintos planos en los que me horrorizaba verme, sino que finalmente convencí a un agotado Carlos para que eliminara toda imagen de mi entrevista presencial. Así, ahora mi voz simplemente irrumpe en el making como si de una voz narradora y omnipresente se tratara, como si fuera un audiocomentario, sin que en ningún momento se me vea pronunciando lo que digo... Incluso conseguí que Carlos colocara un rótulo en el que puede leerse "Voz de Roberto Pérez Toledo", por si cabe alguna duda de quién diablos está soltando semejantes memeces. Este "Cómo se hizo", para bien o para mal, se verá en los estrenos y en los 1.500 DVD's de "Vuelco" que pronto comenzarán a circular.
Cuando Zuza se interesó por la historia que cuenta el corto, le contesté torpemente: "It's a story about love, but it doesn't end well". "¿Por qué no acaba bien? ¿El chico muere?", preguntó Zuza. ¿Nacho muerto? Un mundo de posibilidades se abre ante un posible final alternativo de "Vuelco"...
De todos modos, la cháchara finalizó con una habitual sentencia de mi querido amigo Carlos: "Todos los cortos de Roberto son iguales y muy aburridos". Y después, a colación, nos dedicamos a hablar de lo malo que es el cine español y de lo poco que me ha gustado "Reinas", la nueva de Manuel Gómez Pereira. Aish.
Blog con fundamento
Aprovecho para recomendaros desde aquí el lúcido blog de Ovidio: Sin Fundamento, que cuenta con un apoteósico nuevo comentario. ¡Ovidio & Zapatero! Mítico. Tengo que reconocer que, cuando vi la foto por primera vez, me pareció un montaje a lo "Forrest Gump", pero no, las fotos son totalmente reales.
No me apetece seguir escribiendo, así que me despido por hoy. Dice Rubén que cuando digo adiós, siempre parece una despedida irreversible. También dice que me parezco a Daniel Guzmán...
En lo segundo no acierta ni de coña, pero puede que, en el fondo, Rubén tenga razón en lo primero: últimamente, todo suena a despedida final.
FUNDIDO A NEGRO
12 Abril 2005

Una foto destinada a subir la audiencia de este humilde diario. Además, y siempre pensando en los queridos lectores, la instantánea constituye un didáctico pasatiempos. La respuesta a la pregunta es bastante evidente, pero no vale acercarse demasiado al monitor.
Ellos son Azucena y Chispa, protagonistas de "Globos", en un momento de supino esfuerzo actoral y entrega absoluta a sus personajes. Muy pronto podréis ver en Madrid este gran corto no recomendado para menores de 13 años. Por tanto, no vengáis aquellos que seáis menores.
Saludos a Chispa, que demostró su impecable percha el viernes en Medina del Campo, y muchos ánimos a Azu, a quien esperamos ver muy pronto.
"Vuelco" en las ondas
Hoy hemos estado en Radio Círculo, donde nos entrevistaron a Nacho, a Paloma y a mí en el programa "Cine Corto". Marta nos acompañó para interpretar los signos de Paloma. Creo que no me puse demasiado nervioso, aunque alguna gamba metí.
Nacho aprovechó para dejarme escuchar su gran última creación en su prolífica faceta de rapero-hiphopero, un tema titulado "Rock the mic". Aunque no soy entendido en el género, las composiciones de Nacho que he escuchado me resultan sorprendentes, con triples y cuádruples voces (todas cantadas por él), letras curradísimas (en inglés, además), juegos de palabras y demás retruécanos que consiguen un acabado en apariencia casi profesional, que podría escuchar cualquier día en la MTV sin que me pareciera para nada fuera de lugar. No sé, el chico dará el campanazo pronto. En este enlace podéis escuchar algunas de estas canciones, y otro día hablaré de Indigo, su transgresor grupo rockero.
Lo que come Virginia
En minutos de desidia, he acabado hojeando el absurdo regalo (léase "broma sin gracia") que me hizo Virginia en mi cumpleaños: un libro muy memo titulado "¿Entiendes de cocina? Lo que comen los gays". Muy graciosa ella... Andaluza tenía que ser.
