31 Agosto 2006

209. Mientras reescribo. INT./NOCHE



Estos días he dedicado mis horas insomnes, fruto de mi caótico desorden horario y de otros acontecimientos, también caóticos, que no vienen a cuento, a una lectura pospuesta durante demasiado tiempo: "Mientras escribo", de Stephen King, libro que me regaló Dani hace ya unos cuantos años y que en realidad no sé bien por qué diablos no he leído antes. Ahí estaba en mi estantería muriéndose del asco... Quizás, sin saberlo, esperaba el momento más adecuado.

Ahora, mientras a mí me toca reescribir el guión de "(Im)perfecto", me ha venido más que bien leer este ameno ensayo en el que King esboza, por un lado, parte de sus memorias y, por otro, explica en qué consiste para él el acto de escribir. Y el resultado es un libro en el que el autor de "El resplandor" (la primera novela suya que leí, cuando tenía doce años) se desnuda sin divismo alguno, nunca con un tono preprotente ni dogmatizante y siempre, en cambio, eligiendo las anécdotas y las palabras más precisas, emocionantemente sinceras e inspiradoras.

Entre los muchos y certeros párrafos que me carcomieron por dentro mientras leía, he aquí uno que, de alguna forma, los resume todos de la manera más contundente e incontestable:

"En mis años de profesor en Hampdon (y de lavandero en la New Franklin durante las vacaciones de verano), mi mujer desempeñó un papel decisivo. Si ella, en algún momento, hubiera insinuado que escribir en el porche de nuestra casa de alquiler de Pond Street, o en el cuartito de lavar de la caravana de Klatt Road (también de alquiler), era perder el tiempo, creo que me habría quedado sin ánimos. Tabby, sin embargo, no expresó ninguna duda. Su apoyo era constante, de lo poco bueno en que se podía confiar. Ahora, cada vez que veo una novela dedicada a la mujer (o marido) del autor, sonrío y pienso: Éste sabe de qué va. Escribir es una labor solitaria, y conviene tener a alguien que crea en ti. Tampoco es necesario que hagan discursos. Basta, normalmente, con que crean."

Lo suscribo, vaya que si lo suscribo. Sólo necesitas a alguien que crea en ti. Y es cierto: no hace falta que ese alguien te dore la píldora ni que te lo diga cada día, basta con saberlo, con sentirlo. Es así de sencillo, o así de complicado. Yo solía tener por aquí cerca a alguien que creía en mí...

FUNDIDO A NEGRO




29 Agosto 2006

208. Lo más de lo más. EXT./DÍA



Hace un rato encontré en mi móvil la foto de arriba, que ya ni recordaba. Es una foto que saqué en el autobús a un tipo cuarentón y con patillas. Fue hace un par de semanas, el día que volví de Lanzarote.

Tal y como predije, cuando aterricé en Madrid nadie estaba esperándome en el aeropuerto, así que, ya que portaba apenas un pequeño bolso como equipaje, decidí trasladarme a casa en autobús y no en eurotaxi, como suelo hacer. Al entrar en la guagua, el tipo de la foto, que ya estaba dentro, se fijó en mí y en mi silla de ruedas automática y me soltó el típico comentario gilipollas que, dependiendo del momento, es capaz de hervirme la sangre: "¡Coño!, si vas mejor que yo, ¡esa silla es mejor que andar!".

Normalmente, me resbalan estos comentarios estúpidos de la gente, pero será que ese día tenía el cuerpo rabioso, porque, en ese mismo instante, me asaltó un irresistible deseo de transformarme en una versión discapacitada de Patrick Bateman y de descuartizar al tipo en cachitos, esparcirlos por el suelo del bus y mirarle luego a los ojos (o... al cachito de su cuerpo en el que estuvieran sus ojos) para decirle: "Ahora sí que voy mejor que tú". Lo sé, estoy de un salvaje...

Encima, el tipo no se conformó con el gili-comentario, sino que continuó dándome la lata: "¿Es difícil manejar el carrito?", preguntó refiriéndose a la silla. "A todo se acostumbra uno, ¿verdad?", prosiguió. Y tampoco faltó la pregunta estrella, que me hacen un día sí y otro también: "¿Y qué te pasó, fue un accidente?". "Sí, un accidente, pero no de coche ni de moto, fui el único superviviente de un avión que se estrelló", respondo a veces. Y lo flipan.

Después, al percatarse del bolso de viaje que colgaba de mi silla, el tipo siguió interrogando: "¿Y de dónde vienes, de Frankfurt?". ¿Mande? En este punto ya sí que no entendí nada: ¿por qué supuso que venía de Frankfurt? "No, de Canarias", contesté. "Ah, es que yo ayer vine de Frankfurt.", explicó él. Claro, y es que no hay más sitios de los que venir...

Harto del tercer grado, decidí llamar a mi madre con el móvil y charlar con ella hasta que, al fin, el tipo se apeó en una de las paradas. Antes de bajar, aún me miró como con ganas de de decirme algo más, pero al final se ve que no se atrevió. A lo mejor quería pedirme por favor que le prestara la silla un rato...



A quien sí le presté el otro día una de mis sillas fue a Pablo, que me ayudó a trasladar el cacharro a un taller para que arreglaran el pinchazo de la rueda. ¡Oh, el pinchazo! De regreso a mi casa, Pablo se sentó en la silla y la condujo durante el camino, como puede apreciarse en la foto. Pero no, a Pablo no le sienta bien la silla, no le pega, no la luce. "No te queda bien", le dije. "Anda, ¿y por qué no?", contraatacó un ofendido Pablo, incapaz de soportar que algo no le quede bien. Y es que una silla de ruedas es como un complemento más, como una pulsera, un piercing o un colgante, y cuando no te queda bien, pues no te queda bien. Y no hay nada que hacer.

