31 Diciembre 2005

103. La perra cineasta. INT./DÍA



Amaru es la perra de mis padres. Llegó hace cuatro años a mi hogar lanzaroteño y, desde entonces, se cree la reina de la casa. Amaru ni siquiera es una yorkshire auténtica, pero ella se comporta como si lo fuera. Es soberbia, altiva, ruidosa, prepotente, histérica y muy coñazo. Y a mí me odia...

Al principio, mis padres se mostraron reticentes ante la idea de cuidar de una perra, pero poco a poco se han encariñado mucho con ella. Y ahora todo gira en torno a Amaru: que si Amaru ha vomitado, que si no ha comido, que si está empachada, que si tiene la regla... Así que a Amaru no hay quien le tosa y, de alguna forma, ha ocupado el hueco que dejamos mi hermana y yo al irnos de casa. Y a mi hermana, al menos, la perra la conoce de sobra, pero, en lo que a mí respecta, no soy más que un ente extraño para sus ojos caninos: un incordio que aparece y desaparece de vez en cuando con el fin de alterar su reinado cotidiano.

Sé que Amaru me considera una especie de molesto intruso que viene a Lanzarote un par de veces al año para arrebatarle, durante unos días, parte de la atención que le dedican mis padres. La perra no sabe qué pinto yo aquí y se la suda que vuelva a casa por Navidad. Y antes se dedicaba a ladrarme todo el día o me hacía la vida imposible meando en mi habitación o defecando cerca de las ruedas de mi silla para que yo, al moverme, cayera en su pestilente trampa fecal, pero ahora, con el paso del tiempo, simplemente nos ignoramos mutuamente. Ella con su vida y yo con la mía. Ella no caga a mi alrededor y yo, a cambio, me comprometo a no pisar sus patas con mis ruedas.

Pero, en realidad, a Amaru sólo le importa una persona. Porque Amaru está perdidamente enamorada de mi padre, siente verdadera devoción por él. Es plenamente feliz tumbándose en el sofá junto a mi padre y, cuando él no está en casa, Amaru se vuelve una fetichista adoradora de sus prendas de ropa. Se dedica a oler y sobar sus jerseys y pantalones, y es capaz de morderte si intentas arrebatárselos.

Sospecho que a Amaru le sobra incluso la presencia de mi madre... Por eso creo que la perra está maquinando algún retorcido plan para expulsar a mi progenitora de casa y convertirse ella en la dueña y señora del hogar. Tiemblo sólo con imaginar a Amaru transformada en mi malvada madrastra... Me veo de esclavizado Ceniciento de un momento a otro.

Y también creo que, un día de éstos, para terminar de jorobarme, Amaru escribirá un guión, lo dirigirá y se convertirá en una perra cortometrajista. Y así mis padres descubrirán que mi vida en Madrid es una falacia, que lo que hago no tiene ningún mérito y que hasta una yorkshire mestiza es capaz de escribir un guión, dirigirlo y lograr un resultado más o menos aparente.

Amaru será lista (no como yo) y dirigirá un corto realmente multipremiable. Se fijará en los cortometrajes que ganan muchos premios o en los dos cortos españoles nominados al Oscar: "Esposados" y "7:35 de la mañana". Y ella hará sus propios plagios perrunos: "Emperrados" y "Ladridos a las 7:35 de la mañana". O, mejor aún, Amaru escribirá y dirigirá un corto de temática social con tramposa y cutre reivindicación final, de ésos por los que tanto se pirran en los festivales. Se titulará "Yo nunca lo haría" y tratará sobre la problemática de los perros abandonados en verano.

Y "Yo nunca lo haría" causará sensación en el Festival de Gijón y en el de Alcalá de Henares y, a partir de entonces, Amaru viajará de festival en festival, poniéndose hasta el culo de canapés de Pedigree Pal y convirtiéndose en fulgurante nueva promesa y en flamante perra cineasta, que no es lo mismo que ser una cineasta perra, como alguna que otra directora española que me cae muy mal.

Luego, para chincharme ya de verdad, Amaru dirigirá también su propio remake de "Vuelco", con ella misma interpretando el papel de perra sorda que enamora a un zoofílico Nacho. Aish. Nachete, ¡promete que no aceptarás participar en el remake canino de "Vuelco"! Por cierto, Nacho ha sido el único que me ha animado a teñirme de rubio...

Ups, mientras termino de escribir, Amaru me observa de manera amenazante desde el umbral de la puerta de mi habitación. Creo que sabe que estoy escribiendo sobre ella... Y mucho me temo que su ano ya prepara una de sus temibles venganzas fecales. De ésta ya no me libra nadie...

Feliz año, gente.

FUNDIDO A NEGRO




29 Diciembre 2005

102. Caducado. EXT./NOCHE



Mi casa en Lanzarote es un continuo y omnipresente recuerdo de mis años pasados. En la paredes, muebles y estanterías abundan fotos de cuando yo era pequeño, de cuando era un niño andante, con tendencia a la obesidad y completamente ajeno a lo que me depararían los tiempos venideros. Y es extraño ver esas fotos a mi alrededor todo el rato, porque no me reconozco en ellas...

En muchas de las fotos sonrío de oreja a oreja o hago el tonto desinhibidamente, y es como si ese niño fuera otro o una versión empastillada de mí mismo. Y me pregunto qué diablos sería lo que me hacía tanta gracia de la vida por aquel entonces...

Pero me ha llamado la atención mi cara en esta foto de arriba, que he encontrado esta tarde en un viejísimo álbum, con las hojas amarillas y olor a años ochenta. Y sí, ahí sí que me reconozco, ése de arriba sí que soy yo. Si hoy me disfrazara de payaso, pondría la misma cara de desesperado desconcierto.

Luego está mi habitación, con pósters pegados en las paredes desde hace muchos años, antiguas revistas de cine por doquier y mi colección de centenares de películas en VHS... Gastaba toda peseta que caía en mis manos en comprar pelis y ahora no sirven para nada. Tanto que mimaba mi colección de películas de Spielberg y ahora son rancias y toscas cintas VHS con penosa calidad y con el widescreen masacrado sin compasión... Aquí, por tanto, todo está desfasado, caducado...



Haciendo un poco de caso a la actualidad, hoy jueves proyectan "Vuelco" (y creo que "Globos" también) en el local Tsunami, aquí en Lanzarote, dentro del 7º Festival Itinerante Internacional de Cortometrajes La Boca del Lobo. Será a las 22 horas y el Tsunami está en la calle José Antonio número 59, en Arrecife.

No sé si me acercaré al Tsunami con Nauzet, con quien he perdido el tiempo estos días hablando de memeces varias. Nauzet ha rememorado la lista de tías a las que ha penetrado analmente y me ha enseñado el significado del verbo "recontrafollar". Me temo que no he asimilado del todo su dimensión semántica, pero he entendido que "recontrafollar" viene a ser como "follarse a alguien por todos los orificios posibles". En un momento en que Idaira, de "Operación Triunfo", apareció en la tele, Nauzet afirmó: "Cómo me pone su nariz, a Idaira me la recontrafollaría mil millones de veces". Pobre Idaira... Pues eso, todos a recontrafollar en el nuevo año...

En fin, que supongo que será por esta rebelión que vivo ahora mismo contra mis recuerdos, contra mi habitación lanzaroteña y contra mi yo de antes, pero desde hace unos días me ronda la idea de teñirme el pelo de amarillo... Lo he comentado por ahí y todo el mundo intenta quitarme la ocurrencia rápidamente de la cabeza (nunca mejor dicho), pero yo sigo un poco empeñado en ello... ¿Tan mal me quedaría?

Ah, hoy Ale cumple veintitrés envidiables años. Felicidades, tío. Ya te queda menos para llegar a los deprimentes veinticinco. Je.

