26 Junio 2006

182. Augurando la explosión. INT./NOCHE



En mi último cumpleaños, Cucún me regaló el libro de dibujos "Monstruos del subconsciente colectivo", obra del prolífico actor Zoe Berriatúa: un regalo ciertamente envenenado...

El libro es un recomendabilísimo pero muy incómodo muestrario de miserias humanas con el que resulta demasiado fácil, y desagradable, identificarse. En cada página hay un monstruo y todos los monstruos juntos conforman un certero y lúcido catálogo de reconocibles deformidades, defectos, inseguridades, vacíos, anhelos y miedos.

De esta manera, en el libro encontramos el monstruo que no se quiere porque nadie le demostró merecerlo, el monstruo que idolatra al que mejor le maltrata, el monstruo que sustituye los sentimientos por trabajo, el monstruo que no se muestra ante nadie para que no vean que se siente un miserable, el monstruo que se aferra a los otros para no ahogarse en sí mismo, el monstruo que busca en las relaciones la solución a sus frustraciones, el monstruo que se alimenta de la vida de otros porque la suya está vacía, el monstruo que cree en algo superior para poder echarle la culpa, el monstruo que habla de compartir para poder poseer lo de los otros, el monstruo que busca el sentido de la vida y se entretiene hasta que se muere...

El de arriba es, desgraciadamente, uno de mis monstruos más familiares: el monstruo que reprimiendo su tensión augura una gran explosión, ideal para ilustrar mi momento actual. Estoy agobiado, exhausto, tenso. Y explotaré un día de éstos. Se me juntan los compromisos adquiridos y un número excesivo de posibilidades en el horizonte. Qué será de mí de aquí a unos meses... Ay, necesito centrarme un pizco.

Ya contaré otro día mi breve viaje a Valencia y la deliciosa cena del sábado con Sam, Sonia, Ale, Cucún, la guitarra y las canciones. Mientras, también he subido "Bailad para mí" a Google Video:

-Ver "Bailad para mí"

Y, en los últimos días, "Vuelco" ha ganado dos dispares premios: el Premio al Mejor Cortometraje Canario en el Festival Dunas, en Fuerteventura, y el Premio al Mejor Cortometraje en Le Festival Image et Vie, en ¡Dakar, Senegal!

Mañana martes, a las 20:30 horas, en el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes y dentro del Festival de Cortometrajes de Madrid, se proyectan los cortos ganadores de las cuatro ediciones del Festivalito (Festival de Cine Digital Isla de La Palma) y, por tanto, mi minicorto "Gara y los sueños", vencedor de la primera edición. Luego, el jueves 29 de junio, a las 17 horas, se proyectan, también en el Cine Estudio, "Vuelco" y los demás cortometrajes del catálogo "Canarias en corto". Tras la proyección habrá una mesa redonda en la que me tocará sufrir...

Y, entretanto, yo sólo pienso en tumbarme en alguna playa gaditana sintiendo de veras que me importa una mierda el futuro...

FUNDIDO A NEGRO




21 Junio 2006

181. Sade y Google Video. EXT./DÍA



El domingo fui con Píter a la Sala Tis, a la obra "Se sentir Sade", de Alfonso Paso, en la que Gara es una de las protagonistas. En la foto podéis ver un momento clave de la obra, justo cuando el personaje de Gara es penetrado por el Marqués de Sade y a la vez masturba a su amante Maurice...

Vale, ya sé que no se ve nada, pero al menos lo intenté. Lo que ocurre es que me dio palo hacer una foto con flash desde el patio de butacas en tal lascivo y catártico instante para los actores. Y, sin flash y en condiciones lumínicas nefastas, mi ya de por sí penosa cámara digital se vuelve una completa mierda. Y salió esa especie de amorfa llama olímpica...

Píter y yo no sabíamos bien qué nos encontraríamos en "Se sentir Sade" y, desde el primer minuto de la función, nos topamos con una tragedia brutal y descarnada: una hora y media de teatro extremo, morboso, provocador y perverso para narrar de manera muy particular las últimas horas de vida de un Marqués de Sade encerrado en su castillo por orden de Luis XIV tras haber sido acusado de violar a jovencitas vírgenes.

Garita interpreta con soltura y desgarro a Renée, la rencorosa esposa de Sade, y si queréis descubrir qué se esconde tras el manchón rojo de mi lamentable foto, aún estáis a tiempo de asistir a las dos últimas representaciones de "Se sentir Sade" los próximos domingo y lunes a las 21 horas en la Sala Tis de Lavapiés.