De hecho, me han contado que pronto empezarán a vender sillas de ruedas en H & M a 9,95 euros la unidad. Y seguro que, en seguida, ir sentado en silla se convertirá en lo más de lo más en Chueca, la calle Fuencarral, Malasaña y alrededores. Así de absurdo es todo por esa zona en lo que a modas se refiere. "Qué divina te queda esa silla", dirá una musculoca a otra. "Yo es que antes muerta que sin silla", responderá la otra. Ya, vale, ni puta gracia...

Y mejor paro de hablar ya de mi silla, que alguien me reprochó el otro día de muy malas maneras que la uso para justificar cualquier cosa. Qué valor. Lo que hay que oír.

FUNDIDO A NEGRO




26 Agosto 2006

207. Las canciones. INT./NOCHE



La última cena en casa de Sam fue más bien una cena-concierto... Y qué calor hacía.

Después de engullir el, como no podía ser de otra forma, selecto y exquisito menú, Sonia cantó "Señorita", de Christina Rosenvinge, ayudándose de un huevo con piedrecitas en el interior para marcar el ritmo (¿cuál es el nombre técnico del huevo?, Sonia me lo dijo, pero no lo recuerdo: ¿huevo rítmico?, ¿testículo sonoro?) y con Sam a la guitarra:

Dejaste que aquel tipo cantase su canción,
pero no te pareció bonita...
Guardas las caricias en el congelador...
Ya no me das pena, señorita.




Luego, Sam cantó a solas "You're beautiful", de James Blunt:

...But we shared a moment that will last 'till the end.
You're beautiful. You're beautiful.
You're beautiful, it's true.
I saw your face in a crowded place,
and I don't know what to do,
'cause I'll never be with you.


Y después Sonia volvió a deleitarnos con su voz aterciopelada cantando "En tu silencio", de Bebe:

Ahora no estás aquí,
ahora no estoy aquí,
pero el silenció es la más elocuente forma de mentir...


Y, más tarde, un plato fuerte. Sonia y Cucún optaron improvisadamente por un clásico a dos voces, "What's up?", de Four non blondes:

And so I cry sometimes, when I'm lying in bed,
just to get it all out, what's in my head, then I,
I'm feeling... a little peculiar.
And so I wake in the morning and I step outside,
and I take a deep breath, and I get real high,
and I... scream from the top of my lungs:
"What's going on?"...
And I say: "Hey, hey, hey..."
I said: "Hey, what's going on?"...


Finalmente, como bonustrack para los que pedíamos más con fervor, Son y Sam interpretaron un hit reciente: "Me voy", de Julieta Venegas:

No voy a llorar y decir...
que no merezco esto porque...
es probable que lo merezco...
pero no lo quiero, por eso...
me voy, qué lástima pero adiós,
me despido de ti y me voy,
qué lástima pero adiós,
me despido de ti y me voy...


Y Ale y yo no cantamos una mierda, aunque, en el caso de Ale, no lo hizo porque no le dio la gana, que sé que él canta de maravilla. Pero el muchacho, en vez de entonar algo, prefirió amenazar con zurrarnos con la guitarra. Je.



Y hoy, sin querer, he descubierto que todas las canciones de esa noche resumen mi yo de ahora, si bien en la próxima cena-concierto añadiré un tema al repertorio para volverlo del todo autobiográfico: "Desolado", de Pastora. Una de sus estrofas dice así:

Una vez...
me enamoré del lado oscuro...
de lo más chungo.
Di tantas vueltas que...
perdí el rumbo...


FUNDIDO A NEGRO




24 Agosto 2006

206. Gabriel está aquí. INT./NOCHE



Hoy me ha despertado un sms. Desde el móvil de Ruth se me comunicaba lo siguiente:

"Hola, soy Gabriel, nací ayer a las 23:50 por cesárea, he pesado 3,12 kilos".

Al fin llegó el momento. Gabriel está aquí. Y la foto de arriba desembarcó poco después en mi bandeja de entrada, enviada en un correo coletivo por el feliz y orgulloso papá.

Ruth es mi primera amiga en ser madre.

Ay, qué emoción.

Enhorabuena a Ruth y a César.

FUNDIDO A NEGRO




23 Agosto 2006

205. Un fotolog más. INT./DÍA



Pues nada, que ahora me ha dado por crear un fotolog paralelo a esta web. En un alarde de brillante ingenio lo he titulado "Mi vida rueda: The spin off", como spin off es "Aída" para "Siete vidas" o "Joey" para "Friends". Me lo he currado.

En el fotolog iré colocando un montón de fotos con las que no me conviene saturar esta web que estáis leyendo, cuya cuota de transferencia mensual está ya bastante sobrecargadita gracias a vuestras muchas visitas. Que conste que he escrito "gracias a" y no "por culpa de", que yo soy muy agradecido y os debo un whopper o algo a todos los que os pasáis habitualmente por este lugar. Bueno, más bien un vaso de agua del grifo muy fresquita, que si no, me arruino.

A lo que voy: en "Mi vida rueda: The spin off" colgaré fotos de rodajes, de amigos, etc., como aquí pero más grandes, con mejor calidad y acompañadas simplemente por algún comentario rápido y sin sustancia que funcione como complemento de lo que cuento aquí (ya veis, como si lo que escribo en estas líneas tuviera sustancia...). Será, en principio, la extensión natural de "Mi vida rueda": un suplemento, pretendidamente más ligero y con el soporte de Fotolog, en el que se amplía y visualiza mucho de lo que ocurre y se presenta en esta web originaria.