FUNDIDO A NEGRO




27 Diciembre 2005

101. Texto sin foto. INT./DÍA

Siempre que dos personas dejan de ser lo que eran, hay mil maneras de reaccionar tanto por una parte como por otra. En una tesitura de este tipo, me temo que yo sólo conozco una forma de afrontar el asunto: convertirme en un desquiciado inmaduro...

Soy consciente de que ya he dado vueltas en estas líneas sobre este cansino tema de la vida tras una ruptura de lazos, pero es que, anoche, una rutinaria conversación de Messenger degeneró inesperadamente hasta poner de nuevo patas arriba mi mundo viciadamente circular. Y que conste que me sé de sobra la teoría y el manual del perfecto ex. Y una y otra vez me repito a mí mismo la consigna general: que debo comportarme "como un amigo", con cordialidad, distensión, naturalidad y civismo, pero el problema es que, por más que lo intento, a mí no me sale. No me siento capaz.

Además, el Messenger es una puta mierda: una herramienta enfermiza para cobardes como yo; una palestra ideal para exponer trapos sucios a traición, para escribir lo que uno no se atreve a pronunciar cara a cara, para extraer de la chistera molestas confesiones tardías, para marear la perdiz o para finalmente fingir que no pasa nada a fuerza de iconos sonrientes que sacan la lengua o alegres signos de exclamación.

Será por mi perenne vena de guionista, por mi constante búsqueda de conflictos o por mi consolidada adicción al drama, pero, cuando dos personas dejan de ser lo que eran y yo soy una de ellas, me transformo en una versión monstruosa de mí mismo. Conmigo, la naturalidad, la amistad normalizada y todo ese rollo se van a la mierda a la mínima de cambio.

Y me vuelvo bruto, ciego, sordomudo, torpe, plasta y testarudo: un tipejo rastrero, dañino, tóxico y casi radiactivo. Sin querer, me torno una máquina de lanzar improperios malintencionados, una metralleta de comentarios inoportunos y malsanos. La boca me traiciona y también, sobre todo, los dedos que teclean en la ventana del Messenger. La cago, pido perdón y vuelvo a cagarla dos minuto después. "Creo que soy experto en alejar a la gente de mí", tecleé. "No, eres experto en alejarte tú solito de la gente", me contestó.

Y luego, cuando la mala conciencia no me deja dormir, me arrepiento y doy nuevas muestras de absurda cobardía enviando e-mails redundantes o noctámbulos mensajes de móvil en busca de una pizca de comprensión. Y me autoflagelo, y me maldigo una y mil veces por portarme así con alguien que me tiende su mano y a quien de verdad aprecio mogollón.

Para contradecir a aquéllos que sostienen que en esta página sólo me dedico a lanzar mensajes entre líneas, hoy escribiré un mensaje muy claro, pero sólo puede leerlo la persona a la que va dirigido. Al resto os pido que cerréis los ojos o saltéis directamente al siguiente párrafo. Aquí va: Estoy hecho un gilipollas, perdóname, quiero que sigas ahí.

Ya veo que me habéis obedecido todos... También habréis notado que en esta secuencia no hay foto en la cabecera. Y es que, tras mucho recalentarse y apagarse de cuajo, mi portátil está en el taller, así que estoy escribiendo desde mi arcaico primer portátil, una verdadera y renqueante antigualla comprada allá por 1996 y en cuyo disco duro no hay Photoshop ni fotos ni leches. Además, no se me ocurre ninguna foto para este texto...

Me hace falta un nuevo ordenador portátil, pero en la carta a los Reyes Magos daré prioridad a mi principal y más acuciante necesidad en este momento: un curso acelerado de madurez sentimental.

FUNDIDO A NEGRO




26 Diciembre 2005

100. Marina imaginada. INT./NOCHE



Últimamente, me dedico a imaginar a Marina. Como ya conté hace unos cuantos días (ver secuencia 96), un e-mail anónimo llegó a mi bandeja de entrada con el siguiente texto: "Tú no me conoces pero soy lectora de tu web. Te he visto esta tarde en la calle Fuencarral con una caja roja sobre las piernas. No me he atrevido a decirte nada... Marina".

Pocas horas después de publicar aquí estas anónimas líneas, recibí de Cecilia otro e-mail titulado "Todas somos hoy un poco Marina". Cecilia es artífice del delicioso blog "Tristán Tzarnik, criatura de un exilio sentimental", que os recomiendo a todos, y lectora de mis delirios desde hace un tiempo, pero sólo hemos chateado alguna vez y no nos conocemos personalmente.

"No te asustes, yo no voy a perseguirte, de momento... No, no aguanto demasiado tiempo en el anonimato, ni detrás de las esquinas esperando el momento adecuado. Solamente te escribía porque acabo de leer tus últimos artículos y tengo un par de objeciones al respecto. Nadie me manda meterme, cierto, pero tengo una vena solidaria que me ha hecho ponerme en el lugar de esa chica", me dice Cecilia en su correo. "Pobrecilla, la has dejado por desquiciada y analfabeta ante el público", añade en referencia a Marina. Y fue esto último en concreto lo que me llamó la atención y me perturbó especialmente.

Soy un inconsciente. El número de visitas de esta página crece y crece, y a mí me cuesta hacerme cargo de ello y de la "responsabilidad" que conlleva. Escribo de manera impulsiva; a ratos no mido mis palabras o doy rienda suelta a las chorradas en pos de algún atisbo de ingenio. Es cierto que, por hacer un poco una gracieta, me dediqué a ridiculizar a Marina en la secuencia 96. Pero ahora, Marina, quiero pedirte perdón.

"A lo mejor la chica es tan sumamente tímida que, después de leer tu canchondeíto con la perseguidora de los churros, quizás no se atreva a dejarte de nuevo ninguna pista sobre ella", vaticina Cecilia, quien, además, va mucho más allá: "Estoy haciendo trabajar mi imaginación e intuyo rasgos de su vida, además de situaciones. ¿Y si se quiso hacer pasar por una mujer cualquiera para despistarte? ¿Y si luego resulta ser una mujer culta y excepcional que se ha enamorado de ti a través de tus letras y quiere ponerte a prueba? Hay chicas muy retorcidas, como las que se echan a correr para ver si 'él' viene detrás para pedirles que vuelvan".

Supongo que lo que me permitió hacer bromas sobre Marina sin cargo de conciencia fue su e-mail tan anónimo, enviado desde una impersonal y nada clarificadora dirección de Hotmail sin remite, así como la sospecha de que quizás se trata de alguna coña de alguien que me conoce o que simplemente quería dar un poco por saco y picarme lo suficiente como para que mencionara el asunto en estas líneas (y ya veis que soy un chico fácil de picar). Esto mismo se lo comenté a Cecilia en un correo y ella volvió a responderme: "También podría haber sido una coña de algún otro lector, cierto, pero... el texto tampoco era nada especial, podrían haberse cebado con los detalles y conseguir inquietarte mucho más. Si lo analizas, está claro que se trata de una chica, observadora e introvertida, seguramente en conflicto consigo misma, que querría haberse acercado a ti, pero le frenó la timidez. Debe de sentirse reprimida, porque seguramente se reprochó la estupidez de no haberte saludado con naturalidad; por eso, al llegar a casa (o frente a cualquier pc) reparó su "error" escribiéndote. Me pongo en su lugar y qué vergüenza, qué decepción tomarme a mofa... no volvería a decirte nada".

Jo, tiene razón Cecilia y es un placer leer sus correos, porque escribe magníficamente. Pero sí, soy un capullo. Acabo de recordar una de las últimas perlas que me ha soltado Cucún: "Tú vas de niño bueno pero eres un cabrón". Por cierto, antes de que me tachéis de estúpido superficial, que sepáis que no va en serio lo de que imagino a Marina como la chica de arriba, que en realidad es Mariluz, actriz, modelo y amiga de Aarón de la que ya he hablado alguna vez. Mariluz actúa en uno de los capítulos de "Phenomena", y la muchacha aparece así de espectacular y abrumadora en un anuncio del refresco canario Clipper que se rodó hace tiempo en Tenerife. Es que quería colgar esta foto de Mariluz y no encontraba ocasión...