Descubriendo Google Video

A pocas horas de subir a un tren rumbo al Mercado Internacional del Cortometraje de Cinema Jove, en Valencia, os dejo dos enlaces para ver "Vuelco" y "Globos" sin necesidad de tener que descargarlos con eMule. Gracias a la recomendación de Kailos, he descubierto las ventajas de Google Video, que, a diferencia de YouTube, permite visionar archivos de vídeo de más de diez minutos y con una calidad de compresión más o menos decente. Aquí van los enlaces:

-Ver "Vuelco"

-Ver "Globos"

También he descubierto, casualmente y con retraso, que "Vuelco" ganó un tal Premio Shortvillage, compartido con otros tres cortos (entre ellos "La culpa del alpinista", de Daniel Sánchez Arévalo), en la quinta edición de Reggio Film Festival (Italia). Qué cosas, el corto dando vueltas por el quinto pino del mundo y los festivales internacionales ni te informan de los palmarés.

Últimamente, "Vuelco" ha sido seleccionado en el Festival Internacional de Cine Independiente de Elche y en el Concurso Nacional de Cortometrajes "Vamos para largo". "Globos" también compite en "Vamos para largo" y además en FICA 2006 (Badajoz).

Ay, hoy he estado con Sonia y con Samuel, pero ésta es otra historia... Sirva como adelanto la foto de una radiante Sonia en una terraza vallecana. Sólo ella consigue que tapear boquerones en vinagre en una terraza cochambrosa de Vallecas resulte el culmen del glamour.



Que conste que los boquerones nos los regalaron con las bebidas...

FUNDIDO A NEGRO




19 Junio 2006

180. Al fontanero Antonio. EXT./DÍA

Hace unos días, un mensaje en el contestador de mi teléfono fijo perturbó mi paz cotidiana. En el mensaje, un señor con voz de cincuentón fumador y estresado me explica lo siguiente:

"Sí... Antonio, que abajo... en la tienda de José Paulete todavía sigue cayendo agua, así que a ver si puedes venir a verlo, porque esto no se ha... no se ha quitado todavía... Yo no sé si será ahora del primero o de dónde, pero sigue cayendo agua, así que tendrás que venir a verlo... Venga... hasta luego."

Sopesé la posibilidad de que el autor del mensaje fuera el gracioso de Nacho poniendo una de sus habituales voces, pero, al día siguiente, un segundo mensaje terminó con mi sospecha. En esta segundo mensaje, habla una mujer también mayor, con pinta de estar agobiada de cojones:

"Oiga, mire, por favor, llamo al señor fontanero Antonio... Me dijeron que si no había venido a la una... Es que donde estuvo ayer, en la calle José Paulete... uuummm... ha salido el agua y me dijeron que si a la una no había venido él, que le llamara... Entonces yo le llamo, ahora que él que haga lo que quiera. Es que mi hermano que es el que estaba de encargado, o sea, que estaba con él haciéndolo... no está. Entonces me ha dejado el recado de que le llamara yo a la una o así. ¿Vale? Gracias..."

A todo esto, he de aclarar que cuando salta mi contestador, se escucha una voz robótica que grabé a partir de un cutre simulador de tonos de Internet y dice sin lugar a equívocos: "Éste es el contestador de Roberto, deje su mensaje después de la señal". Debe de ser que al cincuentón fumador y a su agobiada hermana les parece que dice: ´"Este es el contestador del fontanero Antonio, quéjese de su avería después de la señal"...

De todos modos, lo peor es que mi angustia por la gotera de la calle José Paulete se ha vuelto insostenible tras un tercer mensaje, de nuevo a cargo de la señora agobiada, que esta vez ya se expresa casi al borde de las lágrimas:

"Oiga, por favor, mire, llamo a casa del señor Miguel pero para que avise a Antonio, que tienen una avería aquí en la calle José Paulete. ¡Y no han vuelto! ¡Y está abierto todo! A ver si hacían el favor de venir..."

Si es que estoy por ir yo a la calle José Paulete con mi caja de herramientas, pero temo encontrarme con la señora con el agua al cuello y a punto de ahogarse. En cualquier caso, como quiero que esta web, día a día, evolucione en su vertiente de servicio público, desde aquí, y porque estoy seguro de que el fontanero Antonio me lee (ja), denuncio la situación y exijo una solución inmediata para la gotera de la calle José Paulete. Que no puede ser, Antonio, que no tienes vergüenza ni corazón de persona humana.