Virginia es una de esas chicas treintañeras y solteras, despendoladas en su justa medida, a las que les gusta ser mujer y caminan por la calle con una sonrisa de oreja a oreja que uno no sabe a qué diablos se debe. Es decir, que lleva una de esas vidas perfectas que me irritan en grado sumo. Bebe no sé cuántos litros de agua al día (me ha sobrevenido una arcada mientras lo escribía); se cocina ella misma deliciosos, sanos y ligeros platos inspirados por su alto conocimiento en materia de nutrición; ama las infusiones; se pirra por la fruta fresca; se hidrata la piel cada día; y toma el sol mañanero de forma abundante, entre otras repelentes actividades diarias. Vamos, que su camiseta favorita es una en la que puede leerse. "Yo amo la lechuga y ella me ama a mí". Y digo yo, ¿esto cómo se hace? Porque aparte de sentirme incapaz, mi cuerpo acabaría exhausto al final del día. Demasiado para alguien como yo, adicto a la tristeza, al desorden, al caos y, en definitiva, a la autodestrucción.
El libro en cuestión, con el que la sana andaluza no sólo se mofa de mis nefastos hábitos alimenticios sino que osa dudar de mi heterosexualidad, es de las cosas más estúpidas que he tenido entre mis manos (ya es decir), y su utilidad es igual a cero. En su índice aparecen recetas como "Mostachones de piñones", "Arroz para verduleras", "Natillas para bolleras", "Tiramisú eréctil", "Tarta petarda de nata", "Buen rollito de carne" o "Penne rigate con aguacate".
Eso sí, hay una receta que me ha interesado especialmente: ¡Pollo a la coca-cola! ¿Mande? Pone que hay que freír el pollo en una sartén con un sofrito de no sé qué y luego echarlo en una olla con ¡una lata de coca-cola! que lo cubra todo. ¿Y esto a qué sabe luego? Me pregunto si se podrá usar coca-cola light...
En fin, que, para colmo, el regalo de Virginia contó con segunda parte: otro libro mucho más sesudo titulado "Cocinar es fácil". Y se queda tan pancho el que le puso el título... No, cocinar NO es fácil. Y ya puestos, casi prefiero el primer memo-libro.
Bueno, ahora que lo leo, el "Penne rigate con aguacate" parece fácil de hacer... Lástima que no me guste el aguacate.
FUNDIDO A NEGRO
09 Abril 2005

Agotador día de viaje a Medina del Campo y posterior regreso. "Vuelco" se proyectó, dentro de la sección oficial de la Semana de Cine, en una sesión a las cinco de la tarde en el cine Coliseo, con otros nueve cortos; una sesión matadora en la que nos tocó el octavo lugar, ya con un público un poco cansado.
Paloma (con su nueva melena lacia, muy favorecedora pero que, según ella, le da un toque demasiado pijo), Nacho y yo llegamos a la mustia ciudad vallisoletana casi a las dos del mediodía. En la estación nos recogió Píter, con su ya mítico e inconfundible Renault Express color caca ("color café con leche" para su dueño). Píter viajó a Medina la noche antes, la del viernes, para estar presente en la proyección de "Globos".
Tras reencontrarnos con un viejo compañero de la facultad, Wifredo, que es uno de los jefes de prensa de la Semana de Cine (acabo de recordar que Wifredo también fue el autor de la escasa foto fija de "Medalla de honor" e incluso hizo un pequeño cameo en una secuencia en la que, para variar, nos fallaron algunos actores; en mi Biofilmografía podéis ver una de las fotos que sacó), comimos en uno de los restaurantes en los que podían canjearse los bonos del festival: restaurante Don Pepe se llamaba.