A todo esto, mi madre se ha enterado del mensaje de Marina y se ha inquietado un poco. Dice que esta página conseguirá pronto que algún loco me persiga y me parta las piernas. Por suerte, ya las tengo partidas...

También es cierto que, a partir de enero, Eneko se trasladará a vivir a Madrid, así que ya le he pedido que sea mi escolta en mis salidas públicas, algo así como mi primo de Zumosol. Continuando con las imágenes playeras y a riesgo de que sea el propio Eneko el que me descuartice como venganza por publicarla, aquí tenéis una foto suya para intimidar a los locos que planeen empalarme.

Eneko es lo más parecido a Sawyer que hay entre mis amigos (Sawyer es uno de mis personajes favoritos de "Lost", interpretado por el actor Josh Holloway), y no quería que publicara esta foto porque asegura que ahora está (aún) más cachas...



Hoy este diario cumple 100 secuencias. Muchas gracias a todos los que habéis entrado alguna vez en este lugar de la red y a los que me mandáis gratificantes correos; a los que leéis habitualmente lo que escribo y a los que entráis por casualidad y decidís quedaros; a los que conozco personal o virtualmente y a los que nunca conoceré ni de una forma ni de otra; a los que me comentan lo que cuento aquí y a los que hacen como si no lo leyeran...

Y gracias también a lectores tan propensos al análisis profundo como Miguel, quien sostiene que este diario no es más que un arma vengativa contra mis ex, es decir, un disfrazado compendio de pullas, indirectas y constantes mensajes entre líneas. Pero Miguel está un poco desequilibrado y no hay que hacerle caso...

En estos días yo también me siento como Marina, o como Cecilia imagina a Marina, porque yo también soy muy retorcido y también estoy harto de echar a correr (o a rodar) sólo para que vengan detrás a pedirme que vuelva...

Marina, te he añadido a mis contactos del Messenger. Si no coincidimos, escríbeme de nuevo.

FUNDIDO A NEGRO




23 Diciembre 2005

99. A casa por vacaciones. INT./DÍA



Estoy en Lanzarote, en casa por Navidad. Al llegar, en el aeropuerto me recibieron mis padres y una temperatura de veinticuatro grados. Cuando vivía aquí, no me llamaba la atención esto de la Navidad veraniega, pero ahora es raro congelarme en Madrid y estar en camiseta dos horas después. Aún así, a pesar de la temperatura alta, ayer y hoy no ha parado de llover. Tormentas de verano en pleno diciembre...

Arriba veis mi oreja en la furgoneta de Air Europa en la que me trasladaron desde el avión hasta la terminal. Sin duda, el vuelo, a bordo de un avión atestado de familias y bebés llorones, resultó uno de los más infernales de mi vida. Durante el trayecto, tenía previsto recuperar parte de mi sueño acumulado, pero en el asiento contiguo al mío se sentó una niña de año y medio a la que su madre llamaba Mimi... Y Mimi se encargó de renovar por tres o cuatro años mi arraigado repelús hacia los niños pequeños.

Desde el primer minuto, Mimi se rebeló de manera histérica contra el cinturón de seguridad. "Es por tu bien, Mimi", le aseguró su hastiada madre, pero la niña no atendió a razones. Y comenzaron sus ensordecedores berridos, que me perforaron el tímpano durante el ochenta por ciento del viaje. Cuando no berreaba, Mimi se revolvía en el asiento, me daba patadas, derramaba un vaso de chocolate... También derramó un bote de Actimel, casi manchándome con ese remedo de semen que es el Actimel e impregnándolo todo con su asqueroso olor a líquido lácteo y a L. Casei Imunitass.

En otro momento, Mimi me miró fijamente y empezó a sufrir arcadas. ¿Tan desagradable soy? Me temo que los niños intuyen mi inexistente instinto paternal y la aversión que siento hacia ellos. Por suerte, finalmente Mimi no me echó la pota encima. Pero lo mejor es que, a mitad de trayecto, la madre optó por no escuchar los alaridos de la niña, acoplándose en las orejas unos socorridos cascos con vete tú a saber qué relajante música antiestrés. Qué capulla. Ya podría haberme prestado los cascos un rato. Fijaos en lo que os digo: habría escuchado incluso un disco de Il Divo con tal de librarme de los enervantes gritos llorones de Mimi...

Los minutos en que su madre llevó a Mimi al servicio me supieron a breve gloria bendita. Y deseé que de repente aquello fuera como en "Plan de vuelo: desaparecida" y que, rumbo al aseo, Mimi se perdiera en el avión sin que nadie pudiera dar pista alguna sobre su paradero. Pero no, la niña histérica y su apática Jodie Foster particular regresaron a sus sendos asientos muy poco después...

Primeras horas en Lanzarote

Aquí en la isla, mientras intento olvidar a Mimi, he recibido dos buenas noticias. Por un lado, "Vuelco" ha logrado una importante selección internacional en La Pedrera Short Film Festival (Uruguay), junto a otros tres cortos españoles y compitiendo con trabajos de medio mundo. De pequeña, en algunos de sus veranos en Uruguay, Sumaya se iba de vacaciones con sus tías a La Pedrera, así que ha flipado cuando le he hecho saber que "Vuelco" se proyectará allí.

Por otra parte, "Globos" ha ganado el Premio del Público en la Semana de Cine de Aguilar de Campoo. Como conté hace varios días, este premio se concedía a través de mensajes de móvil enviados por los espectadores de Televisión Palencia, canal en el que se han emitido los cortos seleccionados. Con este resultado tan favorable para nosotros, tengo ganas de gritar eso tan folclórico y espantoso de "¡Gracias, España!", pero en este caso sería "¡Gracias, Palencia!", y coincidiréis conmigo en que no es lo mismo. Píter recogerá esta noche el premio en la gala de clausura de la Semana de Cine.

En mis primeros ratos aburridos en Lanzarote, he comprobado que yo llevaba razón en mi última y airada discusión con Froid, que a punto estuvo de acabar con nuestra ya de por sí inestable amistad. Resulta que el otro día me pasé por el Daily Price en el que trabaja Pablo. Y, entre las grandes joyas que había a la venta, Pablo me enseñó la película porno de Carmen de Mairena, todo un clásico de nuestro tiempo por sólo 9.95 euros. En la cola del cine, le comenté a Froid esta irresistible oferta y tuvo lugar el siguiente diálogo:

YO
¿Has visto "Soy puta pero mi coño lo disfruta"?

FROID
Claro, pero es "porque".

YO
¿Cómo que es "porque"?

FROID
Que el título es "Soy puta PORQUE mi coño lo disfruta".

YO
Ah, yo diría que es "pero". Es decir: "Soy puta PERO mi coño lo disfruta".

FROID
No, fijo que es "porque". Carmen es puta PORQUE lo disfruta, que no es lo mismo que ser puta PERO disfrutar. Su disfrute no es accidental. Su disfrute es la causa de su condición de puta.

Ja. Recuerdo que la discusión concluyó cuando una pareja de mediana edad, que también hacía cola delante de nosotros, nos miró con cara de asco, pero en IMDB he comprobado ahora mismo que yo tenía razón: Carmen de Mairena es puta PERO su coño lo disfruta. Froid, pincha aquí y compruébalo tú mismo. Por cierto, es impagable el comentario que aparece en la ficha de IMDB, escrito por alguien que no tenía nada mejor que hacer que escribir una sesuda crítica en inglés sobre "Soy puta pero mi coño lo disfruta". Lo mejor, la conclusión final: "If you have trouble with your amorous life because your levels of exigence, watch this movie. Better than going to the psychiatry, believe me".