Eso sí, si os surge algún problema de fontanería en casa, ni se os ocurra contratar los servicios del fontanero Antonio, que os hará un estropicio (a la señora de los mensajes se lo dejó todo abierto) y desaparecerá tras haberos proporcionado un teléfono de contacto falso que en realidad es el mío. Y no me apetece que luego me tengáis en un sinvivir con vuestros lloros quejicas en mi contestador...

FUNDIDO A NEGRO




18 Junio 2006

179. Gafapastas. EXT./NOCHE



El otro día, Cucún descubrió en uno de mis estantes el libro que aparece en la foto: "Cómo dirigir cine", de Terence St. John Marner. Y entonces...

CUCÚN
Si te lees este libro, ¿se supone que ya sabes todo lo que hay que saber para ser director?

YO
Eso es lo que dice el título, ¿no?

CUCÚN
Y cuando lo termine de leer, ¿ya podré decir que hago cine, pedir subvenciones y vivir del cuento como tú?

YO
Prueba.

CUCÚN
Ah, pues préstamelo.

YO
Todo tuyo.

Peligro: Cucún amenaza con abandonar sus estudios de Odontología para convertirse en un directorcillo gafapasta más. Para ello, de vez en cuando me roba incluso mis gafas, en un intento de parecer uno de esos patéticos miopes de ojos hundidos que escribimos guiones pretenciosamente profundos y desgarradores, plagados de metáforas que nadie pilla...



Coger una cámara y grabar una paja mental absurda es casi gratis hoy en día. Tampoco cuesta especial esfuerzo ponerse unas gafas de pasta y/o estrambóticas, confesarse devoto de Thomas Vinterberg, Wong Kar Wai o Michael Haneke y engullir sólo y exclusivamente pelis pedantes y en versión original en los cines de Plaza de España. Da igual que tu vista se encuentre en perfecto estado y no necesites gafas o que en realidad adores la filmografía completa de Álvaro Sáenz de Heredia, porque, sin duda, lo que importa es la pose. Hay que creérselo. Sí, soy moderno, soy director de cine. Soy artista y, por tanto, tengo derecho a vivir de manera atormentada. Porque yo lo valgo.

Evidentemente, Cucún bromea (o eso espero) cuando amenaza con engrosar la saturada lista de directorcillos con ínfulas, pero lo cierto es que, sin tener ni idea de cine (aún recuerdo aquel mítico día en que me preguntó: "oye, en una película, ¿qué coño es la fotografía exactamente?"), podría hacerlo mejor que muchos que sí se dedican a marear la perdiz en torno al arte número siete. Que viva la democracia cinematográfica que se ha impuesto con la avalancha digital. Dé usted una patada y le salpicarán mil y pico cortos: los mil y pico que, por ejemplo, se presentaron en la última edición de Notodofilmfest. Cualquiera puede hacer cine, así que coja una cámara ya mismo y siéntase cineasta usted también. Y grabe o ruede mojones sin cargo de conciencia; sea artífice de zurullos de cortos o, con un poco más de suerte, de zurullos de largos. Qué más da. Ni siquiera necesita algo que contar...

Y por más que me repela el rollito nauseabundo, prepotente, porrero y cool que tanto se estila en las escuelas de cine y en este mundillo en general, que conste que no tiro la primera piedra porque en absoluto estoy libre de pecado. Por si lo ha parecido, quede claro que no me considero con más derecho que nadie a la hora de sembrar semillas en esto del cine. Soy uno más entre miles, uno de los muchos ilusos que probablemente dirigimos zurullos pero aún así creemos que un día de éstos terminará de sonar la flauta y ganaremos Oscars y nuestro móvil vibrará porque nos llama Spielberg en persona... Pero, mientras, en el aire sólo se respira incertidumbre. Bueno, miento, existe una certeza bien rotunda a la que los ilusos podemos acogernos: allá cada cual con su mierda.

FUNDIDO A NEGRO




15 Junio 2006

178. "Globos" en eMule. INT./NOCHE



Chispa es un actor ejemplar. Interpretó con excelente predisposición cada una de las chorradas que caprichosamente escribí en el guión de "Globos" y ni siquiera rechistó lo más mínimo cuando supo que su personaje debía introducirse un condón en la boca, masticarlo como si fuera un chicle y luego hacer una pompa con él. Je.

Si queréis ver ésta y otras proezas interpretativas de Chispa y Azu, sabed que al fin "Globos" está disponible en eMule. Aquí tenéis el enlace:

E-link para descargar "Globos"

Como siempre, sed pacientes al principio, que la descarga irá lenta hasta que crezcan las fuentes. Y conservad el corto en vuestra carpeta de archivos compartidos.

Tal y como afirma Chispa al final del cortometraje, lo que ocurre en "Globos" sólo pasa en el cine español...