La cuestión es que intentaré encontrar un momento cada día para publicar alguna imagen en el fotolog. Y a lo mejor escribo menos aquí. No sé, tampoco prometo nada, que estoy de un apático... Y también es posible que, en realidad, abandone el dichoso fotolog dentro de una semana o así. De momento no me atrevo a permitir que esta web termine convertida en uno más de esos tristes blogs que hay abandonados por el mundo, pero bien podría darme el gusto de pasar del fotolog en cuanto me aburra, que eso sí que no me produce cargo de conciencia. Puede incluso, si lo pienso, que lo haya creado sólo para abandonarlo dentro de poco. Tengo ganas de abandonar cosas.

En fin, ya he colgado algunas fotos, pero les he puesto fechas de septiembre. Soy un adelantado a mi tiempo. No, es que nunca me ha gustado iniciar nada a mitad de mes y se me antojaba desubicador arrancar el fotolog a finales de agosto... Mejor en septiembre, que es cuando comienzan las nuevas temporadas de todo. Además, suficiente desubicación padezco ya estos días.

Añadidme a vuestros favoritos los que dispongáis de un fotolog de éstos y decídmelo para que yo haga lo mismo. Y estoy pensando también que puedo publicar fotos vuestras de carácter nudista y/o comprometido. Sólo tenéis que mandármelas y las comentaré gustosamente...

Mi vida rueda: The spin off.

FUNDIDO A NEGRO




21 Agosto 2006

204. Pinchazos. INT./NOCHE



Gran putada: hoy se me ha pinchado una rueda de mi silla vieja. Mirad cómo ha quedado...

Me preocupa el asunto, porque, aunque me creía medio curado de tal insufrible patología, me temo que nuevamente comienzo a vislumbrar metáforas por doquier y detrás de cualquier chorrada. La "metaforitis" ha vuelto. Y por eso pienso que este pinchazo tiene mucho de metáfora de mi situación actual: es un pinchazo que me habla de otro pinchazo reciente, de índole distinta pero pinchazo al fin y al cabo; es un pinchazo que me recuerda que, últimamente, a ratos a mí también me falta el aire.

Otra metáfora: Spike. Mi hermana y su novio encadenaron sus vacaciones en Barcelona con unos días de descanso aquí en Madrid antes de regresar a Lanzarote. De regalo me trajeron una lograda réplica de Spike, el gremlin chungo con mechón blanco, comprada en Camden, una tienda gótica de Barna. Abajo, Spike posa delante de mi pared con gotelé.



Y la llegada de Spike a mi casa coincide justamente con mi necesaria metamorfosis de estos días. Me explico: durante los últimos meses me he esforzado por comportarme como el gremlin bueno, adorable y complaciente, esto es, he querido ser Gizmo cuando, en realidad, Spike latía en mi interior. Ahora, tras el pinchazo, de nuevo doy rienda suelta a mi vena de Spike. Me expongo a la luz, me mojo mogollón y siempre como después de medianoche. Quiero convertirme en Spike y ser lo peor: malvado, vividor, pendenciero, fornicador, amigo de gremlins con tendencia a la promiscuidad más furcia. Quiero ser yo el que hace sufrir a Gizmo. De hecho, quiero introducir una vara de hierro candente por el recto de Gizmo y que grite de dolor... Vale, paro, ya sé que deliro.

Para colmo, la presencia este fin de semana de mi hermana y su novio a mi alrededor se ha encargado de descolocarme más aún. Ellos están juntos desde hace un porrazo de años, ni me acuerdo de cuántos. El suyo es ya un amor sereno, más que consolidado e hipotecado, sin peleas ni mosqueos habituales. Seguro que procrearán pronto y seré (¡horror!) tío. Y su relación constituye un espejo en el que esta vez me ha resultado especialmente desconcertante mirarme, porque lo que ellos viven me suena a chino ahora mismo. En lo que a mí respecta, en este momento me toca regurgitar cuando evoco cualquier tipo de sentimiento amoroso, se me revuelve el estómago, me vienen arcadas, me da asco.

Creo que, con el fin de no pensar, haré caso a Froid, que ha vuelto de Benidorm bien cargadito de rabia para dar y repartir: iremos al cine a sufrir con "Pasado de vueltas", la mierdapeli de Will Ferrell que estrenaron el viernes. Queda inaugurada la nueva temporada de mierdapelis para Froid y para mí. Y también veré a Tilo esta semana, que se muestra siempre superfeliz y me lo contagia.

Y, mientras, que prosiga mi proceso de reseteado...

FUNDIDO A NEGRO




18 Agosto 2006

203. Generación78. INT./DÍA



Pedí a Diego un logotipo limpio, directo, luminoso, quintaesencial, que evidenciara un poco el caótico desorden de toda aventura recién iniciada. Y he aquí arriba lo que ha parido el también diseñador del cartel de "Bailad para mí" como imagen de Generación78 S.L., la productora que creé hace ya unos cuantos meses con la imprescindible ayuda de mi hermana en lo que a papeleo y burocracia se refiere.