En fin, en mis escasos días en Lanzarote aprovecharé para desconectar un poco, adelantar unas movidas que tengo que escribir, tragarme de una vez las tres horas largas de "King Kong" y ver asiduamente "El diario de Patricia", tal y como hago ahora...

Pensándolo mejor, creo que no detesto a Mimi, sino que, más bien, la envidio, porque en realidad yo también sentí ganas de ponerme a gritar como un desenfrenado histérico en medio del avión, rebelándome contra cinturones de seguridad y, de paso, contra ataduras varias, contra las cosas que algunos aseguran que hacen por tu bien pero te joden igualmente...

Me ha salido una boquera, una calentura de ésas, en la comisura izquierda de mis labios. Esto me pasa por besar a quien no debo... Qué malas son las calenturas. Os deseo una feliz Nochebuena a todos y a todas, incluso a quien me ha pegado la boquera...

FUNDIDO A NEGRO




20 Diciembre 2005

98. Terceros en vez de cuartos. EXT./NOCHE



Pues no. A la mierda mi quiniela de ayer. No acerté ni una. Al final "Globos" ascendió un puesto con respecto a mi prediccíón y quedamos en un tercer lugar que nos supo a honrosa gloria. Éste fue el resultado definitivo del asunto:

-Cuarto puesto y un bonito trofeo: "Hiyab"
-Tercer puesto y otro bonito trofeo: "Globos"
-Segundo puesto y 4.000 euros: "Éramos pocos"
-Primer puesto y 8.000 euros: "Invulnerable"

La gala de entrega de premios de la sexta temporada de estrenos de Great Ways se desarrolló de manera un tanto insufrible, y eso que, por aquello de las típicas barreras arquitectónicas, me libré de subir al escenario y fue Píter el que se tragó el marrón enterito. En la imagen de arriba le veis recogiendo el trofeo. El chaval estaba más tenso que el sujetador de Yola Berrocal (qué gracia tengo).

Con todo el cariño del mundo hacia la chicas de Great Ways, María y Mercedes, que son encantadoras, hay que reconocer que el guión de la gala resultó del todo plomizo e interminable, al borde de la tortura. El presentador se esforzaba por hacer chistecitos, pero allí no se reía ni el Tato...

Por otro lado, los directores fuimos (fueron) obligados a subir a un rincón del escenario en el que habían acondicionado una especie de mini-pub con sillas y champán. Aquí abajo, de izquierda a derecha, aparecen Borja Cobeaga (director del corto "Éramos pocos"), Píter, Álvaro Pastor y Antonio Naharro (director y protagonista de "Invulnerable") y Xavi Sala (artífice de "Hiyab").



Xavi, Borja, Álvaro y Antonio demostraron estar más que acostumbrados a repartirse el pastel de los festivales de este último año. Se conocían mucho entre ellos y se felicitaban, jaleaban y abrazaban los unos a los otros. Todo muy "tú me la chupas y yo te la chupo a ti", y cada uno con su abundante séquito de aplaudidores en la sala. En esta tesitura, el pobre Píter tenía toda la pinta de sentirse allí más descolocado que Carmen de Mairena en un Congreso de Astrofísica Molecular (me descojono de nuevo con mi propia gracia).

La gala me pareció un poco desangelada en general. Por ser lunes, asistió menos público de lo habitual en las proyecciones de Great Ways (divisé en el patio de butacas a actores como Fernando Tielve, Ana Gracia, César Camino y Julián Villagrán), y noté varias ausencias entre la gente a la que yo invité y que me confirmó que acudiría (capullos los que no habéis ido). Eso sí, todas las ausencias se compensaron con una inesperada presencia: la de Gara, con quien me reencontré después de más de tres años sin vernos. Pero esto lo contaré otro día...

Cambiando de tema, después de la gala, a mi alrededor se formó un extraño grupo compuesto por Ale, Sonia, Rubén, Marty y Pablo. Con ellos fui al Larios Café: seis personas y veinticinco copas gratis... Digo que el grupo es extraño porque, excepto Ale y Sonia, los demás ni se conocían entre ellos. "Formáis parte de épocas diferentes de mi vida", afirmé, y todos se mofaron de mi frase solemne. "Venga, ya puedes poner esa frase en tu diario", bromeó el gracioso de Pablo. Pues sí, la he puesto.

Por suerte, pronto rompimos el hielo, aunque para ello hablamos hasta de los viejos que chupan falos en los servicios de la Estación de Atocha y de otros temas de idéntica trascendencia social. A la salida, inmortalicé a Ale y a Sonia juntos: una inminente y perturbadora pareja de cine a la que pronto veréis en alborotadas circunstancias delante de una cámara. En la ficción, a la sonrisa de esta pareja le quedan dos telediarios...



Volviendo a los premios, nuestro tercer puesto, tal y como he escrito unas líneas más arriba, nos supo a triunfo. El hecho de que un corto como "Globos", tan deliberadamente underground, tan fruto de la más absoluta guerrilla de presupuesto cero, se haya colado en esta final nos pilló a Píter, a Carlos y a mí con cara de pardillos incrédulos. Y "Globos" llegó tan lejos como podía llegar, ya que "Invulnerable" y "Éramos pocos" son, objetivamente y sin discusión alguna, trabajos mucho más consistentes en intenciones, presupuestos y resultados. Enhorabuena a Álvaro y a Borja por los sendos cheques que se llevaron a su casa.

"Globos" quedó por delante de "Hiyab", un corto recientemente nominado al Goya... Pero de las nominaciones al Goya en la categoría de cortometraje de ficción también hablaré otro día, que hoy no tengo el cuerpo para ello...

FUNDIDO A NEGRO




19 Diciembre 2005

97. La quiniela. INT./DÍA



Pocas horas antes de que arranque la gala de entrega de premios de la sexta temporada de Great Ways, aquí dejo mi visión profética de lo que ocurrirá esta noche a partir de las 22.30 horas en el Cine Capitol. Por desgracia, para nuestros "Globos" vaticino la peor y más inevitable de las suertes. Aquí va mi quiniela:

-Cuarto clasificado (nada que rascar): "Globos"
-Tercer clasificado (a casita sin un céntimo): "Hiyab"
-Segundo clasificado (4.000 euros): "Invulnerable"
-Primer clasificado (8.000 euros): "Éramos pocos"

Pues eso. Ya veréis que acierto. Si "Globos" quedara en otro puesto, sería raro, raro, raro. Vale, ya sé que esta gracieta está muy desfasada y no es nada cool, pero el día de hoy bien merece un último homenaje a Papuchi.

Al menos, anoche "Vuelco" ganó el Premio al Mejor Corto en CinemAjalvir, la III Muestra Nacional de Cortometrajes de Ajalvir. Y esta semana "Globos" concursa también en la 17ª Semana de Cine Español de Aguilar de Campoo, donde el premio se concede mediante mensajitos de móvil que envían los telespectadores de Televisión Palencia, canal en el que se están emitiendo los cortos seleccionados. Estos días, por tanto, Píter, Carlos y yo somos como triunfitos a expensas de los gustos del pueblo soberano. Me siento Idaira.

Hablando de mensajes, acabo de enviarle uno a Gara por si le apetece pasarse esta noche por el Capitol. Ojalá se anime a acercarse al cine... Por cierto, ¿acudirá también Marina a la gala para vigilarme desde la anónima distancia? Marina, si vas, dime algo, mujer.

Aish. Qué asco de día. La desolación flota en los alrededores y no sé bien por qué. No es sólo por los omnipresentes villancicos, por la falta de nuevos capítulos de la segunda temporada de "Lost" o por el fallecimiento de Papuchi... Es otra cosa.

