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30 Septiembre 2006

En una noche de viernes...
YO
Oye, ¿vemos "Dicen por ahí..."? Me la prestó Pablo el otro día.
FROID
¿Cuál es ésa?
YO
La de Jennifer Aniston y Kevin Costner, la del rumor sobre "El graduado".
FROID
Ah, ya sé, ¿pero Jennifer y Kevin follan? Es que me daría mucha grima ver eso.
YO
¿Por?
FROID
Me da asco el sexo intergeneracional. Me pasa desde que vi "Ven abuelito que te toco el pito". Esa película me marcó.
YO
Tampoco hay tanta diferencia de edad entre Kevin y Jennifer.
FROID
Claro, eso lo dices porque tú sólo te lías con jóvenes y no te gusta sentirte culpable. Eres como Ana Obregón pero en tío y en silla de ruedas.
YO
¿Pero qué dices? ¿Tú eres gilipollas? Venga, la vemos, que, según Pablo, la peli está bien a pesar de ser una comedia romántica ligera.
FROID
¿Pablo es ese amigo tuyo al que le gusta el cine de Isabel Coixet? Porque eso no dice mucho de su gusto.
YO
A todos mis amigos menos a ti les gusta el cine de Isabel Coixet, no puedo hacer nada para evitarlo.
FROID
Puedes dejar de ser su amigo... Joder, es que no me apetece tragarme ahora una comedia romántica ligera. ¿No prefieres ver el canal de "Gran hermano"? O incluso "¿Dónde estás corazón?"... Seguro que esta noche alguna famosa denuncia que ha sido maltratada, y sabes que eso me pone.
YO
No, paso.
FROID
(echando un vistazo a la carátula de "Dicen por ahí...")
Mierda, encima no me acordaba de que en esta puta peli sale Shirley MacLaine. Doble pereza. ¡Y Mark Ruffalo! ¿Cuántas pelis hace Mark Ruffalo al año?
Froid soportó el visionado de "Dicen por ahí..." hasta que Jennifer Aniston y Kevin Costner se besan por primera vez. "Sí, esto me recuerda a una escena de 'Ven abuelito que te toco el pito', sin duda", aseguró. Y entonces se adueñó de mi mando a distancia y se dedicó a hacer zapping entre el canal de "Gran hermano", los vídeos de 40 Latino y el pene al viento que Pipi exhibió de manera patética en "¿Dónde estás corazón?". "La polla de Pipi es rarísima, parece que no tiene ni glande, es como una trompa de oso hormiguero que todo lo absorbe", comentó Froid.
Y pasé de Froid. Y, cuando al fin él se piró de mi casa, terminé de ver "Dicen por ahí..." a solas, y descubrí que, efectivamente, es una comedia romántica ligera pero con más enjundia de lo que parece. Después del primer beso entre Jennifer y Kevin, la película comienza a cobrar forma y se convierte en una entretenida historia acerca de las siempre peliagudas decisiones que condicionan tu vida.
Es fácil identificarse con el personaje de Aniston: una treintañera del todo desorientada, descontenta con su trabajo y con su familia, aterrada ante la idea de comprometerse con alguien para siempre. "Dicen por ahí.." va, como "Los puentes de Madison", sobre la necesidad de elegir entre alguien que es sólo una aventura loca o la persona adecuada con la que construir tu futuro; trata sobre la necesidad de decantarte por lo correcto, por lo que sabes que es mejor para ti.
Y, de paso, la película realiza una inteligente oda al amor sereno que te ofrece quien te quiere bien, al amor no necesariamente apasionado que, sin embargo, consigue que te sientas seguro cuando abres los ojos por la mañana, al amor que te salva la vida aunque no te mate de lujuria y deseo cada día. "No voy a decirte que no puedo vivir sin ti, porque puedo vivir sin ti, pero no quiero", dice Jennifer a Mark Ruffalo. Ésta es la línea de diálogo en la que se resumen la peli y el personaje de Aniston.
"A veces es más importante con quien estamos que lo que hacemos. Si te vas a casar con alguien y es tu mejor amigo, mejor para ti", reflexiona la Jenny en otro momento. Pues sí, ayer me emocioné con una comedia romántica ligera...