Aunque el distintivo "Generación78 presenta" ya aparece en el arranque de "Bailad para mí", será "Nuestro propio cielo" la primera, e inminente, producción oficial que muestre este logo en sus títulos de crédito. Y pronto vendrán, para avanzar en mi vertiente de autoproductor, dos nuevos y sencillitos cortometrajes, "Natural" y "Washing it", que dirigiré antes de afrontar la preproducción y el posterior rodaje del que será mi primer largo, "(Im)perfecto", en el que ahora mismo trabajo para La Mirada Producciones.

El verano comienza a caducarse y es tiempo de pensar más en curro y menos en obsoletas ilusiones estivales. A mi dedicación a "(Im)perfecto" se suman los retoques del guión, también de largometraje, que Canarias Cultura en Red me subvencionó el año pasado, titulado "El cielo sobre nosotros", y mis primeros contactos con el tratamiento de un encargo desafiante que me han propuesto: la adaptación cinematográfica de la emblemática y compleja novela "Las espiritistas de Telde", de León Barreto.

Mientras tanto, "Vuelco" y "Globos" continúan rulando por el mundo. "Vuelco" participa en el 24th Rimouski International Youth Film Festival (Canadá), en la XXXIII Jornada Internacional de Cinema da Bahia (Brasil), en Portobello Film Festival 2006 (Reino Unido), en el 5º Festival Internacional de Cine Nueva Mirada para la Infancia y la Juventud (Argentina), en el 30th Open Air Filmfest Weiterstadt (Alemania), en la 11ª edición de Cinespaña (Francia) y, ya dentro de nuestras fronteras, en el Festival de Cortos del Foc Cinema de Moncofa 2006 (Castellón).

"Globos", por su parte, compite en el Baumann v.06 Festival de Cortometrajes (Barcelona), en el III Festival de Cine de Comedia de Tarazona y El Moncayo (Zaragoza) y en el 9th Mecal International Short Film Festival (Barcelona).

Y, como "Vuelco" y "Globos", que rule también mi vida. Y en cuanto a los pájaros en mi cabeza, ni puto caso les haré. Simplemente, dejaré que píen hasta la extenuación y terminen muriéndose de hambre...

FUNDIDO A NEGRO




17 Agosto 2006

202. La vajilla rota. INT./NOCHE



El otro día, en el aeropuerto de Lanzarote, antes de subir a bordo del vuelo rumbo a Madrid, mi madre pidió una pegatina de "frágil" en el mostrador de facturación. "¿Dónde quiere colocar la pegatina?", me preguntó la azafata. Y entonces reprimí el impulso de responder: "En mi frente, en cualquier lugar sobre mi piel". Pero no, mi madre quería colocar la pegatina sobre las baterías de mi silla de ruedas, por aquello de intentar al menos que las trataran medio bien al embarcar el cacharro en la bodega del avión.

No sé si mi impulso reprimido se debió a que, en aquel momento, ya sospechaba yo que al aterrizar en Madrid me encontraría con la vajilla rota, con las copas, tan aparentemente relucientes hasta hace apenas unos días, hechas añicos, resquebrajadas en mil pedazos absurdos, inesperados y surrealistas. Y, en efecto, mi sospecha se hizo realidad, así que, sin pensármelo, ayer despegué la pegatina de las baterías y me la coloqué en el pecho, sobre mi camiseta. Y ahora voy, dentro y fuera de casa, con la pegatina bien visible. La llevaré puesta incluso a la tienda de chinos de aquí al lado en la que suelo comprar latas de Coca-Cola Ligth, para que hasta al chino le quede clarito que no sólo mis baterías constituyen mercancía frágil y delicada.

Ayer mi vida se reinventó. No hay que darle más vueltas. Y la excitación por las nuevas posibilidades en el aire es mayor que cualquier atisbo de pena por la etapa finiquitada. Descanse en paz mi último año.

Transcurren días grises y lluviosos en pleno agosto. Y yo, mientras, respiro hondo. Tomo aliento. Siguiente paso, ven a mí.

FUNDIDO A NEGRO




15 Agosto 2006

201. Sin cobertura. INT./DÍA



Ya que el otro día alguien me reprochó que en esta web yo nunca doy la cara, hoy toca una foto mía en la que os brindo mi perfil en claroscuro... Para que no se me quejen.

Estoy desde el miércoles en Lanzarote, donde una de las mayores ventajas de mi hogar familiar es el hecho de que aquí mi móvil carece de cobertura. Es lo que tiene vivir en un barrio apocalíptico y montañoso... Las llamadas casi se topan directamente con mi contestador y sólo puedo enviar y recibir mensajes a duras penas: situación ideal para ignorar a quien me dé la gana y aprovechar para desconectar y aislarme del mundo, pero al final he terminado por estresarme...

Algunas actividades con las que he intentado relajarme sin éxito a lo largo de estos cinco días:

-He visto "Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto" en una sala atestada de gente coñazo que no paraba de entrar y salir, cruzándose en mi camino, para ir al baño a miccionar, a cambiarse el tampón o a qué sé yo. No contentos con eso, también sonaban móviles por doquier y algún que otro impresentable hasta respondió a la llamada y habló allí mismo en la sala como si nada. Flipo. Ah, en cuanto a la peli, pues vale, está bien, es graciosa y espectacularísima, pero, por lógica, no cuenta con el factor novedoso de la primera entrega y a mí me hartó desde el minuto veinte. Y dura dos horas y media...

-Me he bañado tres veces en el mar. En la casi desierta playa de Matagorda, muy cerca del aeropuerto, me remojé mientras los aviones volaban sobre mi cabeza en pleno descenso hacia la pista de aterrizaje.

-He pasado un rato con Nauzet hablando de tetas siliconadas y de lo mucho que molan los tríos.