FUNDIDO A NEGRO




14 Junio 2006

177. El beso de Sonia. INT./DÍA



En la foto, una bellísima Sonia se concentra en un momento del rodaje de "Nuestro propio cielo". Hace tiempo que no veo a Sonia ni tampoco a Samuel. Ale y yo, expertos chefs donde los haya, les debemos una cena a ambos...

Mientras Ale rebusca entre sus recetas y elige el menú de la previsiblemente catastrófica cena, Sonia me ha enviado un e-mail que ha resquebrajado los ya de por sí inestables cimientos de mi existencia. El correo dice:

"No sabes las ganas que tengo de verte. Sueño con nuestro reencuentro, nadie te libra ya de un beso en la boca que no vas a olvidar en tu vida, jijiji. Te echo mucho de menos, ¡jo!".

Aish. Que conste que vosotros sois testigos de lo que Sonia ha prometido. Y yo tiemblo ante el reencuentro. Y cuento los minutos... Son, ¡quedemos ya!

FUNDIDO A NEGRO




13 Junio 2006

176. Que no se me olvide. INT./NOCHE



Como he comentado en más de una ocasión, mi dieta de pisito de soltero es tan prefabricada y lamentable, que ya ni siquiera me esfuerzo por fingirme bien nutrido cuando un amigo se ofrece a cocinar en mi casa sanos alimentos de una forma tradicional y sin usar el microondas. A mi vuelta de Lanzarote, Cucún preparó en mi cocina la descomunal ensalada de pasta de la foto. En serio, la foto engaña: la fuente está colocada en el suelo y es realmente gigantesca y profunda. Creo que estaré comiendo de esta ensalada, ya distribuida en abundantes tuppers, durante toda la semana.

A lo que voy... Ya de regreso en Madrid, con mi acento conejero ligeramente revitalizado tras mi breve estancia en mi hogar familiar, hoy toca popurrí de asuntos de los que no debo olvidarme en los próximos días:

-MERCADO INTERNACIONAL DEL CORTOMETRAJE DE CINEMA JOVE: "Vuelco" ha sido incluido en el catalogo internacional "Canarias en corto", elaborado por Canarias Cultura en Red, con la incansable y guerrera Patricia al frente. El catálogo será proyectado dentro del Mercado del Cortometraje de Cinema Jove, en Valencia, en busca de posibles compradores.

También forman parte del catálogo los cortos: "El intruso", del mítico Señor Cánovas, "A love model", de SuperEduardo, "La noche de los feos", del gran Manolo Píxel, "Hijo", de Melini, "Cero" de Patrick Bencomo, y "Fisura", de Isabel Coll.

A Valencia viajaré la próxima semana para estar presente en la proyección del catálogo, que será el jueves 22 de junio en IVAC-La Filmoteca, Edificio Rialto, Sala Rialto (Plaza del Ayuntamiento, 17) a las 12:30 horas. Compradores internacionales, ¡venid a vernos!

-FESTIVAL DE CORTOMETRAJES DE MADRID: "Vuelco" forma parte de la sección oficial de este festival, que se celebrará del 26 de junio al 2 de julio. La proyección del corto será el viernes 30 de junio a las 22:30 horas en el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes. Además, "Vuelco" también se verá dentro de la sección paralela "Hecho en Canarias", que está programada, en el mismo Cine Estudio, para el el jueves 29 a las 17 horas.

-SONCINEMAD: Los días 30 de junio y 1 y 2 de julio asistiré como congresista a Soncinemad, I Festival de Música de Cine en Madrid, con conferencias y masterclasses de gente como Hans Zimmer, Gabriel Yared, Christopher Young, Roque Baños, Lucio Godoy... En Soncinemad me reencontraré con las bandas sonoras, que las tengo un poco abandonadas últimamente, y estaré acompañado por los capullos de Miguel y Eneko, expertos conspiradores contra mi persona.

El plato fuerte del festival lo conforman dos conciertos en el Teatro Monumental: uno de Harry Gregson Williams (artífice de las partituras de pelis como "Las crónicas de Narnia" o "Shrek") el viernes 30 a las 21 horas y otro de Trevor Jones (compositor de "Cristal oscuro" o "En el nombre del padre") el sábado 1 de julio a las ocho de la tarde. Para estos conciertos, las entradas están a la venta en Telentrada.

Venid a los conciertos, que si tenéis suerte, os puede tocar sentaros al lado del musculitos Eneko o del mismísimo Miguel, que es un muchacho resultón, pudiente y en edad casadera desde hace muchos años... Toda la información (excepto los asientos que ocuparán Miguel y Eneko) está en la página oficial de Soncinemad.