La casualidad quiso que en Don Pepe, a la hora de pedir la comida, la camarera demostrara conocimientos de lengua de signos. Resultó que otra de las camareras del restaurante era sorda, como Paloma, y, debido a ello, todo el personal tenía ligeras nociones de la lengua. Paloma y la camarera charlaron un rato largo e incluso la invitamos a la proyección de "Vuelco", a la que acudió un par de horas después. En Don Pepe nos topamos además con un encantador Antonio Sempere, que también vio el cortometraje en el cine Coliseo un rato más tarde.
El lado terrorífico de "Vuelco"
Sin ánimo de autoconvencerme y a pesar de un evidente cansancio del público, creo que "Vuelco" gustó y fue seguido con atención y complicidad, aunque la proyección resultó un poco extraña, como si un humo negro pasara por delante del proyector en algunos momentos y se colara entre los fotogramas. ¿Estaría fumando el proyeccionista? Puede que fuera algo así de simple... Continuando con el análisis, me hizo gracia que una chiquilla exclamara "¡qué susto!" justo después del momento en el que Nacho grita "¡espera!" casi al final del corto. Pues nada, gente, va a ser que "Vuelco" es un corto de terror. Que tiemble Hideo Nakata, director de "The ring". No tiene nada que hacer a mi lado.
A la salida, algunos espectadores reconocieron a Paloma y a Nacho (y eso que el reconocimiento está algo complicado, con el nuevo pelo lacio de ella y los atuendos raperos y muy estilosos que suele vestir nuestro chico) y se acercaron para felicitarnos y charlar. Algún loco incluso vaticinó que nos caerá un premio seguro. Me temo que no. Medina del Campo es una jungla demasiado competitiva, demasiados cortos con caché, demasiados trabajos de estreno.
Entre los cortos que vi, me gustó uno que se titula "La explicación", de Curro Novallas, que tiene un planteamiento de producción similar al de "Vuelco" (una localización, dos personajes, una anécdota de relaciones de pareja) y un final muy potente. Por su impecable factura técnica destacaron los dos cortos seleccionados del proyecto "50 minutos" de Nescafé: "La culpa del alpinista", de Daniel Sánchez Arévalo (una experiencia visual muy sugerente), y "De Kuleshov a Berlanga", de Guillermo García-Ramos.
Nacho + Paloma = Terremoto
A todo esto, la relación "amistosa" entre Nacho y Paloma se ha vuelto un torbellino. Y es que, cuando están juntos, explota un inagotable terremoto hiperactivo. Se quieren, se odian, se pican, se insultan de forma bastante burra, se enfadan, se empujan, se sacan fotos a traición... Lo mejor es que Nacho sólo necesita mover los labios (sin pronunciar las palabras) para que Paloma descifre el contenido de su mensaje, así que la tensión sexual no resuelta (ni siquiera en la ficción de "Vuelco") que los vincula (je) casi permanece del todo ajena a los que nos rodean.
Así, el viaje en tren de ida y vuelta se convirtió en un imparable festín de piques varios entre ellos (en la foto de arriba, aparecen ambos en un breve momento de tregua). En medio de tanta coña, hablamos del corto, del cercano estreno en Canarias, de diversos novios y novias, también de ex-novios y ex-novias...
Pasadas las once de la noche, casi cuando el tren llegaba de vuelta a la estación de Chamartín de Madrid, una curiosa Paloma lanzó la pregunta del día: "¿Y tú, de amores, qué tal?", me preguntó sin rodeos. Ja.
Respondí, en un intento de escurrir el bulto, remitiéndome a la siempre socorrida ficción de "Vuelco". "Mis amores siempre me abandonan y se acaban marchando a Australia, como tú en el corto", dije.
Aish. Lo malo es que, a veces, Australia está a la vuelta de la esquina...