Al final de esta temporada, yo también quiero tener que elegir entre una aventura loca o alguien con quien construir mi futuro. Y, como Meryl Streep en el desenlace de "Los puentes de Madison", dudaré intensamente entre apearme de la furgoneta para mojarme bajo la lluvia en pos de una pasión arrebatadoramente inhóspita o quedarme dentro y disfrutar del seguro calorcito de lo conocido. Eso sí, desde hace poco, sé a ciencia cierta que mojarse persiguiendo posibles espejismos no es siempre tan divertido y excitante como a veces nos quieren hacer creer. Puede que sea porque hoy tengo el día conservador, pero ahora mismo, como Meryl, yo también elegiría quedarme dentro de la furgoneta.
FUNDIDO A NEGRO
En "Mi vida rueda: The spin off"...
-Pósters nuevos.
-Canciones de (des)amor.
28 Septiembre 2006

Se hace llamar Theodor y me ha enviado un e-mail con esta foto, sin más comentarios. Y yo voy y la publico.
Lo cierto es que hay que reconocer que la foto, en sí misma, no está mal. Se nota que es una autofoto muy pensada y calculada. Mola el concepto. Se ha cuidado el encuadre. Se ha prestado atención a los detalles.
Y, mirad por dónde, últimamente he decidido que apoyaré desde este rincón de la red las iniciativas, tanto fotográficas como cinematográficas, más osadas y transgresoras. Y, de paso, poco a poco, convertiré esta humilde web en un antro de perdición.
Bienvenidos sean Theodor y su arte.
Je.
Ay.
FUNDIDO A NEGRO
En "Mi vida rueda: The spin off"...
-Acompañamiento nocturno.
-La nuca de Nacho.
-"Nuestro propio cielo": El teaser.
25 Septiembre 2006

Hay alguien que me tortura cruelmente desde hace unos días. Se hace llamar Mr. Cold y es el dueño de la camiseta que aparece parcialmente en la foto de arriba. ¿A que mola?
La camiseta es realmente mítica. Es un diseño curioso, chulísimo, que nunca antes había visto. Me asegura Mr. Cold que la camiseta formó parte de una tirada muy limitada que se vendió en una tienda online estadounidense. Me asegura también, sin compasión, que hace mucho que esa tirada se agotó y que este modelo, por tanto, se halla del todo descatalogado. Imposible comprar otra camiseta igual.
Para un fanático enfermizo de "E.T. el extraterrestre" y de su merchandising, esta camiseta constituye un ejemplar de lo más tentador, pero su impasible dueño se niega a revendérmela o a aceptar cualquier tipo de negociación. A duras penas he conseguido arrancarle la promesa de que me la prestará algún día si me porto bien.
Y aquí estoy, portándome bien, haciendo méritos, ejercitando mi careto de fan desconsolado. Si yo, de pequeño, hasta fantaseaba con la idea de meterle mano a E.T., no os digo más... No me entendáis mal. Existen los zoófilos, los pedófilos, los necrófilos, etc. Pues yo era algo así como un niño "alienófilo", esto es, un adorador de seres alienígenas... Sí, vale, sé lo que estáis pensando: fui un niño raro, un niño muy desubicado en la vida en general.
En fin, que me pierdo. No nos desviemos del asunto principal: Mr. Cold, ¡quiero la camiseta!
FUNDIDO A NEGRO
En "Mi vida rueda: The spin off"...
-"Salvador".
-Rous, Tasende y Spielberg.
23 Septiembre 2006

Hoy he empezado a escribir un nuevo guión de corto. Se titula "Decirlo". Va de enamorarse. Por primera vez. Y de decir "te quiero". También por primera vez. Y de arrepentirse después de decirlo...
Hace ya tiempo lo hablaba con Sam y a él le ocurre lo mismo que a mí, que alucino con la gente que dice "te quiero" constantemente, a la primera o al primero que pasa, como quien da la hora, con pasmosa facilidad. A mí me parecen dos palabras, pronombre más verbo, perturbadoras como pocas. Y me cuesta la vida decirlas. Las escasísimas veces que las he pronunciado casi he sentido que se me abría un boquete entre pecho y espalda y el suelo se resquebrajaba bajo mis ruedas; me he quedado sin aire durante unos segundos, me he mareado incluso, ha dado vueltas el mundo a mi alrededor... Vale, exagero, pero no demasiado.