*Nota para la posteridad: debo dejar de usar esta web como agenda organizadora de mis futuros compromisos... La culpa la tenéis vosotros por leer lo que escribo.

Ah, por último, os recomiendo el recién inaugurado blog de Aitor, "País de chanclas": un rincón ingenioso, divertido, algo nostálgico y que, de momento, Aitor actualiza casi a diario (sigue así, tío, que ya me gustaría a mí). Además, aparezco entre sus enlaces recomendados, justo encima del link a la página de la revista Hola. Sobra decir que la asociación, por proximidad de enlaces, entre "Mi vida rueda" y la exquisitez rosa de "Hola" me causa enorme regocijo. Je. Gracias, Aitor.

A todo esto, ¿qué comeré yo mañana? Sí, ensalada de pasta...

FUNDIDO A NEGRO




09 Junio 2006

175. Caliente como una perra. INT./DÍA



Amaru, la perra casi yorkshire de mis padres, está en celo. Ésta es la estremecedora noticia con la que me encontré nada más aterrizar en Lanzarote hace un par de días...

Resulta que Amaru ha padecido recientemente su última y sanguinolenta menstruación. Y ahora atraviesa el habitual periodo de tormentoso celo. Vamos, que quiere macho, que está caliente como una perra, nunca mejor dicho. "Cuando está en celo, su pipi siempre está húmedo", me ha explicado mi madre sin tener en cuenta las graves lesiones morales que me causaba con sus palabras. Pero, a pesar de su calentura, Amaru aún tiene tiempo para continuar odiándome con fruición. Esta mañana caí en una de sus trampas más rastreras: una meada en pleno pasillo, coincidiendo con mi trayectoria exacta entre mi dormitorio y el cuarto de baño... Y se salió con la suya, pisé su pis con mis ruedas.

Entre tanto, he descubierto una supuesta manera de que Amaru me deje en paz y no aparezca por mi habitación. Lo que ocurre es que a mis padres les funciona pero a mí no... A saber: Amaru detesta que la bañen, así que, cuando se pone plasta, mis padres pronuncian con autoridad las palabras mágicas: "ven aquí, que te voy a bañar", y la perra corre a esconderse bajo el sofá, donde permanece un buen rato hasta que comprueba que ha sido una falsa alarma. Yo, por mi parte, lo intenté ayer; dije: "ven aquí, que te voy a bañar", y quise sonar autoritario y amenazante, pero Amaru me miró con cara de "¿tú me vas a bañar a mí, gilipollas?" y directamente me ignoró. En fin... La cuestión es que lo de hace un rato no ha sido una falsa alarma y mi madre ha terminado bañando a Amaru para que dejara de oler a perro, tal y como demuestra la espeluznante foto de arriba.

Mientras, en Lanzarote, como siempre, el tiempo transcurre lentamente. Entretenido con quehaceres que anunciaré pronto, mis ratos de ocio los he dedicado a soportar los espantosos vídeos de reggaeton que aquí emiten en los intermedios de Telecinco o a engullir con desidia el remake tontainas de "La profecía". El miércoles, además, fue el cumpleaños de Sumaya. Cumplió los veintiocho y le envié un mensajillo en el que, entre otras cosas, escribí de coña: "Eres vieja, préñate ya". "Sí, nos hacemos mayores", me respondió Sumaya en un breve pero contundente mensaje de vuelta.

Pues aquí sigo, haciéndome mayor, perturbado por el pipi húmedo y encelado de Amaru...

FUNDIDO A NEGRO




06 Junio 2006

174. Abrazos. EXT./DÍA



El abrazo entre Nacho y Paloma es el epicentro emocional de "Vuelco". Durante el abrazo, el personaje de Nacho, sin que ella pueda leer sus labios, pronuncia retóricamente la siguiente cuestíón: "¿Algunas vez has sentido que quieres tanto a alguien, que es como si dejaras de existir?", una preguntita muy cursi que me escribieron una vez en una dedicatoria y que yo, como soy así de vampiro, directamente casqué en el guión del corto. Y sin pagar derechos de autoría a quien me la escribió...

"Vuelco" continúa de paseo por el mundo. Próximamente, participará en la sexta edición de Le Festival Image et Vie (Dakar, Senegal), en el cuarto CinemadaMare (Italia) y en el selecto Così Fan Tutte Vienna Short Film Festival 2006 (Austria). En España, el cortometraje concursa en el VII Certamen Nacional Fernando Quiñones (Cádiz), en la primera edición del Festival Dunas (Fuerteventura) y en el Concurso de Cortometrajes de Caja Canarias (Tenerife). En estos tres últimos festivales también compite "Globos".