FUNDIDO A NEGRO
06 Abril 2005
Una de mis fotos favoritas de las más de mil que hay del rodaje de "Vuelco". Es obra del Sr. Z, esto es, de Jonay:

Hoy han publicado un artículo sobre el próximo estreno de "Vuelco" en Tenerife en el periódico La Opinión. Calentamos motores... Por otro lado, os paso un texto que aparecerá en una nueva publicación lanzaroteña sobre el movimiento cultural de la isla. El texto es más de lo mismo, pero aquí va:
El camino hasta “Vuelco”
El camino ha sido largo, a ratos tortuoso y repleto de obstáculos, pero alcanzar la meta merece todas las penas. Escribí el guión de "Vuelco" hace poco más de dos años. En aquel momento, mis esfuerzos se concentraban en sacar adelante otro proyecto de cortometraje en 35 milímetros, concebido para ser rodado en Lanzarote. Se titulaba "Cuento de Iada" y era un guión con muchas localizaciones y personajes, por lo que la producción resultaba compleja y, sobre todo, costosa. Transcurrió mucho tiempo entre tumbos desorientados y finalmente ese guión nunca se rodó, pero mis frustrados intentos por ponerlo en pie me ayudaron a conocer un poco mejor el panorama del cortometraje español y, especialmente, a entrar en contacto con el burocrático, cansino e inevitable mundo de la solicitud de subvenciones.
Cuando "Cuento de Iada" se volvió del todo inviable, decidí escribir algo mucho más sencillo y empezar de cero en la búsqueda de financiación. Así nació "Vuelco", una historia pequeña y esencial. Cuenta la despedida entre dos amigos de toda la vida, chico y chica, ambos al final de la adolescencia. Ella se va lejos y lo más probables es que no vuelvan a verse jamás. La chica es sorda y se expresa en lengua de signos; él le responde con palabras, pero son palabras huecas, que no hablan con sinceridad de lo que siente realmente por ella.
"Vuelco" refleja el comienzo de la infelicidad de un chico cualquiera, su abrupto despertar a la realidad que le espera en la edad adulta y su brusca forma de descubrir que el mundo hará oídos sordos a sus deseos. Es, en definitiva, el relato de una primera y desoladora encrucijada, la primera de muchas que vendrán.
Pero, por encima de todo, "Vuelco" es, a través de una parábola sobre el significado del silencio y el peso de los secretos, un homenaje a la adolescencia y a los tormentosos sentimientos que en ella se generan. Me gusta ver esta pequeña historia como un grito que irrumpe desde la más profunda ñoñería púber. Mediante su apariencia formal de tramposa postal de atardecer idílico, el argumento es como una de esas cursis dedicatorias que se escriben en las carpetas del instituto; es una vuelta de tuerca cómplice, paródica y un poco cruel en torno al dolor adolescente; un guiño a esos sentimientos que queman por dentro mientras duran (y que a veces no duran más de media hora), a esa forma trascendental de sentir como sólo es posible sentir cuando se siente por primera vez.
Ahora, en este año 2005 y tras mis ocho cortometrajes en vídeo digital, el proyecto es una realidad. En el camino, el guión encontró unos generosos padres adoptivos en la experiencia y el buen hacer de Ana Sánchez-Gijón y Juan Antonio Castaño, de La Mirada Producciones. Ellos, junto a la gente de El Cielo Digital y al esforzado trabajo de mi amigo e improvisado productor Pedro A. Loma, han hecho posible que hoy "Vuelco" sea mi primer cortometraje en 35 milímetros, comandado ante la cámara por la estrella de dos jóvenes revelaciones: Nacho Aldeguer y Paloma Soroa. No me olvido tampoco de la inestimable aportación de las subvenciones (del Gobierno de Canarias y de la Comunidad de Madrid), de la colaboración de los patrocinadores (IASS –Cabildo de Tenerife-, SINPROMI y Tenerife Film Commission), de la coproducción de Televisión Canaria y, por supuesto, de la inefable paciencia y la buena voluntad de mi familia. A todos, muchas gracias.
FUNDIDO A NEGRO
03 Abril 2005
Alguien debería prohibir los cumpleaños al llegar el número veinticinco. En serio, veintisiete es una edad estúpida, a medio camino de todo o demasiado próxima a acongojantes verdades irreversibles. No sé, parece que es una edad tan implícitamente transitoria que incluso pide a gritos no durar un año entero. Es como si una voz de tía cincuentona y fumadora me jaleara desde esta mañana: "Bueno, a ver si por lo menos cumples veintiocho ya". ¿Por lo menos? En fin, que trescientos sesenta y cinco días serán muchos días sufriendo los veintisiete años. Deberíamos tener veintisiete años sólo durante unos meses, tres o cuatro como mucho...