Últimamente, se lo pregunto insistentemente a los amigos que mantienen una relación estable con alguien. "¿Ya os habéis dicho 'te quiero'?", les interrogo. Me intriga el asunto en grado sumo, me preocupa, me inquieta, me obsesiona de manera enfermiza. No sé cuándo hay que decirlo, no sé cuál es el lugar que hay que otorgarle a esas dos palabras en una relación, no sé cuándo es pronto para ellas... ni cuándo es tarde.
"Decirlo" será un guión que hable de eso, del vértigo de decir "te quiero", de la nula gratuidad que para mí tienen esas dichosas palabritas. Será una historia acerca de dos personas que sólo buscan "lo que surja" pero encuentran algo más, acerca de una relación que nace espontáneamente y sin rumbo prefijado, acerca del día en que alguien dice "te quiero" y obtiene un "yo también a ti" como respuesta. Y todo cambia, se convierte en otra cosa, y asusta. Aterra.
Pero, especialmente, será un guión sobre lo que sucede con los "te quiero" cuando la relación concluye. ¿De qué sirvió decirlos? ¿Qué sentido tienen a toro pasado? ¿Qué se hace cuando te arrepientes de haberlos dicho? ¿Se pueden retirar los "te quiero"? ¿Se puede hacer como si no los hubieras pronunciado? Ojalá se pudiera.
En fin, ¿sabéis qué pienso ahora que releo la primera página escrita? Que "Decirlo" es una mierda inmunda de guión, peor aún que el de "Ellas y el sexo débil". Pura escoria. Arriba veis lo que acabo de hacer con esa primera página después de imprimirla. Definitivamente, es un guión que no me apetece terminar. Me he dado cuenta, dando forma sólo a la primera secuencia (01. Estación. INT./NOCHE), de que la premisa de partida apesta. Es una premisa putrefacta en sí misma.
La cuestión es que me siento incapaz de transmitir la felicidad de los comienzos sin teñir estas primeras secuencias de la tristeza y la rabia que sé que vendrán después. El guión huele, por tanto, a cadáver amortajado y enterrado desde el principio. Si sigo escribiéndolo, el resultado final será, en conjunto, un guión sin vida, un guión-esquela. Y no tengo cuerpo para eso.
A veces pasa que estamos viendo una película y nos mola mogollón, nos encanta cómo arranca y disfrutamos con su desarrollo, pero entonces llega el final y resulta que ese final es cutre de cojones, decepcionante a saco, una tomadura de pelo. Estos finales tan chungos, impropios y tramposos consiguen que el resto de la peli, que hasta ese momento tanto nos había gustado, parezca también un entero despropósito, bazofia repulsiva, zurullo de camello. Pues con este guión ocurriría algo así.
Que no se hable más. "Decirlo" va derechito a la basura, sin siquiera pisar la papelera de reciclaje. Ya buscaré otra idea mejor...
FUNDIDO A NEGRO
En "Mi vida rueda: The spin off"...
-Eneko en India.
22 Septiembre 2006

En la foto, Ale en una playa de Cullera. Está hecho un fiera. Se despelota, salta, ríe. Es el mejor. Y, además, a sus veintitrés años, ha vuelto al instituto. ¿Qué más se puede pedir?
Es que me hizo gracia el otro día un trozo del capítulo de esta semana de "Mesa para cinco" (La sexta), serie en la que Ale y Oriol Vila interpretan ¡a alumnos de 4ª de la ESO! Luke Perry, ese tío de treinta y cinco años que encarnaba a un rebelde púber en "Sensación de vivir", hizo mucho daño a nuestro concepto de la juventud. Y, por desgracia, aún hoy colea, y mucho, el así llamado "Síndrome Luke Perry", esto es, la tendencia, sobre todo televisiva, que consiste en elegir a actores mayores para interpretar a adolescentes alborotados.
No lo entiendo. En el caso concreto de "Mesa para cinco", por ejemplo, ¿qué más les habría dado que los personajes de Ale y Oriol Vila fueran a la universidad en vez de al instituto? Pues no, tienen que ir a 4º de la ESO. No contentos con esto, encima lo comentan y destacan en varios diálogos, como regodeándose. "Que sepas que no voy a 3º de la ESO, sino a 4º", le aclaró Vila a Elena Ballesteros en un momento del capítulo. Ah. Pues gracias por la aclaración. A uno, quieras que no, le entra la risa. Y me recordó a la genial parodia que de esto hacían en "7 vidas", cuando, dentro de la propia serie, la Diana de Anabel Alonso se veía obligada a interpretar a una adolescente estúpida y pija en un culebrón.