Mañana me piro a Lanzarote, pero por poco tiempo. Transcurren calurosos días mustios, ideales para huir por patas de Madrid. Menos mal que quedan los abrazos, que añoraré durante la breve estancia en mi isla natal. El abrazo que Paloma da a Nacho en "Vuelco" es de esos abrazos largos, reconfortantes, silenciosos, elocuentes, protectores, salvavidas... Son los abrazos que molan. Y cuando te abrazan los brazos adecuados, que se detenga el tiempo...

FUNDIDO A NEGRO




04 Junio 2006

173. Season finale. INT./NOCHE



Es junio. En Estados Unidos, ha finalizado ya la temporada 2005-2006 de las dos únicas series que sigo actualmente: la cada vez más enrevesada "Lost (Perdidos)" y la bobalicona pero adictiva "The O.C.". Y ahora arranca un largo verano de interrogantes y mono catódico...

Tranquilos, Eneko y otros temerosos que aún no hayáis engullido la segunda temporada de "Lost" al completo, podéis leer estas líneas, prometo evitar los spoilers. Je. Sólo diré que tanto la serie de los náufragos como "The O.C." han concluido a fuerza de los habituales e imprescindibles cliffhangers con los que suelen despedirse los últimos capítulos de temporada. Defino cliffhanger para los poco iniciados en argot guionístico: básicamente, es una secuencia con clímax sin resolver, esto es, un final abierto, intenso, de alto impacto y muy intrigante que te deja a cuadros y provoca que mueras de angustia y ansiedad por saber qué ocurrirá en el siguiente episodio.

"Lost" es un continuo cliffhanger, pero, en el final de su segunda temporada, los guionistas se han lucido en su descenso irreversible hacia arenas movedizas absurdamente rebuscadas y pretendidamente ingeniosas. La serie, en sí misma, es ya como cualquiera de sus personajes: ellos luchan por continuar vivos en la isla y, con idéntico instinto de supervivencia, los guiones pelean con uñas y dientes por mantenerse en la brecha de fascinación y novedad de los primeros capítulos. Tarea harto complicada, pero se agradece el intento.

"The O.C.", por su parte, ocupa ahora la cuota de tontería frívola y teen que parece que necesito como espectador y que en otras épocas rellenaron engendros tan añorados como "Beverly Hills 90210" o "Dawson crece". Y la insulsa tercera temporada de "The O.C.", tras muchísimos y aburridos palos de ciego en las reiterativas tramas, ha optado por despedirse hasta otoño con cinco minutos finales tragiquísimos y de enorme crueldad en lo que respecta a uno de sus personajes protagonistas más emblemáticos: un facilón golpe de efecto que, sin embargo, aún no he conseguido superar... Snif. Mirad en YouTube cómo se sintió una pringada yanqui y colocada mientras veía estos cinco minutos finales. Desolador. Ja. Qué cosas.

En todo caso, mientras llega octubre, me he quedado sin enganche televisivo. He intentado encontrar sustitutos, pero "House" sólo ha llamado mi atención en ratos sueltos, las nuevas intrigas de las "Mujeres desesperadas" en Wisteria Lane me aburren, "Anatomía de Grey" me genera cierta pereza a la hora de descargarme sus capítulos y los remedos fantásticos surgidos a la sombra del éxito de "Lost", como "Surface" o "Invasión", no me han interesado más allá de sus episodios pilotos.

Creo que, a falta de pan, me esforzaré por volverme adicto a "Siete en el paraíso", esa serie famosa por su mojigatería y su conservadurismo que ahora emiten en las mañanas de Cuatro. Hace semanas, pillé un capítulo por casualidad y flipé. Argumento del capítulo: el perro de la familia Camden, que se llama Happy, encuentra un porro en el suelo de la sala de estar. El padre, que es reverendo, descubre el canuto en la boca de Happy y, aterrorizado ante la posibilidad de que alguno de sus hijos se emporre, se lo cuenta a su fiel esposa. Cuando finalmente averiguan que el vástago porrero es el hijo mayor, la madre termina confesando que ella, en sus tiempos de loca juventud, también fumó porros. El marido reverendo, perturbado a raíz de esta repentina confesión de su fiel esposa, le pregunta: "¿Por qué no me lo has contado hasta ahora?". "Porque ese porro lo ha cambiado todo", responde ella refiriéndose al canuto que encontró Happy... Apasionante, no digáis que no.