En definitiva, desde hace unos cuantos apaga-velas, trabajo a fondo para boicotear mi cumpleaños; me niego a celebrarlo o lo celebro de la forma más cutre que encuentro. Cualquier cosa con tal de evitar los aspavientos o un mínimo atisbo de fiesta alegre y exultante (en un lapsus, he estado a punto de escribir "insultante", término también apropiado). Mítico fue el año en que Píter, que también hoy ha cumplido la fatídica edad (los dos nacimos el 3 de abril de 1978, él en Guardo, Palencia, muy lejos, por tanto, del paritorio donde cortaron mi estético cordón umbilical), y yo concluimos nuestra jornada cumpleañera engulliendo desoladores y cochambrosos sandwiches en el Rodilla de la gris y deprimente estación de Méndez Álvaro. Palabra clave de este párrafo: "desoladores".
Olor a hospital
Este día ha estado marcado por la inesperada estancia en Madrid de mis padres y hermana. El boicot, sin embargo, resultó una vez más. Así, la tarde en la habitación 625 del hospital Gregorio Marañón (parece que, por suerte, a mi padre le darán de alta de forma inminente) estuvo precedida por una desagradable comida china en mi casa, comprada en el peor restaurante chino de Vallecas. Pocos cerdos agridulces más asquerosos he probado... Para olvidar el sabor del cerdo, mi madre nos obsequió con una tarta helada, y se empeñó en que Píter, que comió con nosotros, y yo sopláramos una lamentable vela amarilla.

Píter me regaló un libro de pósters, "Film posters of the 80s", una pasada. Entre sus hojas, hay curiosidades y rarezas como los pósters con los que se promocionaron grandes pelis en países como Polonia o Checoslovaquia. Atención al cartel polaco de "En busca del arca perdida". Espeluznante, en todos los sentidos. Otro día lo escaneo, que hoy estoy especialmente perezoso.
Tras la comida y antes de pirarnos al Gregorio Marañón, elegimos, entre llamadas de felicitación y cumplidores mensajitos de móvil, una hermosa conversación de cumpleaños: Hacienda. Mi hermana nos puso la cabeza como un bombo con los papeles que estamos obligados a rellenar como empresarios que somos (ja, tenemos una pinta de empresarios nosotros...), que si el modelo 347 cada tres meses, que si el modelo no sé cuál cada otros tantos... Un infierno. Vamos, conversación ideal para digerir el repugnante cerdo agridulce.
En el hospital, vagamos un rato entre la habitación donde está alojado mi padre y la sala de espera, con sus máquinas de café, socorrida Coca-Cola... Entre un lugar y otro, mucho olor a clínica (inconfundible; me retrotrae inevitablemente a mis múltiples visitas infantiles a otro hospital parecido, La paz) y mucha gente con pijama azul descolorido, cara de palo y mal color de piel. Demasiado dolor flotando en el ambiente.
A.C.N.É.
Mi nueva edad aterriza con una nueva certeza: el acné que aparece en mi rostro ya desde hace tiempo se ha convertido en algo quístico, adjetivo este último que ha empezado a fascinarme. Cuando el dermatólogo me lo comunicó, quise contarle que lo quístico se extiende también, como una avasalladora plaga seborreica, a otros aspectos de mi vida, mis relaciones sociales y mi entorno, pero me contuve. Qué culpa tendrá el pobre dermatólogo...
No me queda más remedio, por tanto, que pasar a la acción con un tratamiento agresivo y sin miramientos: unas píldoras de nombre contundente, Flexresan (léase con acento en la sílaba final). Supongo que con ellas mi acné desaparecerá al fin o directamente me convertiré en un clon de Eric Stoltz en "Máscara", con Cher como madre incluida en el paquete. Ahora que pienso en esta olvidada obra de Bogdanovich, no sé qué era peor para el personaje de Stoltz, si esa cara o tener a Cher como madre.