A todo esto, conste que Oriol Vila es un actor que me gusta mucho en pelis como "El séptimo día" o la muy reciente "Tu vida en sesenta y cinco minutos", aunque no tanto como Ale (je), quien desde hace hace muy poco deslumbra con su elocuente mirada, vía YouTube, en el teaser que he colgado de "Nuestro propio cielo".
Y, cuando aún resuenan en mi cabeza las canciones de Julieta Venegas del concierto de anoche, sirva la eufórica foto de Ale como definitivo pistoletazo de arranque de la nueva temporada 2006-2007. Quedan menos de dos semanas para que comience la tercera entrega de "Lost" y, mientras, en mi vida, los personajes, tanto los ya consolidados como los nuevos, toman posiciones y siembran tramas que prometen. De los personajes muertos ya ni me acuerdo: cayeron por el hueco del ascensor. Es así como los guionistas gandules eliminamos de las series malas a los personajes innecesarios y dañinos para el argumento. En "Friends", sin ir más lejos, se cargan de esta manera al personaje de Joey en "Los días de nuestra vida". Y adiós muy buenas.
Y, como adelanto de lo que vendrá, un certero deseo que Sam, así como si nada, formuló anoche tras el concierto de Julieta: "Paso de malos rollos, a mí me gusta que todo el mundo se quiera y que estemos contentos, follemos y seamos felices". Pues eso. Aunque parezca de cajón, a mí los planteamientos más sencillos y eficaces a menudo se me olvidan. Haré caso a Sam en esta temporada.
FUNDIDO A NEGRO
Y en "Mi vida rueda: The spin off"...
-La pareja del otoño.
-Midiendo distancias.
-De Tilo, chándales y madres.
-El musical de Christian.
18 Septiembre 2006

Ale y Sonia, protagonistas de "Nuestro propio cielo" (en la foto, ellos durante los ensayos), irrumpen esta semana en la parrilla televisiva con el buen hacer que caracteriza sus trayectorias. Y no es porque sean mis amigos. Je. A saber:
-Ale debuta esta noche de lunes en "Mesa para cinco", la adaptación española de "Cinco en familia" que estrenó La sexta la semana pasada. Ale tiene un personaje habitual en esta serie, interpretando al mejor amigo de Oriol Vila, y la cita es a las 21.40 horas.
-Sonia, por su parte, cuenta con un pequeño personaje episódico en el esperadísimo primer capítulo de "Ellas y el sexo débil", la nueva gran serie de Anita Obregón, que arranca el miércoles en el prime time de Antena 3. Vistas las promos, mucho me temo que la serie apestará, será mala de cojones (bueno, quién sabe), pero Sonia seguro que mola en su rol de enfermera cachonda que mete caña a Óscar Higares.
Y aquí me quedo escuchando un rato a Julieta Venegas, que, el jueves, Sam, Sonia y yo iremos a su concierto en La Riviera y me estoy dando cuenta de que hay un montón de canciones que ni conozco... Vaya fan cutre que estoy hecho.
FUNDIDO A NEGRO
Y en "Mi vida rueda: The spin off"...
-Terminales.
17 Septiembre 2006

Hace unos días, me llegó la postal de arriba. Me la envió Javi desde la región del Alentejo, en Portugal. En el reverso, Javi me cuenta por qué eligió esta postal para mí: "No sé si te das cuenta, no sé si nos reconoces, somos ambos, tú y yo dentro de unos años, cuando la dignidad, o la falta de ella, empiece a desafiarnos".
Y yo he respirado aliviado, porque se me antoja tranquilizador saber que, si llego a viejo, Javi será mi amigo e iremos juntos a la barbería del barrio para echarnos unas risas y comentar entre chascarrillos que el mundo está fatal y que la juventud es muy chunga. Evidentemente, yo seré el anciano sentado; además, me molan sus zapatillas...
En la foto de abajo, aparece Javi en la Plaza del Dos de Mayo. Esta foto es de una noche de hace poco, un día que quedamos él, Pablo, Cucún y yo.