-He soportado, para variar, a Amaru, la perra de mis padres, a la que hace poco han esquilado como si fuera una oveja. Pero la falta de pelo no ha endulzado en absoluto el agrio carácter de Amaru, que continúa comportándose con soberbia y altivez y mirándome por encima de su hombro perruno. Amaru, además, ha comenzado a poner en práctica una temible táctica para que nos enteremos de que quiere salir a la calle y defecar: tirarse pedos. ¿Habéis olido alguna vez un pedo de yorkshire?

-He visto a Sumaya bailando en un show brasileño que desde hace un tiempo representa para turistas en distintos hoteles y complejos de apartamentos. Allí, rodeado exclusivamente de decenas de guiris ingleses borrachos y quemados por el sol, pretendí pasar desapercibido. El show concluye cuando los bailarines animan a los guiris borrachos a bailar con ellos, momento en el que quise huir del salón con tan mala fortuna que, de repente, me encontré atrapado en medio de una especie de trenecito humano interminable compuesto por guiris bailones al borde del coma etílico. Y el trenecito humano me rodeó y dio una vuelta alrededor de mí, y otra vuelta... Sangre y sudor me costó abrirme paso entre los integrantes del trenecito. Qué angustia.

-He almorzado con Ana y con Mengue. Ambos pasaron el fin de semana en la isla y aprovechamos para comer juntos en un restaurante de Tías. Con ellos hablé mucho de la cercana materialización de "(Im)perfecto", de financiación, de localizaciones, de nombres para el reparto... Acojonadito me hallo.



-He vagueado con Irene, que con su nuevo look para este año 2006 se parece mucho a Chloe Sevigny. Irene me ha enseñado a cuidar de sus Nintendogs, pero la cagué bastante, si bien hay que aclarar que los Nintendogs de Irene, como Amaru, están un poco asalvajados de por sí. "Es que no les hago caso, un día de éstos se me van a escapar", me explicó ella con pesadumbre. Intenté bañar a uno de los Nintendogs, pero según Irene no lo hice como es debido y no le quité las pulgas. Luego quise llevármelo de paseo, pero me cansé enseguida y empecé a tirar de la correa para que el jodido Nintendog, ahorcado como estaba, acelerara el paso. "Recuérdame que nunca deje que cuides de un perro mío en la vida real", me soltó la capulla de Irene. Y yo que ahora quiero tener una gata... La llamaría Chelo.

-He visitado con mis padres uno de esos centros pijos de talasoterapia, donde unos potentísimos chorros de agua me han vapuleado la espalda, el culo y hasta la bilis. Y allí, entre el olor a eucalipto, la música chill out y tanta relajación que se respiraba en el ambiente, a mí más bien me sobrevino una completa crispación. Vamos, que me puse de los nervios en un spa, que ya tiene bemoles.

Ay.

Dentro de unas horas vuelo de vuelta a Madrid. Para colmo, hoy sí que apuesto lo que sea a que nadie estará esperándome en el aeropuerto...

FUNDIDO A NEGRO




13 Agosto 2006

200. ¡El romance del verano! EXT./NOCHE



Tras la ruptura de Matthew McConaughey y Penélope Cruz, mucho se ha rumoreado sobre los posibles nuevos amores de la protagonista de "Volver". Mientras en revistuchas y tertulias televisivas pestilentes se especulaba sobre el hipotético lío de Penélope primero con Adrien Brody y después con Cayetano Rivera, sólo unos pocos privilegiados conocíamos la apabullante realidad. En el rodaje de "Manolete", Pe no se prendó de Adrien, sino de otro integrante del reparto: un actor de apenas veinte años de edad, con un cortometraje titulado "Vuelco" en su filmografía... ¡Nacho es el nuevo, refrescante e inesperado amor de Pe! ¡Es el romance del verano! Las vueltas que da la vida.

En la imagen de arriba aparecen Nacho y Pe pillados en el momento en que abandonaban la fiesta de fin de rodaje de "Manolete" para escapar a su refugio privado. Nótese cómo ella apoya su mano izquierda en el hombro de él en busca de protección ante el tumulto de fans. Se les nota cercanos, en confianza, cómplices... Esta foto se publicó hace unas cuantas semanas en una revista horrorosa que se llama Cuore, pero pasó desapercibida para María Patiño, Jesús Mariñas y compañía. Hoy, sin embargo, con motivo de la celebración de esta secuencia número 200 que ahora lees, explota la gran exclusiva que tanto me ha costado ocultar. Mañana Karmele pronunciará mi nombre como fuente de la noticia y también me citarán en "Corazón de verano", en "Aquí hay tomate", en "A tu lado", incluso en el programa hediondo de Carmen Hornillos en Canal 7... . Recuerda, eso sí, que te enteraste aquí antes que en ningún otro lugar.

Ay, vale, ya paro con la coña. La foto es del todo real y se publicó efectivamente en la revista Cuore, pero lo que vincula a Nacho y a Pe es sólo una incipiente amistad de compis de peli, que no es poco. Ambos hicieron muy buenas migas en el rodaje de "Manolete" y Nacho habla maravillas de ella como actriz y compañera.

Nachete me puso al día la última vez que nos vimos, hace ya casi un par de semanas. Él acababa de regresar de un curso impartido en New York por John Strasberg y quedamos justo antes de que arrancaran sus vacaciones veraniegas. Y mantuvimos tres horas de diarreica conversación: una charla plagada de jugosos chismes que no estoy autorizado a transcribir. Cachis.