Por otro lado, también creo que, en el fondo y aunque ya han pasado unas semanas, aún sigo afectado por la muerte de Pat Morita. Que descanse usted en paz, Señor Miyagi.

FUNDIDO A NEGRO




17 Diciembre 2005

96. Escalofríos. EXT./DÍA



Ayer Ale vino conmigo a la proyección de prueba de "Globos" en el Cine Capitol. La cosa consiste en comprobar que todo está correcto con la copia, de cara a que nada falle el próximo lunes en la gala de entrega de premios de la sexta temporada de Great Ways. A la prueba también acudió Álvaro Pastor, director de "Invulnerable", otro de los cortos finalistas junto a "Hiyab" y "Éramos pocos".

Luego, Ale y yo tomamos un amargo café en un bareto cerca del cine. Nos estamos especializando en cafeterías cutres y sin personalidad alguna. Hace poco estuvimos en un bar de Vallecas que se llama La alegría, en el que hace tiempo también tomé algo con Cucún. Ahora, a ratos, el bar La alegría se me antoja un lugar perfecto para sentirme especialmente triste.

Ale estaba muy guaperas ayer, siempre con un estiloso atuendo, así que ir a su lado por la calle acompleja mucho. Incluso la cara de dormido le sienta bien, como podéis comprobar arriba. Dice Ale que dejará de fumar con el cambio de año, porque el tabaco genera arrugas en su cara y resta disfrute a sus borracheras. ¡Ja! "¿Siempre tienes que cargar con la cámara a todas partes?", me preguntó. Lo sé, ya canso un poco grabando a todo el mundo.

La cuestión es que me sentí raro en la cafetería, porque desde el jueves por la noche estoy un poco paranoico. Ese día, al llegar a casa, encontré un correo en mi bandeja de entrada, uno sin título en el asunto. El cuerpo de texto decía lo siguiente: "Tú no me conoces pero soy lectora de tu web. Te he visto esta tarde en la calle Fuencarral con una caja roja sobre las piernas. No me he atrevido a decirte nada... Marina".

He corregido algunas faltas del texto de Marina, ya que no parece muy ducha en esto de la sintaxis y la ortografía. Pero sí, efectivamente era yo el de la calle Fuencarral y la caja roja en realidad eran dos latas con las copias en 35 milímetros de "Vuelco" y "Globos"... En fin, querida Marina, gracias por tu e-mail, pero, lejos de hacerme ilusión, me ha provocado un escalofrío en la rabadilla.

¿Y si Marina se dedica a perseguirme últimamente y nos persiguió también a Ale y a mí el viernes? Es más, ¿y si Marina se encontraba en la misma cafetería que nosotros, vigilándonos? He repasado el vídeo que grabé y me he fijado en una mujer con actitud sospechosa... Fijaos en ella: es la de amarillo que se pone hasta el culo comiendo churros... ¿Y si resulta que la de amarillo es Marina y come churros para disimular que nos está observando y escuchando?



Marina, identifícate, mándame una foto de cuerpo entero o algo, que me hallo en un sinvivir. Dame alguna pista sobre quién eres. Dime si tienes una chaqueta amarilla en tu fondo de armario. Dime si te gustan los churros...

FUNDIDO A NEGRO




16 Diciembre 2005

95. Pollito Sánchez. INT./NOCHE



Nacho ha debutado esta noche en el Teatro Español con un montaje de la obra "Armengol", escrita por el autor extremeño Miguel Murillo. En la obra, Nacho interpreta a Pollito Sänchez, joven gimnasta que ejerce de narrador e hilo conductor de la historia.

Pude leer "Armengol" en el largo viaje en tren que Nacho y yo hicimos de Badajoz a Madrid el mes pasado. A pesar de que el sueño y el cansancio intentaban apoderarse de mí, el texto me atrapó desde sus primeras páginas y el final me sobrecogió. En ese mismo viaje en tren, saqué a Nacho, y a su flamante PSP, la desenfocada foto de arriba.

En este montaje que dirige el prestigioso Esteve Ferrer, Pepe Viyuela da vida a Armengol, un personaje real de Badajoz, propietario de un gimnasio en la España de 1936. Armengol reclutó a un grupo de jóvenes pacenses, Pollito entre ellos, para competir en la Olimpiada de los Pueblos Libres del Mundo, que se organizó en Barcelona para boicotear las Olimpiadas de Berlín pero fue cancelada dos días antes de su celebración. Y la obra cuenta la detención de Armengol en plena Guerra Civil y su calvario tras ser acusado de corruptor de menores.

Junto a Viyuela y Nacho, actúan también Rosa Renom y Miguel Foronda. Según el propio Murillo, el reparto del montaje es "de lujo", y yo me alegro un montón por Nacho y por el importante salto que este paso supone en su trayectoria como actor después de "Otros días vendrán" y "Vuelco". Sé que se lo ha currado mucho durante estos dos meses de ensayos, acudiendo también diariamente a un gimnasio para lograr la forma física de su personaje. Suerte, tío. Como detesto eso de desear "mucha mierda", te deseo suerte de verdad, de la buena.

"Armengol" estará en cartel hasta el 29 de enero, en funciones de martes a sábado a las ocho de la tarde y los domingos a las seis. Las entradas son muy baratas, entre 5 y 20 euros (entre 2.50 y 10 euros los míercoles), así que no hay excusa para que no os dejéis caer por el Teatro Español. Yo iré un día de éstos y ya os contaré.

¡Arriba Pollito!

FUNDIDO A NEGRO




14 Diciembre 2005

94. Próximo baile. EXT./NOCHE



Mientras intento convencer a Froid para ir al cine a ver "Feliz Navidad" en lugar de la previsiblemente muy cansina "King Kong" (qué pereza), os cuento, aunque aún falta bastante, que el martes 7 de febrero a las 22 horas se proyectará en el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes de Madrid una sesión doble compuesta por "Vuelco" y "Bailad para mí".

Será la primera vez que "Bailad para mí" se muestre en público y me acojona mucho el asunto. No tengo ni idea de cómo recibirá la gente este pequeño ejercicio de drama extremo, grabado en un fin de semana y sin un céntimo de presupuesto. Los actores, Luis, Ale, Rous, Iñaki, María y Bernardo, se lanzaron con entusiasmo a una piscina vacía en la que, durante dos días, jugamos con la muerte, con las paradojas y con el dolor.

El corto está concebido para crisparos, para desconcertaros y descolocaros, para que os molesten sus planos y su fiesta terminal de luz y color, para que incluso apartéis la mirada en algún momento. Por tanto, me sentiré medianamente satisfecho si os lo hago pasar mal durante el visionado. Vaya, qué manera la mía de vender el estreno y de invitaros a acudir...

Por lo demás, corren días desganados. "Estás más soso de lo habitual", me dijo Eneko el otro día. Supongo que tiene razón. Últimamente, mi asocialidad alcanza cimas desconocidas...

Hace poco, recibí alegres noticias de Christian desde Vigo, donde estudia en la recién inaugurada ESAD (Escuela de Arte Dramático). Y es que a Christian le entregaron el disco de oro regional hace unas cuantas semanas, por la venta de 2.500 copias de su primer álbum en Galicia. Todo un logro. Enhorabuena, tío. En la foto, Christian delante de mi cámara.



Y hace un rato he hablado por teléfono con Nauzet, que me ha puesto la cabeza como un bombo contándome lo muy burro que se pone cada vez que ve en la tele a Soraya de "Operación Triunfo". Cuando le he espetado que a mí no me parece ni tan guapa ni tan deseable, ha respondido: "Tú no sabes lo que es una mujer de verdad, ni unas tetas de verdad". Puede. Por cierto, Nauzet me ha prohibido contar en estas líneas que recientemente se ha liado con una madurita cincuentona. Je.