Javi me conocío a mí antes que yo a él. En enero, asistió a la proyección de "Vuelco" en el Cine Capitol, pero yo desconocía su rostro y él se ocultó entre la masa de espectadores. Al llegar a casa, me topé con un correo suyo: "Te escribo para decirte que te he visto esta noche, entre la multitud": así comenzaba su e-mail. Poco más tarde, en febrero, Javi acudió también al estreno de "Bailad para mí" en el Círculo de Bellas Artes. Y, una vez más, al regresar a mi dulce hogar, nuevo correo suyo en mi bandeja de entrada. "Estuve a punto de ir a saludarte, pero pensé que ya nos conoceremos mejor en otra ocasión, porque se adivinaba una noche de colegas y amigos de ésas que son íntimas y evocadoras de otros tiempos que se fueron y de los que vendrán", me contaba en esta ocasión. "¿A cuántos metros de mí estuviste en la noche del estreno?", le pregunté en una conversación internauta posterior. "A cinco o seis", me respondíó.
Un tiempo después, Javi se materializó al fin en carne y hueso ante mis ojos. Y me habló de su concepto del caos, de su relación de amor con la arquitectura y de lo importante que son las plantas en cualquier vivienda. Al día siguiente, haciendo caso de su consejo, me compré la única planta que medianamente me atrajo en la sección de jardinería del Hipercor: un cactus pequeñito.
A lo que voy, en aquel primer encuentro, Javi también me regaló un par de postales que me había traído de su viaje a Florencia: una del David de Michelangelo y otra del canon vitrubiano de Leonardo. En esta última, Javi escribió una frase: "La realidad trascendete es la ascensión al cielo, la crucifixión es tan sólo un preludio terrestre". "¿Y eso?", le pregunté. "Es algo que se dice sobre Bernini y Borromini y que me gusta mucho", me contestó.
Y Javi me habló de Bernini y Borromini, dos arquitectos y escultores enfrentados en la Italia del siglo XVII. Sus estilos eran totalmente contrapuestos y se odiaban el uno al otro. Por explicarlo mal y pronto, Bernini era una especie de artista vendido al poder, a las cortes y al papado; un genio, pero siempre conservador, clásico, sujeto a las normas preexistentes. Borromini, por su parte, era dueño de un estilo extravagante, anárquico, anticlásico, populista; por ello, sus contemporáneos consideraban que su obra era de mal gusto, bizarra e irrespetuosa. Así, metafóricamente, se creía que el arte de Bernini era capaz de ascender al cielo por su trascendencia mientras que el de Borromini era tan terrestre como una crucifixión. ¿Era así, Javi?
Y luego pensé que la rivalidad entre la concepciones de Bernini y Borromini es aplicable a todas las épocas y al arte en general. En el cine también existen Berninis y Borrominis. Salvando las distancias, se me ocurre que Berninis serían, por ejemplo, Clint Eastwood o Ron Howard, y Borrominis, Guy Ritchie o Santiago Segura. Y yo, como director, ¿qué quiero ser? ¿Un Bernini o un Borromini? Me da que seré un simple Robertini...
En cuanto a Javi, las conversaciones con él son siempre impredecibles. La última vez, si no recuerdo mal, charlamos sobre utópicos proyectos arquitectónicos, sobre el origen del amor verdadero, sobre lo que contó no sé qué maruja en "Hablar por hablar", sobre mi conflictiva amistad con Pablo ("deberíais ir a terapia", me recomendó Javi), sobre las viejas de su barrio adictas a la laca, sobre si la Pantoja realmente quiere a Cachuli...
Javi es el personaje imprevisible de la temporada que está a punto de arrancar. Y sí, en contra de lo que opine él, yo realmente creo que la Pantoja de verdad ama a Cachuli.
FUNDIDO A NEGRO
Y en "Mi vida rueda: The spin off"...
-Las sábanas.
-Ser mono.
-Son y las cucarachas.
-Mi primer beso.
-Famoso por ellos.
-"La joven del agua".
11 Septiembre 2006

La foto de arriba me la envió Nau a mi móvil hace poco. Son las tetas, siliconadas, de alguna de sus últimas conquistas. "¿Y si algún día la dueña de los pechos turgentes entra en mi web y ve la foto?", le pregunté a Nau cuando le planteé la posibilidad de publicar la imagen. "No me hagas reír", respondió él. Y es que hasta el propio Nau presume de no teclear casi nunca el dominio de esta página en su navegador. "Me aburres, no me sacas provecho como personaje", se queja a menudo.