Pero lo que más me preocupa en este momento es la season finale de la actual temporada de la teleserie de mi propia existencia. ¿Cuál será el cliffhanger en esta ocasión? Supongo que tendrá que ver con cierta trama redundante y muy cansina que se reproduce cada poco tiempo, protagonizada por algún amigo que parece querer copiar mi vida porque la suya le asquea en grado sumo. Qué hastío. Suena mi teléfono fijo. Echo un vistazo al identificador de llamada: 9159... ¿Descolgaré el auricular? ¿Concluirá esta trama de una vez por todas y para siempre? Vaya, aquí hay un cliffhanger...

FUNDIDO A NEGRO




02 Junio 2006

172. Historia en un avión. INT./DÍA



En la foto: parte de mi careto desenfocado en el vuelo entre Madrid y Palermo de la semana pasada. Siempre que monto en avión, suelo recordar cierta historia un tanto patética que aconteció hace ya seis años, en el verano del año 2000. Fue en un vuelo de Madrid a Lanzarote y aún conservo en mi Outlook Express el e-mail que le escribí a Pablo nada más llegar a la isla para contarle lo sucedido... Copio aquí abajo un extracto de ese viejo correo.

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Hoy he conocido a la mujer de mi vida... Así de rotundo. Ocurrió en el avión, ella estaba sentada a mi lado, sólo el pasillo nos separaba. ¡Qué tía más guapa! Rondaría los veinte años, era rubia, pero con un rostro a lo Katie Holmes, incluso la sonrisa me recordaba a la de Katie. También había en ella algún toque a lo Mena Suvari...

No sé, tío, no puedo dejar de pensar en lo que pasó, necesito contártelo. Noté algo especial en cuanto ella se acercó. Se sentó, llevaba un vestido color beige, con escote. Y me pareció una especie de presencia evanescente, como una aparición mágica. Antes de que despegara el avión, ya estaba enfrascada en la lectura de un libro, "La ciudad de los prodigios", de Eduardo Mendoza, y ni siquiera cogió los auriculares que repartió la azafata. Me descubrí deseando que dejara de leer, me reté a mí mismo, aunque casi estaba seguro de que sería incapaz de dirigirle la palabra...

Una media hora después de despegar, cerró el libro. Y de pronto mi boca se abrió, y expulsó palabras; aún no sé qué extraños mecanismos provocaron tal insólito atrevimiento por mi parte. "Espero que no sea tan aburrido como la película", dije refiriéndome al libro que acababa de cerrar. Me miró por primera vez, sonrió. Me respondió que no había visto la peli y que nunca le gustan las adaptaciones de libros que ha leído, y asi, de repente, comenzamos a charlar...

Una cosa llevó a la otra. Me contó que nació en La Palma, que estudia Diseño Gráfico en Madrid, que sus padres viven en Lanzarote. Yo también le hablé de mi vida y milagros. Las dos horas del vuelo pasaron en un suspiro... El avión aterrizó y lo que sucedió entonces a lo mejor forma parte de mi paranoia, de la actitud a la defensiva que tú notaste en mí anoche, pero, hombre, está claro que lo que descubrió en ese momento no se lo imaginaba ni de coña.

Te explico: ella entró en el avión cuando yo ya estaba más que instalado en mi butaca, por lo que en ningún momento pudo imaginar ni remotamente que voy en silla de ruedas (mi silla, como siempre, viajaba en la bodega). Es un dato que también omití durante toda la conversación... Retomo el asunto: el avión aterrizó y aún ni siquiera habíamos intercambiado nuestros nombres. Entonces, la azafata hizo su nefasta aparición y extrajo el mando de mi silla del compartimento superior. "Tenga, señor", me dijo mientras me entregaba el mando, que siempre desmonto de la silla por precaución, porque una vez, en un vuelo, se me jodió. Odié a la azafata, por llamarme "señor" y por romper el encantamiento... "¿Y eso", preguntó la chica refiriéndose al mando. No se lo conté, ni de coña. Creo que le contesté algo así como "es un cachivache que siempre me acompaña". Ella sonrió y no hizo más preguntas.

Se levantó y noté que estaba esperando que yo hiciera lo mismo, que bajara con ella del avión. ¿Te imaginas mi frustración? Decidí acabar con el asunto y pronuncié dos palabras: "Hasta luego". Fue mi manera de echarla, de impedir que siguiera esperando lo que no podía ocurrir. Ella contestó con las mismas palabras y se dirigió hacia la salida del avión. Noté su cara de desconcierto, de estar preguntándose por qué diablos yo no me levantaba...