Durante el rodaje de "Manolete", Nacho ha aprendido un montón de lecciones. Ha lidiado con las ventajas y los inconvenientes de una superproducción de más de veinte millones de euros de presupuesto, ha rapeado con Adrien Brody en descansos del rodaje y hasta ha hecho turismo por Cádiz con el propio Adrien y con un amigo de éste, Simon Rex, que salía en una serie que me gustaba, "Jack y Jill", y también en la tercera y la cuarta partes de "Scary movie".

En el camino, Nacho se ha curtido en una batalla peliaguda y un tanto adversa. En "Manolete" ha crecido y madurado como actor y, en general, como profesional todoterreno: una excelente noticia para aquellos directores que contaremos (o volveremos a contar) con su talento en fechas próximas. Por eso, a lo largo de nuestra conversación, mencionamos muchas veces a Ricky... ¡Oh, Ricky! Escucharéis hablar de Ricky hasta hartaros.

Y lo mejor es que, cuando le falta poco para cumplir veintiún años, Nacho hace gala de ideas claras y de una cabeza perfectamente amueblada, algo esencial en el mundo de tentaciones absurdas en el que ya comienza a moverse. Así, Nacho me contó algunas historias delirantes del lado más oscuro del artisteo que siempre concluían con una cachonda reflexión por su parte: "Sí, podría haberlo hecho, pero ¿para qué?". Ja.

Eso digo yo. En el "para qué" radica la clave de casi todo. Adoptemos la reflexión de Nacho como tótem de nuestra existencia cotidiana. Lo haré desde ya: sí, podría seguir escribiendo, pero ¿para qué?

FUNDIDO A NEGRO




10 Agosto 2006

199. Construyendo un recuerdo. EXT./DÍA



Desde hace un tiempo, a Axel le ronda la idea de hacer algo con sus recuerdos. Quiere anotarlos, ordenarlos, quizás escribirlos en forma de relato. Necesita registrar en papel aquello que más recuerda de su infancia y adolescencia. "¿Por qué quieres escribir esos recuerdos?", le pregunté. "En primer lugar, para que no se borren", me respondió. Respuesta contundente. Y no hubo más que hablar al respecto. Sé muy bien a qué se refiere...

Axel es el colmo del despiste. Es tremendamente olvidadizo y me asegura que en muchas ocasiones le cuesta un descomunal esfuerzo recordar cómo fue su día anterior, dónde estuvo, con quién... Tiene que cerrar los ojos, concentrarse, y retrotraerse a su pasado reciente, pero a veces ni por ésas. Entiendo muy bien la preocupación de Axel por la supervivencia de los recuerdos... Él no se fía ni un pelo de su memoria. Y a mí me ocurre lo mismo.

Creo que, a día de hoy, mi memoria está en forma, nunca he usado agenda y soy capaz de recordar detalles absurdos de hace muchos años. Pero me aterra la posibilidad de que, de repente, esta facultad se debilite... o desaparezca. De ahí supongo que procede mi obsesión por grabarlo y fotografiarlo todo. Y de esa preocupación parte también esta misma web que estáis leyendo. Fue inconsciente cuando la creé, pero ahora me doy cuenta: necesitaba un instrumento para mi memoria, un muestrario de recuerdos con fechas y fotos, una base de datos de rodajes de diversa índole, un catálogo de encuentros, desencuentros y estados de ánimo. Bienvenidos a mi cápsula del tiempo contra el olvido, dedicada a los que han formado, forman y formarán parte de mi vida.

Y para que Axel y yo respiremos definitivamente tranquilos, aquí construyo el recuerdo resumido de mi tarde con él:

Axel y yo nos reencontramos el jueves pasado, 3 de agosto, treinta y cinco grados en los termómetros. No nos veíamos desde aquella caótica cena con la que celebré mi cumpleaños. Esta vez quedamos en la Estación de Méndez Álvaro. Allí, él y yo coincidimos por un rato con Carolina, recién llegada de Holanda y a la espera de subir a un autobús rumbo a Valladolid, donde la esperaba Píter. Y Axel y Carolina, ambos con devenires muy internacionales, congeniaron desde el primer momento. Cuando Carolina se fue, Axel y yo deambulamos sin rumbo y charlamos de mil asuntos durante unas cuantas horas. Axel me cae guay. Transmite un extraño sosiego con su sola presencia y me siento bien a su lado. Al final de la tarde, le saqué con mi móvil la foto de arriba. Y estrechamos nuestras manos y prometimos que nos veremos pronto. Él sonrió y desapareció bajando las escaleras de la boca de metro.

Ya está.

Recuerdo construido y registrado.

Ya no se nos olvida, tío.

FUNDIDO A NEGRO




08 Agosto 2006

198. Mierdapost. EXT./DÍA



"¿Quién eres?", me preguntó Froid la última vez que nos vimos. Yo acababa de llegar de Cádiz y él fingió no reconocerme con mi look moreno. "Ya, estoy negro como un tizón", dije. "Más bien pareces el ex cubano de Sara Montiel", añadió él. Qué cabrón.

Fue el pasado 12 de julio cuando quedé con Froid para engullir con avidez "Superman returns" en la primera sesión del día de su estreno. Como ya he comentado en más de una ocasión, Froid y yo nos hemos especializado en ver juntos lo que él llama "mierdapelis", esto es, pelis chungas por las que pagamos entrada a sabiendas de que su visionado supondrá, con un altísimo grado de probabilidad, un completo infierno. Porque hay infiernos consentidos que a veces molan si los vives con la compañía adecuada, que se comparten en medio de arrebatos de mucho cachondeo, que se recuerdan tiempo después con una extraña mezcla de repelús y nostalgia. "Esta mierdapeli sólo la podía ver contigo", me aseguró Froid tras abandonar la sala en la que sufrimos aquella vez con "Dirty dancing 2: Havana nights". Y no supe bien qué quiso decir. Con Froid nunca sé qué es un piropo y qué es un insulto, pero ahí radica parte de su gracia.