Como complemento, ya puestos a convertir este espacio en absolutamente gratuito y a falta de fotos de vaginas (eso sí, os doy permiso para enviármelas a mi correo personal), abajo podéis ver la boca de Nacho en su modalidad de labios vaginales:

Una de las cualidades más cachondas de Nacho es su divertida afición a las fotos grotescas. Yo se lo digo con frecuencia: un actor como él, presente en el reparto de una superproducción como "Manolete" y con un futuro fulgurante asegurado, debería preocuparse un poco más por su imagen pública. Ja. "Tío, ¿te das cuenta de que cuando ganes el Goya la gente entrará en mi web y verá tu foto poniendo boca de chichi?", le pregunté. Pero a él se la suda y eso le hace grande, único, mítico.
De todos modos, ahora que lo pienso a colación de esto, es curioso lo de las fotos que, con el paso del tiempo, se vuelven traidoras, armas arrojadizas, herramientas ideales para vengarnos de la gente que nos ha hecho daño. Hablo de las fotos que se toman a lo largo de una relación, por ejemplo. Actualmente, con la invasión de las cámara digitales, cualquier relación de pareja, a poco que dure, se plasma en tropecientas fotografías tontas, innecesarias, absurdas, pelín sonrojantes fuera de contexto... Y cuando la cosa inevitablemente termina, ¿qué se hace con las fotos?
Seguro que sabéis a qué me refiero y que todos estáis evocando imágenes concretas de vuestro archivo personal. Por eso, un día de estos creo que fundaré la web www.vengatedetuex.com, que servirá para que cualquiera se dé el gusto de mandar y publicar las fotos más vergonzosas de sus ex-parejas. Tendría mucho éxito, sin duda. Uy, sí, me está encantando la idea.
FUNDIDO A NEGRO
Y en "Mi vida rueda: The spin off"...
-Santi es Famara.
-Paloma al principio de los tiempos.
-"United 93".
-La postal de Sam.
-Tortuga inteligente.
09 Septiembre 2006

El Word me subraya el título del que será mi primer largometraje. Para el Word es un título chungo, raro, mal escrito, imperfecto. El Word, con sus odiosas rayitas de colores, me advierte: "Cambia ese puto título". Pero yo no hago ni caso. Realmente, un día de éstos debería dejar de utilizar el Word y probar alguno de esos programas, como Final Draft o Scriptum, específicamente diseñados para escribir guiones. Con el Word, uno no parece un guionista profesional que cobre por su trabajo, pero es que soy tan perezoso...
Abajo, copio la secuencia inicial con la que se abre "(Im)perfecto". No os dirá gran cosa, más bien nada. Es simplemente un pequeño prólogo que marcará el tono atmosférico de la peli y en que el se verá por primera vez y juntos a los cuatro personajes protagonistas, Gonzalo, Marian, Lucía y Ricky. Eso sí, la planificación y el montaje se encargarán de que sólo se les vea parcialmente, reservando para los veinte minutos siguientes la sorpresa que esconde cada uno. Qué ganas de empezar a soltar spoilers...
A todo esto, anoche releí un trozo de "Error humano", de Chuck Palahniuk, el libro que me regaló Froid hace un montón. En uno de los ensayos que se incluyen, Palahniuk habla del arte de escribir, enganchar y emocionar al lector, y recuerda algo que le enseñaron una vez: "Un buen relato tiene que hacerte reír y un momento después romperte el corazón".
Mi deseo es que en "(Im)perfecto" se entremezclen constantemente las sonrisas y la emoción, lo transgresor y lo cotidiano, el sentido del humor y el sentido del dolor. Y que, si no es mucho pedir, se os rompa el corazón en algún momento que otro. Ay, qué acojone.
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01. Piscina cubierta. INT./DÍA
Una mano flotando en el agua...
La mano es de un joven moreno, con el pelo corto, de piel muy blanca y aspecto un tanto frágil. Su nombre es Gonzalo y está flotando boca arriba en el agua de una piscina, con los ojos cerrados. Parece tranquilo, sereno, en paz.
La piscina se encuentra en el interior de un austero recinto techado. Pero Gonzalo no está solo a pesar del silencio que reina en el lugar. Cerca de él, hay tres personas más y la cámara se fija en ellos fugaz y parcialmente.