Los de la Cruz Roja tardaron en venir a recogerme al avión y, esta vez, di gracias por ese tiempo perdido, porque así habría más posibilidades de que ella ya no estuviera en el aeropuerto cuando yo llegara... Demasiado suponer. Se me revolvió el estómago cuando entré en la terminal, ya sentado en mi silla de ruedas, y descubrí que la cinta del equipaje aún no había empezado a girar. Toda la peña del avión seguía allí, esperando sus maletas.

Quise desaparecer cuanto antes, salir a la calle y que mis padres se encargaran del bolso y todo eso. Mala suerte. La chica del avión me vio pasar... Y nuestros ojos volvieron a encontrarse. Y noté una lógica expresión helada en su rostro al verme sentado en la silla. Hice lo que pude, sonreí y levanté la mano, despidiéndome. Ella reaccionó después de unos segundos, levantó también la mano y sonrió, pero no era la misma sonrisa... Salí del aeropuerto, sin ganas de hablar. No dije ni una palabra durante el trayecto a casa, mis padres creen que sigo deprimido por lo del curso de Huesca. No sé, mejor cambio de tema...

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Qué intenso era yo hace seis años... Al releer el e-mail, me ha hecho gracia el dramatismo culebronero con el que le relato a Pablo lo ocurrido en el avión y en la terminal.

Pablo bautizó a la desconocida como "la chica de los prodigios" e incluso me propuso con insistencia que llamara a Iberia para averiguar de alguna forma su nombre y paradero utilizando alguna excusa. Pero al final no hice nada... Ünicamente, como el guionista lamentable que soy, que escribe para exorcizar sus fantasmas, introduje una variante de esta historia en una secuencia del guión de "(Im)perfecto".

Y ahora me pregunto: chica de los prodigios, ¿estás por ahí?

FUNDIDO A NEGRO




01 Junio 2006

171. Putos ponys. INT./NOCHE



Hace ya un tiempo, Cucún, Sonia, Samuel y yo acudimos a una de esas sesiones de cortometrajes que Great Ways organiza en el Cine Capitol, en Gran Vía. Entre los trabajos que proyectaron aquella noche, el que más nos gustó a los cuatro fue "Ponys", de David Planell, un cortito extremadamente sencillo en su concepción (tres personajes femeninos alrededor de una mesa) pero muy resultón en su desarrollo, gracias, sobre todo, a la excelente interpretación de sus actrices protagonistas: Natalia Mateo, Marta Aledo y Esther Ortega.

Según el guión de Planell, todos los niños, durante buena parte de su infancia, desean con fervor tener un pony. Evidentemente, muy pocos padres regalan un pony a sus hijos, por lo que este deseo incumplido se convierte en una de las primeras y traumáticas frustraciones a las que nos enfrentamos en la vida. Así, en "Ponys", estos caballitos enanos se utilizan, con mucho humor negro, como la gran metáfora de los traumas, complejos e inseguridades que proceden de nuestras más terribles experiencias infantiles y forman parte de lo que ahora somos. Un "pony" es, por tanto, algo que te ocurre cuando eres pequeño y te deja marcado para siempre: ese cumpleaños al que invitaste a tus supuestos amigos del colegio pero no asistió nadie, el día en que tus compañeros se mofaron cuando leíste tu poesía en clase, aquel disfraz sonrojante que luciste un año en Carnaval o las gafas de culo de botella que provocaban que todos te llamaran "cuatro ojos"...

Esta tarde, en un cajón, encontré las gafas feísimas de la foto, que son las que usé durante mi pubertad y las mismas que rescaté para caracterizar a Dave como pardillo integral en "Estrela". Y, como si fuera un personaje de "Lost", al abrir el cajón me han sobrevenido decenas de flash-backs de mis "ponys" infantiles, de mis mil miedos y complejos y de las innumerables situaciones dolorosas que experimentamos a una edad en la que ni siquiera somos conscientes de en qué consiste el dolor.

Si bien mis gafas actuales tampoco es que difieran mucho de estas gafas de pubertad, cuyo cristal izquierdo, con graduación especial para catarata, agigantaba mi ojo, las de la foto de arriba constituyen un "pony" de los gordos, asociado a una época y a unos recuerdos demasiado molestos.

Creo que hoy es un buen día para que las gafas se me caigan casualmente al suelo y las acribille con mis ruedas sin querer. Que el atropello del "pony" parezca un accidente... Por cierto, hace un rato, le he contado a Cucún por teléfono que a los trece años pedí a los Reyes Magos un disco de OBK, pero de este trauma mejor me encargo en otro momento...

FUNDIDO A NEGRO