Por supuesto, a "Superman returns" no fuimos con la idea de tragarnos una mierdapeli, ni mucho menos. No era un día para eso. Todo lo contrario: ansiábamos disfrutar con una película que habíamos esperado como agua de mayo, de cuyo germen hacía años que leíamos rumores y noticias y que al fin se había convertido en realidad. Creíamos de verdad que nos encantaría este regreso del superhéroe por antonomasia de la mano de Bryan Singer. Y lo peor y más terrible es que, sin querer y soprendentemente, casi nos topamos con una mierdapeli.

Es evidente que "Superman returns" no puede etiquetarse como una mierdapeli al uso. No cumple los requisitos básicos. Está excelentemente rodada, escrita como un claro homenaje a las dos entregas de "Superman" que dirigió Richard Donner y bien interpretada por todos sus actores, pero es esta calculada corrección general la que, a efectos prácticos, consigue que la película resulte tan desangelada, soporífera e irritante como la peor de las mierdapelis que nos hemos tragado Froid y yo en nuestra trayectoria conjunta como cinéfilos autodestructivos. Y creo que la más horrible fue "A todo gas 2" o una de ésas...

Quizás exagero, pero es que "Superman returns" nos decepcionó en grado sumo, tanto que al salir del cine ni siquiera teníamos ganas de comentar nuestra decepción. Así que Froid y yo recorrimos un par de kilómetros sin apenas decirnos nada... Puede también que, del verano pasado a éste, nuestra amistad se haya vuelto desangelada y soporífera, como el propio filme de Singer. Es lo malo de las amistades asociadas a mierdapelis, que corren el riesgo de transformarse en mierdamistades. No pasa nada. A Froid, que es muy propenso a utilizar el prefijo "mierda-" delante de cualquier palabra ("mierdacoche", "mierdahamburguesa", "mierdaniño", "mierdapaja"...), le gusta el término "mierdamistad"; de hecho, lo pronunció él por primera vez un día que casi nos tiramos de los pelos. "Lo nuestro es una mierdamistad", dijo. Y se quedó tan ancho. Al fin y al cabo, en muchos momentos, las mierdamistades son tan disfrutables como las mierdapelis.

Y es que Froid y yo nos parecemos mucho, pero, desde su primer acto, nuestra amistad está mal escrita, repleta de morralla y de puntos de giro estúpidos, penosamente interpretada, montada a trompicones, como las películas malas. No se sabe si esto es una comedia mema o un drama con atisbos de intensidad. Y carece de final aparente, algo que, mira por dónde, también le ocurre a "El disputado himen de Amy", el guión porno que Froid empezó a escribir hace tiempo. "¿Has terminado de escribir el guión?", le pregunté. "No, ya no me divierte, y además estoy atascado, no sé cómo terminarlo, falla el final", respondió. No es nada fácil escribir el final de una mierdapeli porno...

Estos días, Froid se encuentra soportando sus mierdavacaciones familiares en Benidorm, como todos los años. Hoy se ha conectado al Messenger desde un cíber y ha despotricado un rato contra todo lo que le rodea. "Benidorm huele a pis de gato", me ha contado. Y debe de ser que le he pillado con la guardia baja, porque me ha dado permiso para publicar una foto suya, la de arriba, aunque sea de espaldas. "Haz lo que quieras, no leo tu mierdaweb", ha dicho.

Pásalo bien, Froid. A pesar de Benidorm y del olor a pis de gato. Y, aunque no leas esta mierdaweb, mándame una mierdapostal. Y que vivan las mierdamistades.

FUNDIDO A NEGRO




04 Agosto 2006

197. Cinco verdades sobre Tilo. EXT./NOCHE



El otro día, tras mucho aplazar nuestro encuentro, quedé al fin con Tilo. Y, a lo largo de la noche, pude observar unos cuantos y jugosos "tilismos":

-Tilismo número 1. En interiores, hay que dar la vuelta a la gorra. Inexcusablemente. Me percaté de ello cuando entramos en el Vips de la Plaza de los Cubos, donde cenamos. Al atravesar el umbral de la puerta, Tilo recolocó su gorra, dirigiendo la visera hacia atrás. Al salir, volvió a colocar la visera hacia delante.

-Tilismo número 2. Tilo asegura que sólo es capaz de mentir por dos razones: para evitar discusiones con las que se aburriría y por mero y simple entretenimiento. "¿Tú me has mentido alguna vez?", me preguntó. "No, bueno, quizás una vez, no sé si mentí del todo, pero sí exageré al menos", respondí. "¿Seguro? Yo creo que es ahora cuando me estás mintiendo al decir que exageraste", contraatacó él. Pues vale.

-Tilismo número 3. En materia de expresiones y frases hechas, Tilo detesta que cuando alguien descuelga el teléfono, diga: "¡Dímelo!". También odia la archimanida expresión "va a ser que sí/no". En esto último coincidimos. "En mi caso, tampoco aguanto a la gente que empieza todas sus frases con 'la verdad es que", añadí. "Ah, pues yo digo mucho 'la verdad es que", contestó Tilo.