Hay una chica sentada en el borde de la piscina, vestida con un sobrio bañador, ensimismada en sus pensamientos. Es morena, con melena larga. Su mirada, algo taciturna, está perdida en el agua. Se llama Marian.
Una segunda chica seca su pelo en los alrededores de la piscina. Es alta, con el pelo corto y rubio. A diferencia de Marian, ésta luce un bikini que bien se podría considerar un pelín atrevido y libre de complejos. Su nombre es Lucía.
Y, por último, hay otro joven en el recinto. Es un muchacho de un metro y setenta y pocos centímetros de estatura, con el pelo rapado al uno. Se llama Ricardo, pero más tarde descubriremos que prefiere que le llamen Ricky.
Ricky está a punto de romper el silencio dominante. Coge impulso y corre en dirección hacia la piscina. Salta, lanzándose al agua, plegando las piernas en el aire, cayendo de culo con todas sus fuerzas y salpicando sin compasión a Gonzalo, Marian y Lucía.
Ya bajo el agua, Ricky abre los ojos...
FUNDIDO A NEGRO
Y, sobre la pantalla en negro, se sobreimpresiona el título:
"(Im)perfecto".
06 Septiembre 2006

Conmoción mañanera para Froid y para mí... Hace un rato, la esperadísima revelación en medios de la que será la portada del próximo número de Vanity Fair golpeó nuestras retinas legañosas.
Pero Froid, escéptico él, asegura que sigue sin creerse nada. Dice que la portada, lejos de despejar las dudas sobre la existencia de Suri Cruise Holmes, en realidad siembra incógnitas mucho mayores. Porque, según él, Suri parece una criatura virtual, una creación digital tipo Gollum pero con pretendidos rasgos de bebé adorable. Espeluznante, ¿verdad?
Froid sospecha que Tom Cruise acudió a Industrial Light & Magic para solicitar, a golpe de talón, que le fabricaran un peludo bebé digital con los mismos programas informáticos con los que, por ejemplo, diseñaron al infame Jar Jar Binks. "Es más, ¿Suri no se te parece un poco a Jar Jar?, me planteó Froid.
Hombre, estas sesiones de fotos que publican Vanity Fair y otras muchas revistas estilosas conllevan tal nivel de retoque que las pieles ya no son ni pieles, los poros desaparecen y las facciones se difuminan, pero de ahí a que Suri sea un bebé tipo Gollum... Ay, por cierto, recordadme que borre este texto si, en un hipotético futuro, a Tom Cruise se le ocurre producirme una peli igual que se la produjo a Amenábar... Je.
En fin, es que, estos días, a Froid se le va mucho la olla, más de lo habitual. Su obsesión por Dakota Fanning también se está volviendo especialmente enfermiza y me preocupa: su penúltimo nick en el Messenger fue "Soy la menstruación de Dakota Fanning" y ahora se hace llamar "Dakota Fanning desvirgada". Sin comentarios. Por si fuera poco, se ha enganchado de manera compulsiva a una telenovela argentina horrorosa que emiten en TVE los sábados por la mañana: "Floricienta".
Además, Froid se niega a sufrir el visionado de "Alatriste". Le da pereza y, en el fondo, a mí también. La que sí queremos ver es "Monster house", que aseguran que es el regreso de Spielberg como productor al cine juvenil de los ochenta, como "Los Goonies" pero en 3D.
Eso sí, en homenaje a esa película por la que no nos apetece nada pagar entrada, Froid ha empezado a llamarme "Robertriste", porque dice que mi característica jeta tristona se ha intensificado últimamente. Yo, como venganza, le llamo a él "Froidicienta".
Ups, hablando del rey de Roma, "Dakota Fanning desvirgada" acaba de iniciar sesión en mi Messenger...
FUNDIDO A NEGRO
Y en "Mi vida rueda: The spin off"...
-El horno.
-Agitación + Mon.
04 Septiembre 2006

No, no pretendo sentirme Lydia Bosch ni hacer más publicidad de esta marca mediáticamente omnipresente ni, mucho menos, alardear de dieta sana cuando mis análisis de sangre dicen que rozo la anemia. Son sólo unos yogures caducados que encontré esta tarde en mi frigorífico. Se caducaron hace tres días y no me he dado cuenta hasta hoy. Y ni siquiera los compré yo, creo que los dejó aquí mi hermana cuando pasó por Madrid hace un par de semanas. Son de melocotón, pero con trozos. Nunca me han gustado los yogures con trozos.