Pues nada, creo que Froid ya se muestra más propenso a pagar entrada por "Feliz Navidad". Le he dicho que debe ver en acción a su clon, Daniel Brühl, protagonista de "Goodbye Lenin!" y presente también en el reparto de "Feliz Navidad".

Efectivamente, Froid se parece un montón a Daniel Brühl. Es más, Froid es el clon fumeta de Daniel Brühl.

FUNDIDO A NEGRO




12 Diciembre 2005

93. Las primeras sensaciones. INT./DÍA



Froid me ha regalado su orgasmatrón. Es esa cosa que veis arriba y que parece una versión metálica de los bichos abraza-caras que aparecen en las pelis de "Alien". "A mí ya no me hace efecto", me aseguró Froid con desdén...

Supongo que la mayoría de vosotros ha probado este invento alguna vez. Se aplica sobre la cabeza y sus púas estimulan y masajean nuestras terminaciones nerviosas, provocando un placentero estremecimiento o casi un breve y relajante orgasmo. Pero estoy descubriendo que Froid tiene razón una vez más: el placer que provoca el orgasmatrón es inversamente proporcional al número de veces que lo aplicas sobre tu coco. Es decir, cuanto más lo utilizas, menos gusto da.

La primera vez que alguien aplica esta cosa sobre tu cabeza, la sensación es flipante; el estremecimiento es absoluto. Pero Froid ha abusado del orgasmatrón, como abusa de la cantidad de pajas que se hace cada día o del número de archivos que descarga simultáneamente con el eMule.

Lo malo es que yo, inevitablemente, estoy siguiendo los pasos de Froid: durante los primeros días me volví adicto al bicho metálico y, tras mucho deformar las púas con el uso continuado, su masaje capilar casi me deja indiferente a estas alturas.

Ahora que me acuerdo, el otro día Axel coincidió con Froid y conmigo a la hora de afirmar que el orgasmatrón sólo merece la pena la primera vez y, como mucho, la segunda y la tercera, cuando tu cabeza aún no se ha acostumbrado del todo a la sensación que produce.

Axel es un tío inteligente y quizás me gusta hablar con él porque no tiene ni idea de cine y porque realmente se la suda todo eso que supuestamente conforma la espina dorsal de mi vida: el séptimo arte, los datos cinéfilos absurdos, las ínfulas de posteridad y otras chorradas semejantes. Y no es fácil encontrar gente así a mi alrededor.



Con Axel, mientras él soportaba que le apuntara con mi cámara, también hablé de primeras y tormentosas sensaciones. En el fondo, el orgasmatrón viene a ser un reflejo de lo que a menudo parece ocurrirnos a muchos en las relaciones que entablamos. Anda que no mola el primer cosquilleo en el estómago, anda que no estremece el primer hormigueo en la columna cuando tu mirada se encuentra con la de la persona adecuada...

Pero uno abusa de estas primeras y placenteras sensaciones. Te vuelves adicto a ellas, no dosificas tu entusiasmo y pronto te cansas... o se cansan. Desaparecen los cosquilleos y sólo queda la posibilidad de repetir lo ya sentido, lo ya experimentado. Y llega el desencanto, y enseguida se impone la imperiosa y acuciante necesidad de hacerte con un nuevo y flamante orgasmatrón, uno con sus excitantes propiedades intactas, listas para ser estrenadas. Y vuelta a empezar.

Mi orgasmatrón, por tanto, es ya inservible. De nada sirve que me aferre a él ni al recuerdo de antiguos hormigueos. Necesito uno nuevo con urgencia, así que elegiré entre varios disponibles en el mercado. Y he decidido que optaré por el más complejo, por el menos simple, por el menos aburrido y previsible.

Elegiré, en definitiva, el orgasmatrón que cuente con mayor número de púas, para descubrirlas poco a poco. Descubrir lo que se esconde detrás de púas desconocidas es siempre un buen remedio ante la rutina y las sensaciones estancadas.

FUNDIDO A NEGRO




10 Diciembre 2005

92. IMDB nos vigila. INT./NOCHE



IMDB (Internet Movie Database) es la mayor base de datos cinematográficos que puede encontrarse en la red a nivel mundial. Y, por momentos, su capacidad para acumular información se me antoja un tanto escalofriante.

Hace poco comprobé con asombro que en mi ficha consta incluso mi lugar de nacimiento junto al mes y el año en que mi madre me parió. Cuánta indiscreción. Aquí uno ya no puede ni quitarse años como Sara Montiel...

Y yo me pregunto: ¿de dónde han sacado estos datos? ¿Acaso los responsables de esta visitadísima web pierden su tiempo y energías rastreando las vidas de todos los pringadillos que nos dedicamos a hacer cortos con mayor o menor suerte?

Ya era consciente de que IMDB cuenta desde hace unos años con las fichas de "Lluvia" y "En otra vida", pero ahora compruebo que aparecen todos mis cortos "oficiales", con sus información técnica y artística más o menos completa y correcta (hay ausencias y errores en algunos casos). Aparece incluso la ficha de "Mar adentro", así que si tecleáis el título en el buscador, los resultados te muestran la peli de Amenábar y mi cutre-corto de hace seis años. Eso le pasa a Amenábar por copiarme el título...

En la ficha de Nacho puede verse hasta una foto suya y el día exacto en que nació. Y en la de Ale consta un corto que hizo cuando era un adolescente imberbe en su Málaga natal. Por otro lado, a Píter le atribuyen erróneamente la producción de un cortometraje titulado "Le mille bolle blue", de cuya existencia no teníamos ni idea.

En fin, tened cuidado. IMDB acecha a la vuelta de la esquina. No hagáis cortos casposos para divertiros el fin de semana, porque sus fichas constarán eternamente en Internet. Y, por supuesto, desechad la idea de grabar vídeos pornográficos caseros con vuestras parejas. IMDB también recoge datos de cine porno...

FUNDIDO A NEGRO




08 Diciembre 2005

91. El terreno de juego. EXT./DÍA



El otro día conseguí vencer mi pavor a añadir un nuevo enganche televisivo a mi lista y al fin decidí enfrentarme al primer episodio de "Anatomía de Grey", esa serie que en Estados Unidos cuenta con veinte millones de seguidores cada semana y en España, en sus emisiones en esa cosa llamada Cuatro, agoniza con apenas un 2.5 por ciento de share.

Supongo que las vicisitudes de Meredith Grey no merecen ni tanto ni tan poco, si bien su capítulo piloto resulta modélico en cuestión de ritmo, a la hora de entrelazar drama, casos médicos y comedia y también en lo que se refiere a la presentación de los personajes y de las tramas venideras.

El episodio narra el primer turno de veinticuatro horas de cuatro jóvenes cirujanos internos en un hospital de Seattle. Y, como no podía ser de otra forma, los cuatro viven una primera jornada infernal e interminable, repleta de miedos, incertidumbres e inseguridades que se mezclan con momentos de humor y paradoja. Ya se sabe, se ríe uno por no llorar.

Por cierto, Meredith (en la foto, la primera por la izquierda) está interpretada por Ellen Pompeo, descubierta en una de mis películas favoritas de hace unas cuantas temporadas: "El compromiso (Moonlight mile)", de Brad Silberling. El muchacho moreno se llama T.R. Knight y casi debuta con esta serie. Y las otras dos compañeras de azul son Katherine Heigl, que hacía de extraterrestre buenorra en "Rosswel", y la muy incómoda de mirar Sandra Oh, esposa de Alexander Payne y una de las chicas de "Entre copas". Eso sí, no me digáis que no mola el apellido de Sandra. ¡Yo quiero llamarme Roberto Oh!