Creo que en un próximo guión explotaré el potencial cinematográfico del acné: los sentimientos negativos que genera, los múltiples complejos... El acné debería constituir un ingrediente esencial en las púberes y alborotadas historias de Larry Clark, y no sé cómo a Gus Van Sant se le olvidó colocar una buena dosis de granos y espinillas con pus en el origen del comportamiento de los protas de "Elephant". Francamente, la peli me habría gustado más. Pidámoslo todos a Van Sant: ¡menos travellings interminables por los pasillos y más acné!
Me consuela el hecho de que Spielberg también tuvo acné en sus años jóvenes, según he leído en varías biografías. Supongo que desapareció de su cara después de que "Tiburón" se convirtiera en 1975 en la película más taquillera de la historia. La alegría que imagino que a uno se le mete en el cuerpo después de algo así debe ser buena sustituta para el Flexresan... En cualquier caso, tengo muy claro que cuando conozca a Steven le preguntaré sin falta qué hizo para vencer su acné... Fijo.
Y acabo por hoy. Atentamente,
el chico quístico.
FUNDIDO A NEGRO
01 Abril 2005
¿Y qué escribo yo aquí?
Sospecho que la inauguración de este nuevo diario provocará un escalofrío en el cuerpo de más de uno/una, pero tranquilos todos, ¡es una nueva era! Abajo los fantasmas del pasado. Adiós a las tramas cíclicas y redundantes. Muerte a los personajes cansinos.
Desconozco hacia dónde me conducirá esta era que comienza y lo cierto es que preveo nubes negras en el horizonte, pero la idea es poder narrar y analizar esas nubes, negras o no, a través de estas líneas, con mayor o menor acierto y casi como un sano ejercicio de exorcismo que os invito a leer... sólo si queréis. Allá cada uno con lo que decide leer.
Antes de nada, tengo que agradecer su ayuda al mítico Fer, amigo desde que nos conocimos mediante nuestra conjunta colaboración en Cómo Hacer Cine. Fer ha creado la infraestructura de este sencillo diario y se lo agradezco enormemente. Ya veis que, en la forma, se ha intentado imitar un poco el aspecto de un guión de cine, con el tipo de letra, el tamaño y la disposición. Simplemente.
También doy las gracias a Leo por el dibujo de la mancheta. A Leo le debo la web de "Vuelco", y este dibujo lo hizo a partir de una foto mía en el rodaje del corto en Tenerife. En la foto en cuestión, la mochila de Carlos cuelga del respaldo de mi silla, así que ahí se ha quedado. Empiezo a estar más bien harto de que mi silla sirva de habitual perchero o incluso de agarradero de ancianos en el autobús...
No sé si explicaros la configuración del diario, porque resulta bastante intuitiva a primera vista. Esta será su página principal, donde aparecerán, a modo de secuencias, los cinco últimos textos que he escrito. A la izquierda podréis ver enlaces directos a estos últimos cinco textos y debajo está el archivo por meses. A la derecha, además del correo de contacto y un apartado de biofilmografía, se encuentra la sección "Corte a", que incluye enlaces a cada uno de mis cortometrajes. Estos enlaces están con servicios mínimos ahora mismo, es decir, fichas técnicas, sinopsis y poco más. Ya iré añadiendo material, notas de dirección y otras chorradas.
Luego, también intentaré aligerar los textos con fotos o lo que encuentre. Las fotos vendrán a cuento ...o no, como ésta:

Por lo demás, creo que por hoy finalizo esta primera aportación. Transcurren días extraños y un poco dispersos. Y, para colmo, el domingo cumplo veintisiete años. Qué horror de edad y encima es impar. Lo dicho, que mejor será que me abroche el cinturón. Se acerca tormenta.
FUNDIDO A NEGRO
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