Y la cuestión es que, al hilo de los yogures caducados, he terminado recordando que, hace ya más de un mes, hablé con Axel de una vieja obsesión que también traslado habitualmente a mis guiones: los amores de verano que nacen con fecha de caducidad, los sentimientos que se esfuman al mismo tiempo que desaparece el calor, las despedidas irreversibles que acontecen en los últimos atardeceres de agosto o incluso en la primera mañana de septiembre. Y es que, hace un mes, yo respiraba aliviado pensando tan alegremente que, por esta vez, eso de los veranos terminales ni de coña iba conmigo. Y asi se lo aseguré a Axel: en esta ocasión, le dije, los sentimientos estivales no tenían pinta de caducos. Al menos en aquel momento. Y Axel me felicitó. "Disfrútalo", me aconsejó. Y se alegró por mí. Y yo también me alegré por mí.
Así las cosas en pleno verano, sin nubarrones en el horizonte, el día que propuse ir al cine a ver "Poseidón" no se me ocurrió sospechar ni de lejos que el fracasado remake de Wolfgang Petersen (en el fondo, un más que correcto vehículo de acción angustiosa y frenética) se convertiría, de repente, en amarga profecía del naufragio que estaba a punto de volcar mi barco particular. Definitivamente, "Poseidón" se ha revelado como una película ideal para épocas de pre-ruptura.
Y, en efecto, de la noche a la mañana, la catástrofe no tardó en precipitarse. Y hoy, aún con agua en las orejas, llego a la conclusión de que el desenlace de la peli de mi verano está muy cargado de moralina, aunque se trate de una moralina poco comercial de cara a la taquilla, nada que ver con un happy ending tradicional. Como todo buen personaje al final de su arco de transformación, he cambiado, he madurado un poco (habrá quien diga que buena falta me hacía) y he aprendido la lección. Por lo vivido en carne propia y por lo visto a mi alrededor entre amigos cercanos, ahora sé que incluso las relaciones más aparentemente estables pueden terminarse por la rastrera puerta de atrás, desvanecerse en un suspiro, aquí, ahora, en lo que tarda el Poseídón en irse a pique.
No hay nada seguro, la solidez sentimental no existe, eso lo he aprendido de sobra. Aprendedlo vosotros también, porque nunca se sabe: no bajéis la guardia, no os dejéis llevar más de lo justo, no os confiéis, no os sintáis demasiado afortunados por haber encontrado a alguien que a priori merece la pena, nunca estéis seguros de los sentimientos de quien está a vuestro lado, por mucho que os los demuestre constantemente. Ahora os está diciendo "te quiero", pero a lo mejor mañana se agobia y se aleja. Y no harán falta los motivos. Y no habréis visto venir la catástrofe. Y os quedaréis solos, heridos y con cara de tontos. Y no tendréis derecho a réplica y si lo tenéis, no servirá de nada. Y será el fin, da igual cómo lo hayáis imaginado vosotros... Es sólo un consejo.
El otro día, a las tantas de la madrugada, precisamente hablaba por teléfono con Rubén de males de amores y de sus consecuencias, de nudos en el estómago, de anhelos insoportables, de lo que se experimenta al echar de menos de forma asfixiante, de odios y rencores, de estar hechos mierda la mayor parte del tiempo. Y compartimos opiniones, naufragios y estados de ánimo. "¿Es que esto va a ser así siempre?", preguntó Rubén refiriéndose al dolor reincidente que parece asquerosamente intrínseco al propio acto de sentir algo hacia alguien, al dolor inevitablemente vinculado a la existencia misma de sentimientos descontrolados.
Por la parte que me toca, por mis experiencias recientes, sólo concibo una respuesta posible para la pregunta de Rubén: Sí, visto lo visto, esto es así siempre.
Y eso, que mejor voy a tirar los yogures caducados a la basura...
FUNDIDO A NEGRO
Y en "Mi vida rueda: The spin off"...
-But Paris swallows.
-En su propio cielo.
-En la azotea de "En otra vida".
-La piscina de "Mar adentro".
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