Creo que lo que más me gusta de "Anatomía de Grey", no obstante, es su viaje al interior de una profesión, la de cirujano, cargada de sufrimiento y desazón. Y, a pesar de ello, los protagonistas están enganchados irremediablemente a esta forma de vida, a ratos satisfactoria pero también, la mayor parte del tiempo, expuesta a muertes, vísceras, impotencia, lágrimas y dolor ajeno. Y, aún así, no se conciben dedicándose a otro trabajo ni viviendo de otra manera.

Salvando todas las distancias en cuanto a la responsabilidad y la complejidad de la cirugía, la analogía entre Meredith Grey y los que nos dedicamos a algo como el cine se me antoja inmediata. "Ojalá hubiera sido chef o monitora de esquí o profesora de guardería", se lamenta Meredith en un momento del episodio.

Y es verdad: ¿por qué me empeño en ser director de cine si puedo dedicarme a la charcutería, a vender enciclopedias o a desplumar pollos para Kentucky Fried Chicken? ¿Para qué sufrir sacando adelante proyectos en los que sólo tú crees? ¿Qué sentido tiene tanta frustración, tanto desencanto, tanto monedero vacío, tanto comerse el coco y tanto tiempo muerto? ¿Por qué no elegir un camino más fácil, más controlable?

"No se me ocurre ningúna razón por la que quiera ser cirujana, pero se me ocurren miles para pensar en dejarlo", dice Meredith en off. "Llega un momento en que es mucho más que un juego. O das un paso adelante o te das la vuelta y te marchas. Podría dejarlo, pero pasa una cosa: que me encanta el terreno de juego", añade.

Pues te pasa como a mí, Meredith Grey. Que levanten la mano los masocas adictos al terreno de juego. Un hurra por aquellos que caminan sobre arenas eternamente movedizas. Larga vida a los grandes sueños...

FUNDIDO A NEGRO




07 Diciembre 2005

90. Perfecta imperfección. INT./NOCHE



Hace ya unas cuantas semanas, el gran Pablo A. me pidió que escribiera un texto sobre "amor, sexo y discapacidad".

La cosa surgió a colación del ciclo "Con capacidad de amar", dentro del cual se proyectaron en la Filmoteca de Extremadura distintos largos y cortos ("Vuelco" entre ellos) con argumentos en torno a personas discapacitadas en medio de historias de amor y otros tormentos.

Más de una vez he comentado aquí la pereza que me provocan estas asociaciones de términos, así que intenté escribir algo desde esta misma pereza y también desde la rabia que supongo que me generan los prejuicios, los tabúes y la ignorancia de mucha gente. Y creo que, al escribir, se impuso mi vertiente más burra y hasta un poco ordinaria. Y para completar la ordinariez, nada mejor que el foto-montaje de arriba.

Lo escrito se titula "Perfecta imperfección", y funciona a modo de avanzadilla de los pilares básicos sobre los que se sustentará "(Im)perfecto", la serie de televisión que he creado para La Mirada Producciones.

"Perfecta imperfección" debía aparecer en la revista del Festival Gay y Lésbico de Extremadura, en el apartado de "Con capacidad de amar", pero al final la revista no se editó. Pablo me comentó que, aún así, el texto podrá leerse próximamente en no sé qué publicación de Fundación ONCE, pero no me he enterado bien del asunto. En cualquier caso, aquí va el resultado final de la propuesta:

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Amor y discapacidad, sexo y discapacidad... ¿De verdad es necesario hablar de esto? ¿Quién cree de veras que estas asociaciones de términos merecen que alguien escriba sobre ellas? La mayor discriminación contra el colectivo de personas con alguna discapacidad se comete cuando se verbalizan afirmaciones tan ridículas y capciosas como: "Los discapacitados también tienen sexualidad" o "Ellos también pueden disfrutar del sexo". Nos ha jodido. ¿Acaso a alguien se le ha ocurrido pensar lo contrario?

Hablar de asuntos tan obvios a mí se me antoja, por tanto, innecesario, cansino, terriblemente aburrido. No me interesa en absoluto atender a quienes, desde la ignorancia, la piedad o el tabú, se plantean si yo, como tío en silla de ruedas, soy capaz de mantener una relación sexual completa, satisfactoria, repleta de matices. Francamente, prefiero a la gente que directamente está dispuesta a comprobar mis artes amatorias. ¡Ja! Es broma, pero debe de ser que no soy el prototipo de discapacitado con problemas para las relaciones sociales. Porque yo soy un auténtico ligón. Que lo sepáis.

Si me preguntan eso tan desactualizado de "¿En tu casa o en la mía?", suelo responder: "En la mía, porque seguro que en la tuya hay escaleras". Y aquí terminan las diferencias reseñables. Para todos, con discapacidad o sin ella, el amor es complicado y tormentoso: doloroso y desconcertante a ratos y tremendamente gratificante y luminoso en otros momentos. Pues vaya novedad, ¿no? Por el contrario, creo que el sexo es sencillo, incluso simple. Pobres de aquellas y aquellos obsesionados con el músculo fibrado, las tetas esbeltas, los torsos depilados, los culos duros, las pollas gigantes y los coitos de diseño. Qué pereza. Que disfruten follando entre ellos. Y a mí que me dejen en paz.

Porque yo prefiero hablar de los orgasmos que proceden del reino de la perfecta imperfección, sin normas, medidas, poses ni rancias convenciones estéticas. Me quedo para siempre en el riquísimo territorio de la excitante piel, del precioso michelín, de los cuerpos anárquicos o incompletos, de los complejos que desaparecen cuando te contemplan los ojos adecuados, de las posturas nuevas e improvisadas, de las mil y una formas distintas de sensibilidad, de las miradas que atraviesan y las sonrisas cómplices… Me refiero al paraíso de los cerebros que de repente se vuelven gemelos, y conectan mágica e irracionalmente, y se retroalimentan, y después, faltaría más, fornican como conejos. Y en tan extasiante tesitura, ¿a quién diablos le parece que una discapacidad puede importar o cortar el rollo?

A la mierda la idea de que existe un sexo minusválido, menos válido. Exterminad tabúes, prejuicios y estúpidos mitos. Por suerte, hay todo un mundo más allá de las pelis de Nacho Vidal y de las anticuadas páginas del "Kamasutra". Pero lo dicho: que a mí este tema tan obvio me aburre. ¿Hablamos de otra cosa?

FUNDIDO A NEGRO




04 Diciembre 2005

89. Condones al poder. INT./DÍA



Una grata noticia nos sorprendió el viernes a Píter, a Carlos y a mí. Nuestro corto "Globos" es uno de los cuatro finalistas de la sexta temporada de estrenos de Great Ways.

Entre todos los cortometrajes estrenados por Great Ways en el Cine Capitol a lo largo de esta temporada, un comité ha seleccionado cuatro trabajos finalistas que optarán a dos premios: un primer premio de 8.000 euros y un segundo premio de 4.000.

"Globos" compite por el jugoso botín con "Invulnerable", de Álvaro Pastor, "Éramos pocos", de Borja Cobeaga, y "Hiyab", de Xavi Salas. Lo peor es que la decisión del jurado no la conoceremos hasta la gran gala de entrega de premios, que se celebrará el próximo lunes 19 de diciembre a las 22.30 horas en el citado Cine Capitol y en la que además se proyectarán los cuatro cortos. Así que toca ir allí sin saber lo que ocurrirá, aguantar el chaparrón y disimular la cara de lelos que se nos quedará cuando no ganemos ninguno de los dos premios en juego. Revisaré alguna entrega de Oscars o Goyas para aprender a lucir esas sonrisas de falsa alegría cuando te das cuenta de que gana otro y no tú.