-Tilismo número 4. Cuando Tilo camina a mi lado por la calle, tiende a agarrar uno de los mangos de empuje que sobresalen del respaldo de mi silla. Mola. Lo comprobé mientras él, Pablo y yo nos dirigíamos hacia la terraza de la Taberna Areneros, en la que ahora trabaja Martita. En la terraza hablamos apasionadamente de las novelas de Jane Austen, de "Tu vida en 65 minutos", de las cremas que anuncia Maribel Verdú y que parecen tan milagrosas... Y Pablo y yo preguntamos a Tilo por "Real pets", la serie infantil, de los creadores de "Los lunnis", que está editando actualmente. Tilo se divierte con este curro, más aún sabiendo que, tal y como demuestra la foto de abajo, Fly, una de las mascotas de la serie, se acerca de vez en cuando a la sala de montaje y le ayuda en eso de manejar el ratón y pegar planos.



-Tilismo número 5. A colación de "Clases particulares", el magnífico corto de Alauda que Tilo montó y que hace poco vieron Cucún y Pablo en mi casa, hablamos de los besos. Tilo me comentó que, hace unos años, a él le ocurría lo mismo que a la protagonista del corto: no sabía besar. Pero Tilo recibió sus propias clases particulares, aprendió y ahora asegura ser todo un experto. A continuación, su fórmula secreta: "No salivar mucho, que eso es un asco, y besar lentamente, sin querer comerte la garganta con la lengua desde el principio. Tampoco hay que desatender las comisuras, que son el portal perfecto para ir besando otras partes de la cara: los ojos, las orejas...". Ah. Vale. Tomad nota.

Próximamente, más "tilismos".

FUNDIDO A NEGRO




02 Agosto 2006

196. Real good looking boy. EXT./DÍA



El jueves acompañé durante un rato a Cucún en la cola de entrada al concierto de The who. Cuc, que para estas cosas en un fan pelín histérico, quiso asegurarse un lugar en primera fila, así que llegamos al Palacio de los Deportes ¡unas cinco horas antes del concierto!, cuando por allí, torrándose bajo el sol infernal, no había más de cuatro gatos, igual de ansiosos que Cucún, luciendo sus típicas y previsibles camisetas con el símbolo mod.

Con este panorama, nosotros casi comenzamos a formar la cola, en la que Cuc, como podéis observar en la foto de arriba, ocupó su puesto entre un tipo barbudo y gafapasta y otro que no encontró entretenimiento mejor que ponerse a leer "El código Da Vinci" sentado en el suelo y con los cuarenta grados que estaban cayendo (hay gente pa tó). Y, durante la espera, fue inevitable evocar otro concierto bien distinto al que Cucún acudió hace ya trece años, cuando él tenía once, en el mismo Palacio de los Deportes (bueno, en el Palacio de los Deportes de antes de incendiarse).

Y es que, allá por octubre, en la secuencia 60, publiqué el siguiente documento, una entrada para un concierto de Spice Girls, sin atreverme a revelar el nombre de su dueño:



Como si esto fuera un capítulo de "Lost", donde los interrogantes se resuelven (si es que se resuelven) mucho tiempo después de plantearse, es hora de desvelar que fue Cucún quien cantó y bailó "Wannabe" cuando no era más que un tierno pre-púber. Y eso, quieras que no, debe marcar...

Hoy, a pesar de tan amarga experiencia, Cuc es un chico normal, equilibrado, sensato, cabal. Ha conseguido sobrevivir a su época de fan de Mel C y ha refinado enormemente su gusto musical desde entonces. No pasa nada, todos tenemos un pasado. Yo, por ejemplo, de pequeño fui a un concierto de Miliki y Rita Irasema y a punto estuve de acudir a uno de Leticia Sabater una vez que actuó en Lanzarote, cuando ella era cantante. Ay. No sé qué ocurrió para que al final me quedara sin disfrutar del recital de Leticia, quizás se agotaron las entradas. Es que, en Lanzarote, de toda la vida ha habido mucho fanático de Leti... En fin, que aquí estoy, afrontándolo, confesándolo.



Volviendo a The who, cuando me cansé de achicharrarme al sol, regresé a casa y dejé a Cucún sufriendo en la prematura cola. Antes de conocer a Cuc, la música de The who a mí ni me iba ni me venía, por lo que ni se me pasó por la cabeza la idea de comprar una entrada para el concierto. Ahora, él ha conseguido que escuche habitualmente canciones como "Behind blue eyes" o "Substitute". Y hasta me gustan. Aunque ya tengo mi propia e indudable canción favorita de The who...

Unas horas más tarde, Cucún me llamó desde el Palacio de los Deportes y a través de su móvil escuché en directo la canción que The who interpretaba justo en ese momento: "Real good looking boy", una que compusieron no hace mucho como tributo a Elvis Presley.

"Real good looking boy" es mi canción del verano, la que siempre me recordará al 27 de julio de 2006, al día de la cola en el Palacio de los Deportes, a mis convulsos estados de ánimo en este estío especialmente extraño. Hay conciertos que forman parte de tu vida aunque no hayas asistido a ellos, aunque sólo hayas estado un rato en la cola de entrada, aunque no hayas escuchado más que una canción a través de un teléfono móvil.

Aish. Últimamente estoy tontísimo con esto de emocionarme por cualquier cosa. Ni que tuviera la regla. Dejemos que suene "Real good looking boy"...

You make me feel like I'm a real good looking boy.
I feel I'm a real good looking boy.
That's a real good looking boy.
That's a real good looking boy.


FUNDIDO A NEGRO