La competencia es durísima: "Invulnerable" y "Éramos pocos" son dos de los títulos más premiados y seleccionados en festivales este año. La cosa está muy chunga, pero no deja de resultar todo un logro que un cortillo como "Globos", hecho sin un céntimo ni pretensión alguna, grabado originariamente en vídeo y a duras penas transferido después a 35 milímetros, se haya colado en este feroz cuarteto de finalistas, por encima de un montón de cortometrajes rodados en cine, con holgados presupuestos, actores conocidos y muchas subvenciones detrás.

Tenemos un buen puñado de entradas para la gala del 19 de diciembre, así que si queréis acudir para sufrir con nosotros, mandadme un e-mail. Luego, ganemos o perdamos, hay fiesta en el Larios Café. Allí estaremos Píter y yo (por esas fechas, Carlos se encontrará ya en Polonia con Zuza) y esperamos que también puedan asistir Chispa y Azucena (a la que veis en el fotograma de arriba). Creo que hace ya casi dos meses que Azucena dio a luz a su niña, Lucía.

Por cierto, por otro lado y tres días antes, el viernes 16 de diciembre a las 21 horas, "Vuelco" se proyectará en la Casa de la Cultura de Ajalvir, dentro de la selecta sección oficial de CinemAjalvir. Y hasta hace unos días yo no conocía siquiera la existencia de Ajalvir... Pero existe: es un municipio que limita con Torrejón de Ardoz. Pues eso, invitados estáis a este pase de "Vuelco" y a la noche de "Globos" y condones del 19 de diciembre.

Haciendo algunas sumas, he llegado a la conclusión de que el presupuesto de grabación de "Globos" ascendió a unos dieciséis euros, empleados en la compra de los abundantes preservativos que utilizamos en las distintas escenas. Qué harto acabé de tanto condón pegajoso. Y encima nos sobraron unas cuantas de esas gomas con sabores. Las repartimos entre el equipo. Y no es de caballeros contar aquí lo que hice con las que me correspondieron a mí...

FUNDIDO A NEGRO




01 Diciembre 2005

88. Extras. EXT./NOCHE



Hace unas cuantas semanas, Cucún y yo fuimos a ver una película española titulada "A golpes" y dirigida por Juan Vicente Córdoba. A pesar de que a ambos nos gustó el trabajo anterior de este director, "Aunque tú no lo sepas", la idea de soportar en esta ocasión a Natalia Verbeke transformada en una quinqui vallecana y boxeadora nos resultaba tan apetecible como ingerir diarrea de gato a través de una pajita. Pero es que existía una razón de peso para pagar los seis euros de la entrada: Cucún actúa en la peli.

Cucún, medio de cachondeo, medio en serio, se empeña todo el rato en ponernos a parir a aquellos que nos dedicamos a esto del cine. "Estoy harto de que te den subvenciones, a ti te pagan por no hacer nada", me ha dicho varias veces (y se queda tan pancho). Sin embargo, hace un tiempo me sorprendió con un cinematográfico dato en su curriculum: en un veraniego día del año pasado, Cuc trabajó como extra en el rodaje de una secuencia de "A golpes", dando vida a un apasionado espectador del combate final entre la campeona de España y... Coco Gómez, la boxeadora a la que interpreta Verbeke (qué arte el de los guionistas a la hora de elegir el nombre del personaje).

Cucún me contó que el rodaje de la secuencia fue un auténtico desastre chapucero. En un plano, él tenía que levantarse velozmente y vitorear a Coco Gómez. Y el chaval le puso tanta emoción que se salió del plano y hubo que repetir la toma. Así me gusta, Cuc haciendo gastar peli virgen al cine español...

Pero yo de verdad esperaba que el resultado global del asunto fuera mínimamente decente. Pues no. Con todos los respetos hacia el señor Juan Vicente Córdoba, "A golpes" es un verdadero infierno: inverosímil, con un montaje caótico, ridícula y repleta de lagunas, de personajes secundarios sin desarrollo alguno y de secuencias zafiamente sexuales que no vienen para nada a cuento pero que se encargan de mostrarnos la minga de Daniel Guzmán, a Juana Acosta por delante y por detrás y el culo y las tetas de otros tantos. Lo sé, soy un criticón y merezco que se critiquen mis cortos de forma igualmente cruel, pero es que sufrí mucho durante el visionado. Y el tiempo transcurrido desde que vimos la peli no ha curado mi resquemor.

Lo peor es que las cinco quinquis protagonistas, que hablan con acento y gestos forzadamente macarras (no se lo creen ni ellas), se dedican a filosofar en off sobre su condición de chicas de barrio, su futuro y sus grandes razones para llevar a cabo distintos alunizajes sobre escaparates de joyerías. Esto, que podría estar bien escrito y tornarse conmovedor, resulta en este caso un despropósito del todo, porque yo sólo conseguí odiar profundamente a estas chicas y desear que algún yonqui les pegara de una vez un tiro entre ceja y ceja en la siguiente escena.

Y eso que vivo en Vallecas y debería identificarme fácilmente con esta filosofía macarra. Recuerdo que cuando Sumaya también vivía aquí, ambos nos dejamos poseer por el espíritu vallecano... Y nos llamábamos "tronco" y "tronca" y otras lindeces. "Tronco, ¿dónde has puesto el azúcar?", me preguntaba ella a gritos desde la cocina. "Déjame en paz, tronca, que estoy viendo 'El diario de la Patricia", contestaba yo de muy malas maneras. Luego ya se nos pasó la época camorrista y volvimos a hablar en plan canario bruto, que se nos da mucho mejor.

En fin, que Cucún y yo aguantamos como pudimos el desarrollo de "A golpes" (que encima es larga de cojones) hasta llegar a la gran y esperada secuencia final. Pues bien, tras escudriñar cada plano entre corte y corte, el balance fue decepcionante: de Cuc sólo vimos su frente y su pelo pincho en un plano y su silueta desenfocada en otro... El montador se ha lucido cargándose la seguramente brillante interpretación de Cucún. De todos modos, he encontrado por ahí el fotograma de arriba y he señalado una cabeza que podría ser la de Cuc, pero no estoy seguro.

A pesar del sopor, me gustó ver la peli desde una nueva perspectiva, esperando, con excitación y hasta nervios, la llegada de cada nuevo plano con la esperanza de contemplar el careto de Cucún en Super 35 milímetros. Creo que un amigo nuestro debería actuar como extra en todas las películas malas que se estrenen. Así les encontraríamos algo de interés.

Yo apenas he necesitado contar con extras en mis cortos (como mucho, que yo recuerde, pedí que alguien caminara por el pasillo en el hospital de "En otra vida"), pero sí es cierto que nadie se acuerda nunca de los pobres extras: esa gente que, no sé muy bien por qué, invierte sus horas en interminables jornadas de rodaje a cambio de un mísero salario y de un reseco y repugnante bocadillo envuelto en papel de plata.

Los extras son imprescindibles en muchas historias. En el fondo, es como en la vida de cada uno: hay personajes protagonistas, personajes secundarios, algunos que dicen una frase de vez en cuando y otros que sólo caminan a tu alrededor sin que jamás sepas su nombre.

Y luego, por suerte, hay extras que de repente dicen la frase adecuada y se convierten en figuración especial, en secundarios o directamente entran en tu vida como flamantes protagonistas. Lo malo es que también se da el proceso contrario: el de aquellas personas que durante un tiempo protagonizan el guión de tu existencia para poco después transformarse en tristes secundarios o, directamente, en extras desenfocados. Es lo que hay: los cambios de reparto están a la orden del día.

Dedico este texto (qué folclórico queda lo de dedicar) a los extras: a los que se comen el bocadillo envuelto en papel de plata y a los extras de mi vida, aquellos cuyos nombres aún desconozco, aquellos a los que quizás conozca pronto. Bienvenidos sean los futuros personajes protagonistas.

En noviembre, esta web que estáis leyendo fue cargada 47.743 veces. Me impresiona la cifra. Gracias a todos.

FUNDIDO A NEGRO